No creo que sea completamente inútil para contribuir a la solución de los problemas políticos distanciarse de ellos algunos momentos, situándolos en una perspectiva histórica. En esta virtual lejanía parecen los hechos esclarecerse por sí mismos y adoptar espontáneamente la postura en que mejor se revela su profunda realidad.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET

lunes, 17 de abril de 2017

Prisioneros de la geografía de Tim Marshall, y, una visión determinista en pleno siglo XXI.


Tim Marshall, toda una autoridad en materia de información internacional con más de veinticinco años de experiencia y corresponsalía en todo el mundo hace un ejercicio de determinismo geográfico que si bien es matizado es también arriesgado; el autor lo sabe y pone en aviso al lector.
A través de diez mapas de Rusia, China, EEUU, Europa, África, Oriente Medio, India-Pakistán, Corea-Japón, Latinoamérica y el Ártico, el autor intenta demostrar que el terreno condiciona a la humanidad en todo, en sus guerras, en la política, en el poder, en el desarrollo social y que cada generación deberá seguir encarando las limitaciones físicas del territorio.
Dada la localización de El Polemista me permito comenzar separando la explicación al desarrollo de España que realiza Marshall y que evidencia que Prisioneros de la geografía (Ed. Península) hay que leerlo como una obra conjunta y sacar conclusiones generales, porque en la especificación no resiste una reflexión muy simple: España ha tenido a lo largo de su historia modificaciones geopolíticas que hacen imposible un análisis como este:
“España también sufre, como siempre lo ha hecho, por culpa de su geografía. Sus estrechas planicies costeras acogen terrenos poco aptos para el cultivo, y el acceso a los mercados se ve restringido de forma interna por sus ríos cortos y la Meseta Central –un altiplano rodeado de cadenas montañosas algunas de las cuales lo atraviesan-. Los Pirineos obstaculizan aún más el comercio con Europa Occidental. Por su parte, los mercados que quedan al sur, cruzando el Mediterráneo, pertenecen a países en vías de desarrollo con ingresos limitados. Tras la II Guerra Mundial, el país padeció un abandono generalizado, pues bajo la dictadura franquista quedó políticamente aislado de buena parte de la Europa moderna. Franco murió en 1975 y la nueva España democrática se adhirió a la Unión Europea en 1986. En la década de 1990 empezó a ponerse a la altura del resto de Europa occidental, aunque su inherente debilidad geográfica y financiera sigue paralizándola y ha intensificado los problemas derivados del sobregasto y de un control fiscal descuidado. España fue uno de los países más castigados por la crisis económica de 2008.”
Esta es la debilidad del libro, obviamente la situación de España dependiendo de la etapa histórica le ha hecho ser desde parte de los mayores poderes del mundo en la Antigüedad y en la Edad Media precisamente por su carácter mediterráneo, hasta después imperio inabarcable por su carácter europeo y hoy, esas “dificultades” de sus terrenos para el cultivo la hacen ser el 10,6% de la producción agrícola europea y líder en hortalizas y frutas.
A ello me refería con la advertencia inicial, este libro es una extraordinaria aportación, pero el determinismo geográfico no explica más que una parte de la realidad, no siempre la más importante, el autor también lo advierte “Por descontado que la geografía no dicta el desarrollo de todos los acontecimientos. Las grandes ideas y los grandes líderes forman parte del tira y afloja de la historia. Pero sí que todos ellos deben actuar dentro de los confines de la geografía.”
Volviendo al orden del libro, Tim Marshall sostiene sobre Rusia que desde el Gran principado de Moscú, pasando por Pedro el Grande, Stalin y ahora Putin, todos ellos al margen de sus ideologías o circunstancias concretas han sufrido cómo sus puertos se han seguido helando y la llanura nordeuropea sigue siendo lisa, y que si quitamos las líneas divisorias de los Estados, el mapa al que se enfrentaba Ivan el Terrible es idéntico al que hoy se enfrenta Vladimir Putin.
Muy pocas veces China ha sido expansionista, sus mercaderes llevan navegando siglos sus ríos pero su fuerza naval no había buscado expandirse por las dificultades que ofrecían las enormes vías marítimas del Pacífico, el Atlántico y el océano Índico; China ha sido tradicionalmente una potencia terrestre de gran tamaño y muy poblada.
Algunas de las explicaciones que hacen de este libro una lectura tan recomendable:
“Un ejemplo de la geopolítica del miedo: si China no controlara el Tíbet, cabría la posibilidad que la India intentara hacerlo. De ser así, le concedería el dominio sobre las cumbres de la meseta tibetana y una base desde la que avanzar hacia el núcleo central de China, al tiempo que le permitiría controlar las fuentes tibetanas de tres de los mayores ríos chinos —el río Amarillo, el Yangtsé y el Mekong—, de aquí que al Tíbet se le conozca como “el depósito de agua de China”. Por descontado que China, un país con aproximadamente el mismo nivel de consumo de agua que Estados Unidos pero con una población cinco veces mayor, no lo permitiría.”
Hoy China se encuentra en una etapa muy diferente, tiene sus fronteras aseguradas, se ha sacudido muchas de sus limitaciones físicas y se desplaza por todo el mundo rebosando confianza. Pero tiene limitaciones graves, como son las posibilidades de conflicto con Japón o EEUU y su dependencia del exterior: si no la compra el mundo no fabrica, y el hacinamiento urbano puede provocar consecuencias incalculables si hubiera una crisis.
El autor apunta a la mayoría de los análisis escritos en la última década que dan por sentado que a mediados del siglo XXI China superará a Estados Unidos y lo destronará como primera potencia mundial, pero no los subscribe. Los chinos van camino de igualar a los norteamericanos en términos económicos, lo que les garantiza mucha influencia y un sitio en la cúpula. Sin embargo, desde un punto de vista militar y estratégico, muestran un retraso de varias décadas. Y es que desde hace 30 años se predice el declive americano, pero además de explicaciones Marshall tira de humor citando a Otto von Bismarck: “Dios cuida especialmente a los borrachos, a los niños y a Estados Unidos.”
Europa, al contrario que EEUU, donde una lengua y una cultura dominantes presionaron de forma rápida y violenta en dirección oeste hasta generar un país enorme, creció de forma orgánica a lo largo de milenios y permanece dividida en regiones geográficas y lingüísticas.
“El norte se industrializó primero y experimentó un mayor éxito económico. Dado que el núcleo central de Europa occidental lo conforman muchos de los países del norte, sus vínculos comerciales fueron más sencillos de mantener y los vecinos prósperos pudieron comerciar los unos con otros (por el contrario, los españoles debían cruzar los Pirineos para comerciar, o bien fijarse en mercados tan limitados como los de Portugal y el norte de África) (…) Circulan teorías indemostrables que apuntan a que el dominio del catolicismo en el sur provocó su retraso, mientras que la ética protestante del trabajo llevó a los países del norte a alcanzar mayores logros.”
Me permito en este punto de la ética protestante y ajeno a este Prisioneros de la geografía apuntar al trabajo de  Davide Cantoni (The economic effects of the protestant reformation: testing the Weber hypothesis in the German lands, 10/11/2009) frente a La Ética protestante de Weber : “No encuentro un efecto positivo del protestantismo sobre el crecimiento económico a larguísimo plazo (1300-1900); de hecho, el comportamiento de las ciudades y regiones católicas y protestantes son indistinguibles (…) ausencia de diferencia alguna (…)no hay un modelo de crecimiento diferenciado entre las distintas ciudades reformadas (…) las ciudades, con su variada población de artesanos, comerciantes y estudiantes, podían ser tan cosmopolitas y abiertas a las nuevas prácticas económicas tanto en áreas católicas como protestantes”.
No se pierdan al respecto el artículo de Xavier Vidal Folch Dijsselbloem: tu religión no te exculpa en El País ( http://economia.elpais.com/economia/2017/04/05/actualidad/1491409709_216495.html ).
El autor no es en absoluto ajeno a problemas como el envejecimiento de la población europea u otros, obviamente tras el Brexit y lo que pueda suceder en diversos países en los próximos meses sería más pesimista.
África vio nacer al Homo sapiéns hace unos 200.000 años, y se ha visto bendecida y maldecida por sus recursos a partes iguales. Ha contado con riquezas naturales en abundancia, pero maldecida por el prolongado saqueo foráneo. En épocas más recientes, los Estados-nación han podido reclamar parte de estas riquezas y los países extranjeros se dedican hoy a invertir en vez de a robar pero la gente corriente rara vez se beneficia de ello.
Yendo a ejemplos concretos, Tim Marshall explica bien cómo hoy es más probable un conflicto entre Egipto y Etiopía por el Nilo que uno entre Egipto e Israel a pesar de que este ya se ha dado cinco veces en el siglo XX. O esta otra:
“Otro líquido que provoca agrias disputas es el petróleo. Nigeria es el mayor productor de petróleo del África subsahariana y todo este petróleo de excelente calidad se encuentra en el sur. Los nigerianos del norte se quejan de que los beneficios derivados de este petróleo no se reparten de forma equitativa por las diferentes regiones del país. Esto exacerba a su vez las tensiones religiosas y étnicas entre los nigerianos del delta y aquellos que viven al noreste.”
Oriente Medio es tratado con la lógica incertidumbre, situaciones como el futuro de los kurdos, los grupos islamistas, o las guerras en curso certifican que Sykes-Picot se está rompiendo, y hace una afirmación que antes de la disputa por el gas y la guerra siria podía tener su lógica, pero hoy es dudosa, porque siendo cierto que los americanos quieren rebajar su peso político y militar en la región, ello podría ser difícil.
Me gustaría saber cómo hubiera quedado este Prisioneros de la geografía escrito hoy, pero si es cierto que toda retirada norteamericana de Oriente Medio será ocupada por otras potencias, especialmente China en materia de inversión y ello, en un contexto como el actual, es todo un interrogante.
“India y Pakistán están de acuerdo en una cosa: ninguna quiere a la otra cerca. Esto resulta en cierto modo problemático cuando se comparte una frontera de unos tres mil kilómetros de longitud. De forma equitativa, ambas van sobradas de hostilidad y de armas nucleares, por lo que el modo en que gestionan esta relación tan indeseada es una cuestión de vida o muerte para decenas de millones de personas (…) La relación entre India y Pakistán jamás será amistosa, pero si no fuera porque comparten la espina clavada de Cachemira, podría llegar a ser cordial. (…) El conflicto de Cachemira es en parte una cuestión de orgullo nacional, pero también una cuestión estratégica. Su control absoluto otorgaría a India una ventana a Asia Central y una frontera con Afganistán. Al mismo tiempo, privaría a Pakistán de una frontera con China y, en consecuencia, rebajaría la utilidad de las relaciones entre China y Pakistán.”
Los pakistaníes proclaman su alianza con China para que no cesen las enormes ayudas financieras que fluyen de Washington a Pakistán.
Otro asunto esencial es cómo India intenta bloquear el ascenso chino; para ello ha reforzado sus vínculos con Birmania, Filipinas y Tailandia, especialmente con Vietnam y Japón porque la clave es el mar de la China Meridional y EEUU es su aliado en ello; India no puede competir con la flota china, y una de sus grandes preocupaciones es el puerto amigo del que los chinos disponen en la pakistaní Gwadar.
De nuevo China es una preocupación, mayor para Japón y Corea, EEUU no se va a mover de ellas y mantienen una relación triangular.
Pero Corea del Sur es hoy al igual que Japón un país influyente en la escena internacional, aun así ambos dependen de los recursos energéticos foráneos, de modo que vigilan de cerca las rutas marítimas del conjunto de la región. Japón lleva mucho tiempo haciendo equilibrios, invirtiendo capital diplomático en estrechar lazos con Rusia y China con recelo de Pionyang
Mientras EEUU una vez logró arrebatar las tierras a sus originarios propietarios y las vendía o entregaba a pequeños terratenientes, en Latinoamérica se impuso la cultura del poderoso terrateniente y el siervo generando profundas desigualdades.
“México está destinado a vivir bajo la sombra de Estados Unidos y en las relaciones bilaterales está llamado a desempeñar un papel sumiso. Carece de una fuerza naval que le permita asegurar el golfo de México y salir al Atlántico, de modo que depende de la estadounidense para que sus rutas marítimas permanezcan abiertas y a salvo. Empresas privadas de ambos países han abierto fábricas al sur de la frontera para reducir costes laborales y de transporte, pero las condiciones de vida de la región son muy hostiles y esta seguirá siendo una zona de amortiguación que muchos de los pobres de Latinoamérica atravesarán con la idea de entrar, legal o ilegalmente, en la Tierra Prometida del norte.”
¿Y si China decide prescindir de la voluntad norteamericana respecto al Canal de Panamá y construir el “suyo” en Nicaragua?
Aquí se tratan asuntos como la incompresible pérdida de status argentino cuando un siglo atrás era uno de los diez países más ricos del mundo.
Termina este edificante Prisioneros de la geografía de Tim Marshall con el Ártico, el deshielo cambia la geografía y todos los intereses inherentes a ella, aquí hay un conflicto entre Estados Árticos y las grandes compañías energéticas, también entre el respeto al medio ambiente y el cambio climático, una prueba más de la debilidad del determinismo geográfico, porque cuando ello ocurra, serán decisiones humanas tomadas en circunstancias cambiantes las que resolverán en un sentido o en otro.
Lo hace en la conclusión, pero el espacio ya es parte de nuestra geopolítica y Tim Marshall no lo pasa por alto:
“Estados Unidos y China están volcadas en el desarrollo de tecnología láser, que puede ser empleada como un arma, y ambas buscan asegurarse un sistema de misiles capaz de operar en el espacio y de neutralizar la versión de la competencia. Muchas de las naciones avanzadas desde un punto de vista tecnológico se están preparando por si llega el momento de combatir en el espacio.”

Una vez mostradas las debilidades de las tesis de Prisioneros de la geografía hay que reconocerlo como una lectura obligada para cualquier interesado en la geopolítica, Tim Marshall impone un mapa mental que resulta determinante para obtener una visión global y comprender en parte la realidad en la que la humanidad vive.


La edición de Península es impecable en un libro que aporta la necesaria bibliografía, nada extensa pero suficiente y el imprescindible índice analítico que le permite ser posteriormente a su lectura un libro de consulta.




miércoles, 8 de marzo de 2017

Micronacionalismos, de varios autores, y, siete causas que subyacen: Valle de Arán, el Bierzo, Olivenza, La Moraleja, Cartagena, Petilla de Aragón y la Isla de los Faisanes.



El sentimiento colectivo hacia el territorio y su apego a él no siempre se instalan en Estados nacionales  incluso en grandes regiones, la escala varía, puede ser diminuto, pero en casi todos una fuerte carga sentimental y subjetiva se superpone a la razón.

Avance por la A6 camino del Bierzo y como dice David Page en su reportaje se encontrará con una guerra de pintadas, que van desde las “comuneras” en la provincia de Valladolid a las leonesistas defensoras del “País Llionés” en el que se incluyen Zamora y Salamanca (y algunos municipios más escogidos de Palencia, Valladolid y también del vecino Portugal).
Y pasados los montes de León se encontrarán con “Ni Castilla ni León, Bierzo nación” y similares.
Es que el Bierzo es un territorio particular que igual separa que se hace núcleo de unión entre León, Galicia y Asturias e históricamente aislado por estar rodeado de montañas, tiene sus particularidades, pero reclamaciones vinculadas a ellas están en total declive. Eso sí, no para Tarsicio Carballo, que fue fundador  de dos partidos políticos defensores del regionalismo berciano (hubo unos cuantos): el Partido del Bierzo (nacido en 1979 y hoy sobrevive) y el Partido Regionalista del Bierzo (Carballo lo crea tras una revuelta en el primero en 2001 y por él es concejal del Ayuntamiento de Ponferrada). A sus 77 años además de dos partidos ha hecho dos huelgas de hambre reclamando por el Bierzo, la última en 2010.
Bergidum Flavium, la ciudad de dónde deriva Bierzo, será una administración y una unidad política desde la Antigüedad, ya en la Edad Media pertenecería al reino astur primero y al leonés después. Posteriormente desde los Reyes Católicos y hasta el siglo XIX León estuvo dividida en tres partidos: el de León, el de Asturias y el de Ponferrada.
Pero el gran hito histórico del independentismo berciano se da en el Trienio Liberal (1820-1823) en el que el Bierzo, por primera vez en 1822 y por un año, es reconocida provincia (incluía alguna población de las actuales Lugo y Orense).
La nueva estructuración provincial de 1833 la devuelve a León.
En 1991 la Junta de Castilla y León aprueba un estatuto de comarcalización, crea el Consejo Comarcal berciano sin apenas competencias ni presupuesto.
Tarsicio Carballo ahora centra su lucha en que el Bierzo tenga los servicios que “se merece y por los que pagamos impuestos”, dice.

Pues si el caso Berciano tiene su “gracia”, entiéndame el lector,  no la tiene en absoluto la historia muy bien contada por Rebeca Arroyo; la del independentismo en la urbanización La Moraleja. Esta, inicia su historia como parte de El Pardo en el siglo XVIII propiedad de Carlos III. Para amortizar la deuda del Estado en el siglo XIX se vende y a principios del siglo XX será propiedad de José Luis de Ussía y Cubas, conde de los Gaitanes y compañero de caza de Francisco Franco.
En 1946 de nuevo vendida a Nueva Inmobiliaria España se desarrolla el plan de ordenación como conjunto residencial y a partir de los sesenta empresarios del Régimen entre ellos de nuevo Ussía la convierten en proyecto de urbanización, hoy ya sabemos todos lo que es. Pero dentro del término municipal de Alcobendas y por ello generando una gran angustia en la riquísima población de La Moraleja, a finales de los años 80 y tras los desencuentros con el gobierno socialista de Alcobendas se crea una gestora presidida por Gabriel del Valle. Llegarán las recogidas de firmas, imponer tasas para mantener el movimiento a los vecinos, poner entrada de paso e incluso controles y
¡Atención! Uno de sus cabecillas más activos del secesionismo “moralejo”, Ignacio García de Vinuesa, hoy es alcalde de Alcobendas por el Partido Popular. Parece una broma pero esta historia demencial de elitismo y memez es real.

¿Cómo logra una comarca en Cataluña como el Valle de Arán pasar a ser por cuenta de un nacionalismo tan excluyente como el catalán (en su visión de la realidad nacional), una entidad reconocida en su lengua, el aranés (occitano gascón) de uso preferente -por encima del catalán- y además le aseguran el derecho de autodeterminación?  
Este reportaje de Iñaki de las Heras tiene el inconveniente de haberse realizado en pleno Procès del nacionalismo catalán, y ello distorsiona elementos esenciales a pesar de ser uno de los más brillantes textos que reúne este Micronacionalismos.
Situado al noroeste de Lérida colindante con Francia. Tiene unos 10.000 habitantes en 9 municipios, el 70% se dedica al turismo superando su renta per cápita a la media de Cataluña; dicen que son capaces de transportar casi 60.000 esquiadores a la hora que es su mejor negocio.
El castellano es la primera lengua en uso de la zona con un 38%, el 23% aranés, y solo el 16% lo hace en catalán; y es que su devenir histórico cambia de manera brutal tras pasar de ser una zona casi inaccesible a en 1948 lograr el acceso rodado por la obra conocida como el túnel de Alfonso XIII y acabar con el aislamiento secular del valle.
En 1964 se abriría la estación de Baqueira Beret, y en 2007 se inaugura un túnel mucho mejor, el Juan Carlos I, aunque a ambos se les conoce como el túnel de Vielha.
Hoy los araneses se sienten araneses, españoles y catalanes por ese orden, pero el contexto es decisivo en este tipo de dato.
“El plano del independentismo catalán, en su aspiración de conformar un Estado, también tendría que bregar con un plano inferior, el de los sentimientos territoriales de sus comarcas y provincias, algunas de ellas revestidas de fuerte identidad cultural.”
No podía faltar aquel ridículo memorable de Pilar Rahola en Els Matins de TV3 frente al joven aranés que concluyó frente a la nacionalista: “Lo único que pedimos es el respeto que piden los catalanes a Madrid”.
El lector encontrará numerosas reseñas sobre el Procès con participación de algunos de sus autores al igual que Pilar Rahola en su La república islámica de España (http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/05/la-republica-islamica-de-espana-de.html) en el índice de El Polemista (http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/12/indice-de-el-polemista-hasta-2017.html ).

Ángeles Caballero trata la cuestión de Cartagena, aunque me temo que lo hace de una manera excesivamente historicista, hay rivalidades posteriores al Cantón de Cartagena (1873, golpe de gracia de la I República Española, España tenía en aquel verano 15 provincias sublevadas y convertidas en cantones)  que detalla con éxito y que sintetizaría en que según la autora el trato brutal que sufrió la ciudad y que entre otras cosas es determinante la aparición poco más de un siglo después en la primera Transición del Partido Cantonal que Ángeles Caballero atribuya su formación a los sindicatos verticales de Franco.
Pero termina, en lo que con gracia llama el Cartagexit, mostrando al singular e incalificable actual alcalde de Cartagena, José López, miembro del inclasificable Movimiento Local de Cartagena, “Estamos dispuestos a irnos de la Comunidad Autónoma de Murcia (…) Yo no quiero pertenecer a un territorio que llora más que lucha.”

Olivenza, el Gibraltar español lo firma Enrique Bullido, una disputa que la CIA en 2003 incluía en la lista de conflictos mundiales y que ahora tiene a oliventinos y descendientes pidiendo la doble nacionalidad, española y portuguesa, hoy son municipio pacense y el nacionalismo se diluye, una maravilla en estos tiempos. Y es que este municipio después de cinco siglos portugués pasó a español en la guerra de las Naranjas (1801), convirtiéndose así en el Gibraltar español. Y es que mientras que nosotros no discutimos ni publicamos sobre Olivenza, “esto ha provocado que frente a un discurso racional y sólido del irredentismo portugués, que se apoya en multitud de argumentos político-jurídicos, las respuestas españolas hayan estado presididas en muchas ocasiones por la improvisación o, en todo caso, por el desconocimiento de los fundamentos de la soberanía española sobre Olivenza.” Y no son los habitantes del municipio, pero la exigua minoría de portugueses que siguen en la reclamación han impedido reconstruir un puente transfronterizo durante más de tres siglos.
Y curiosamente el conflicto viene de un acto de buena fe entre España y Portugal frente a Napoleón por el cual España en una jugada diplomática con Portugal evita males mayores con una cesión que no cumplía las exigencias de Napoleón.
Curioso, en plena guerra civil en España el coronel Rodrigo Pereira Botelho estacionó a su regimiento de Cazadores 8 de Elvás para tomar Olivenza.
Hoy el Tratado de amistad y Cooperación entre España y Portugal firmado en 1997 reafirma la inviolabilidad de sus fronteras.

Víctor Martínez trata la disputa de Petilla de Aragón, aunque está en Navarra, todo a cuenta de un castillo fronterizo entre los reinos aragonés de Pedro II y el navarro de Sancho VII (siglo XIII). Pero serán las deudas del aragonés al navarro que acabarán con el pago de cuatro castillos, entre ellos el de Petilla. ¡Pueblo de Santiago Ramón y Cajal! Justamente el cajalismo le ha dotado al pueblo de turismo que incluye a premios Nobel como Severo Ochoa o David H. Hubel, aunque Ramón y Cajal describiera a su pueblo como “entre cuarenta y sesenta casas situadas a los pies de un castillo feudal. Ni una maceta en las ventanas ni el más ligero adorno en las fachas, en fin, nada que denote algún sentido de arte, alguna aspiración a la comodidad y al confort.”
El autor del reportaje constata que la totalidad del pueblo se siente plenamente navarra. Quizá también tengan motivos fiscales dados los privilegios navarros.

La isla de los Faisanes es tratada por David García-Maroto, el condominio más pequeño del mundo, cuya gestión alternan cada seis meses Irún, del lado español, y Hendaya del francés, desde el siglo XIX.
“Un poco más en dirección a Hondarribia, pronto aparece un paisaje de marisma. Del lado francés, un plácido camino, con carril para bicicletas, farolas y adosados unifamiliares hacen de la isla casi un jardín particular. Y hacia el interior, en dirección a Irún, muy cerca de la isla está el puente que une Behobia con la localidad francesa de Iruña.
En este punto, una acumulación de comercios en los que el producto estrella son los licores y destilados, por su menor precio en territorio español, mantienen ambiente fronterizo y estraperlista que ha acompañado en otros tiempos a la zona.”
También ahí está el bar El Faisán, conocido por el proceso judicial con el chivatazo de su dueño durante una investigación para desactivar una red de extorsión de ETA (tema el de la banda terrorista sobre el que también encontrará en El Polemista reseñas (http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/12/indice-de-el-polemista-hasta-2017.html.)


Edición de sencillez extrema esta de Micronacionalismos (Ed. Nuevos textos periodísticos), quizá demasiado, pero que va a darle al lector una visión singular de realidades más pequeñas y humildes, menos peligrosas de algo tan perverso como la idea que afirma que la pertenencia al territorio otorga cualidades espirituales y que casi siempre encuentra dificultades en la diferencia entre sentimiento y razón, entre deseo y realidad.


lunes, 13 de febrero de 2017

Populismo. El veto de los pueblos de Jorge Verstrynge, y, otra defensa del populismo.


La última vez que leí a Jorge Verstrynge fue en su La guerra periférica y el Islam revolucionario, libro que fue manual del ejército bolivariano de Venezuela en el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (en España lo editó, como este Populismo, el Viejo Topo). Aquel texto, en muchos momentos absolutamente delirante planteaba como tesis central que todas las guerras en adelante serán asimétricas porque la desproporción de medios existentes entre los países de alto presupuesto militar y de bajo así lo impone.
Este Populismo aparece en las librerías coincidiendo con la asamblea de Vistalegre, escrito entre noviembre y diciembre de 2016, probablemente no esperando el catastrófico resultado para Podemos que ha supuesto la ruptura del partido, la caída en picado de su imagen y de la de sus dirigentes, y el hecho de que su Secretario General haya pasado del 80% de apoyo en Vistalegre I a menos del 60% en Vistalegre II sin contar que un tercio de su partido le ha dicho con su voto a Íñigo Errejón que si quiere se vaya (a cuenta de la amenaza de Pablo Iglesias de irse en caso de no ganar).
El prólogo del mismo Pablo Iglesias, que más parece una carta de amor que un prólogo de un libro con pretensiones científicas, dice su autor:
“Frente al pudor y al carácter prudente y temeroso de muchos de los profesores de izquierdas de toda la vida, Jorge mostraba un arrojo y una pasión que nos admiraba a los estudiantes y que quizá solo encuentre parangón en Juan Carlos Monedero.”
También cita con admiración la comparación que el profesor hacía de Hugo Chávez con De Gaulle.
No puedo evitar decir que como politólogo licenciado en esa misma facultad de la Complutense que soy, esta afirmación es simple y llanamente un disparate, aunque me ha hecho gracia que en la semblanza de Pablo a Jorge le recuerda siempre con una chaqueta militar verde; pocos años antes era una chaqueta de cuero la prenda favorita de Verstrynge.
En la primera parte del libro el autor explica a través de diversos autores el concepto de populismo para llegar a sus causas y lo que lo justifica; los conceptos básicamente son los de E. Laclau y su colaboradora Chantal Delson (su Populismos, una defensa de lo indefendible tiene reseña en este blog http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/11/populismos-una-defensa-de-lo.html )
Y el nivel de reflexión, eso sí, puesto al día, es este:
“El caso es que en política (no solo en economía) se ha producido algo parecido, reduciéndose las opciones del sistema a dos: la “derecha de gobierno” por una parte, y la “izquierda de gobierno”, una izquierda “de mentirijilla”, en definitiva la “izquierda de la derecha”… Entonces, ¿a quién recurrir?, ¿a quién pedir que te defienda cuando el momento social que ambas opciones defienden es el mismo?”
Así se puede distinguir entre “Populismo a secas” y “Populismo defensivo”, el primero pretendería que la regeneración necesaria fuera eficaz y duradera mientras que el segundo busca revolver la situación ante la degeneración social. Curiosamente el primero, una respuesta a la desafección, es posterior al segundo, les aseguro que la “capacidad” literaria de Jorge Verstrynge lleva a textos caóticos, a ello se suma una falsa indefinición que le lleva a utilizar constantemente argumentos de otros para construir ¿los suyos?
El autor atribuye las raíces del populismo actual a Jean Jacques Rouseau y le otorga una raíz de izquierdas porque es “por el pueblo”; pero este tiene como principal objetivo subsistir como tal, su permanencia como pueblo a través de la estructura política de la que se ha dotado: la nación.
“Si el pueblo es Dios en su país, es Dios en su nación. Es soberano sobre sí mismo en el actual marco de estructuración política: la Nación. Populismo implica, pues, nacionalismo…Y por eso todos los populismos son nacional-populismos.”
Utilizando a Guy Hermet, dado que el liberalismo del siglo XVIII obedece a una lógica de la exclusión del pueblo en tanto que fracción legal de la ciudadanía Verstringe nos lleva a la conclusión por la cual para el liberalismo si el Pueblo consigue el sufragio universal recurrirá a un despotismo autoritario de corte bonapartista o bismarkiano. En realidad, añade, “a un despotismo ilustrado hoy encarnado en Bruselas, el FMI, el BCE y el Banco Mundial.” Populismo y liberalismo, son antagónicos.
Esta vez recurre a autores como René de Lacharrière o J.F Kahn para concluir, para asombro del lector no populista, que también fascismo y populismo son incompatibles porque aunque ambos recurren a prácticas refrendarias, ¡solo el segundo recurre a la democracia directa y el fascismo sería elitista! Dice Verstrynge antes de ¡ojo!, poner al mismo nivel al Frente Nacional de Marine Le Pen, al Partido Liberal Austriaco, a Beppe Grillo y su M5S con Podemos en su defensa de “elecciones con ley electoral proporcional, multipartidismo real, Estado firme pero controlado por las Cámaras, por iniciativas legislativas populares, y por referéndums. Son, además, proteccionistas, neutralistas y defensores de la multipolaridad.” La equiparación de estos partidos en sus niveles democráticos es igualmente equiparable, en la cuestión esencial son lo mismo, añado yo.
Llega un momento especial de Populismo. El veto de los pueblos de Jorge Verstrynge, aquel en el que el autor cuenta como con ocasión del fallido golpe militar contra Hugo Chávez le pidieron consejo desde Caracas sobre qué hacer; él sugirió, justificándose en que es “medio francés” que como el General de Gaulle fusiló a Jean-Marie Bastien Thiry y arrestó a varios militares de prestigio antes de establecer el estado de excepción, pero desde el Palacio de Miraflores, Chávez le contestó: “Yo no puedo hacer eso; yo no soy un dictador; y seguro que me acusarían de ello si lo hago.”  Si el profesor quiere volver a que le declaren “manual” este libro en Venezuela este pasaje va por buen camino.
¿Hay relación entre populismo y racismo? De ninguna manera, argumenta, salvo en los casos del “Etno-populismo o el “identitarismo” radical, pero añade, ni Donald Trump, ni el Frente Nacional Francés, ni los defensores del Brexit, ni los populistas austriacos o holandeses se mueven en ese ámbito.
Tampoco con los comunistas, a los populistas “eso de la vanguardia del proletariado les suena al aborrecido elitismo.” Y vaticina, el gran enfrentamiento venidero será entre por una parte, el populismo y, por otra, los liberales y los conservadores, porque para los primeros, los demás son “tal para cual”.
A la pregunta que se hace el autor sobre si hay un populismo o hay diversos populismos se responde que cada país es poseedor de una tradición concreta, habrá tantos populismos como tradiciones, pero en todos, “el pueblo manda” y entre otras cuestiones comunes está lo que denuncia como hostilidad de los medios de comunicación establecidos hacia todos ellos, entre ellos la que sufre Podemos en España que equipara al que sufren el Frente Nacional Francés, la AfD alemana, M5S, Donald Trump… pero apela a que aunque los populismos rechazan la mundialización comercial, no así la de las redes sociales.
Y no habrá una internacional populista, pero, “En todo caso asistimos, con la vuelta del populismo y el soberanismo al derrumbamiento de los pronósticos sobre el sometimiento de los Estados nacionales al mercado, las multinacionales, etcétera. Tienen razón los que anuncian un seísmo político y económico a cargo del populismo.”

Estamos ante un libro de oportunidad, no tiene mayor valor que la pura reflexión sesgada y a la carta que Jorge Verstrynge ha realizado y que a estas alturas no puede sorprender a nadie, como él dice, no es de Podemos pero es parte de Podemos y su trayectoria justifica que se encuentre en ese lugar.
Una vez más en El Polemista, Álvarez Junco: “… desde la ida al pueblo de la intelectualidad rusa hasta la dictadura social de Perón, pasando por el nacionalismo de Gandhi o Nasser o los vagos llamamientos al hombre de la calle que prodigan los políticos de las más diversas orientaciones (…) Carecen, en general, de organización estable, de base social homogénea, de ideario o visión del mundo claramente formulados, de programa o propuestas de reforma bien articuladas… Por el contrario, predominan en ellos discursos o consignas vagos y apasionados y en lugar de vínculos formales con instituciones lo que tienen sus seguidores es intensos lazos emocionales con un dirigente carismático.”
Anti-elitismo, anti-intelectualismo y anti-tecnicismo… son cualidades esenciales de estos movimientos que son una verdadera amenaza a las sociedades democráticas en las que por medio de la desafección echan raíces.

La edición de El Viejo Topo se corresponde con la de un libro de emergencia, bien dotado de notas imprescindibles en un libro con tantas citas y apelaciones, pero una mínima bibliografía reagrupada no hubiera costado tanto.

En el índice completo de El Polemista podrán encontrar numerosas reseñas relacionadas con el tema de los populismos, tanto a nivel político como en el plano histórico: http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/12/indice-de-el-polemista-hasta-2017.html



lunes, 23 de enero de 2017

La guerra alemana, una nación en armas (1939-1945) de Nicholas Stargardt, y, la sentimentalidad como motor bélico.


Nicholas Stargardt en este La guerra alemana (Ed. Galaxia Gutenberg) presenta todo un ejemplo de la exploración de las dimensiones subjetivas de la historia social desarrollando mediante el uso de imágenes macro de las opiniones existentes de todo tipo de personajes en la Alemania en guerra un cuadro muy revelador, las colecciones de cartas han sido un elemento esencial para ello.
¿Cómo es posible que siendo enormemente impopular la guerra en 1939 los alemanes aguantaron en ella seis años?
“La Segunda Guerra Mundial fue, más que ninguna otra, una guerra alemana”. Y es que este libro narra como el pueblo alemán la experimentó y la apoyó, por ello me centraré en la tesis central, sin perder de vista que hoy los alemanes siguen manteniendo las dos narrativas que paralelamente han llegado hasta nuestros días, la del pueblo alemán como verdugo y la de los alemanes como víctimas. Pero una de las aportaciones de este libro es demostrar que ya en 1943 los alemanes hablaban abiertamente en público sobre las masacres de los judíos,  relacionándolas con los bombardeos aliados sobre civiles y documenta numerosas cartas y comunicaciones que lo demuestran.
“La visión de la guerra de los judíos alemanes estuvo inevitablemente marcada por el Holocausto. Pero otros alemanes percibían el asunto desde el lugar opuesto: la guerra era su principal preocupación, y en torno a ella desarrollaron su visión del genocidio. Eran diferentes perspectivas  de los mismos sucesos, condicionadas por profundas desigualdades de poder y de capacidad de elección y reflejadas en esperanzas y temores profundamente distintos.”
La percepción de la guerra no fue la misma dependiendo del periodo: y si las ideas similares a las de Hitler que antes habían sido propaganda esencial durante la I Guerra Mundial que reducían la historia alemana desde 1918 a la metáfora maniquea (todo o nada, ser o no ser, o lo uno o lo otro…) cayeron en desuso en la década de 1930 e incluso al comienzo de la II GM, aunque era una creencia, también entre los no nazis, que la “salvación nacional” pasaba por el arrepentimiento por la derrota de 1918 y al llegar al poder los nazis decidieron anteponer una revolución de los sentimientos a iniciar una ingeniería social a gran escala.
Por poner un ejemplo, antes del conflicto, el 94% de los alemanes pertenecían al mismo tiempo a una iglesia cristiana y a una organización del Partido Nazi, las iglesias eran las instituciones ciudadanas independientes más importantes de Alemania y ello explica el gran número de sacerdotes y pastores enviados a los campos de concentración en los años 30.
Cuando estalló el conflicto en 1939, mientras que británicos o franceses tenían claro que Hitler con su ataque a Polonia hacía una guerra de conquista sin que mediase provocación alguna, para la mayoría de los alemanes, aunque no querían una guerra, era evidente que sucedía en favor de la defensa nacional contra las maquinaciones de los Aliados y lo que para ellos era una agresión polaca.
 Fue en la segunda mitad de la guerra cuando la población alemana se mostró más receptiva a esta manera tan extremista de pensar y ello fue avivado por la sensación de crisis en el verano de 1943 cuando es generalizado el miedo entre los alemanes a no poder escapar de las consecuencias de una guerra racial que ellos habían iniciado. Para ello además de despojarse de sus expectativas sobre la guerra tuvieron que dejar sus tradicionales inhibiciones morales y superar sus nociones preexistentes de moral y vergüenza. “Los alemanes no necesitaban ser nazis para luchar por Hitler, pero descubrirían que era imposible permanecer ajenos a la crueldad de la guerra y la mentalidad apocalíptica que ella creó.”
Es esa capacidad que tiene la crisis en tiempo de guerra la que permite entender la radicalización de los valores sociales y es esencial para comprender la relación entre el régimen nazi y la sociedad alemana. Tras la tormenta de fuego de Hamburgo y la derrota en Rusia caló el derrotismo en ella y cada vez estuvo más alejada de lo que representaba el nazismo que intensificaba el terror. Pero no fue el terror solamente lo que les hizo seguir adelante, también fue el hecho de que los alemanes contemplaban su derrota en términos existenciales, y por eso no podían rechazar ni el nazismo ni la propia guerra. Y así cuanto más evidente era la derrota se tornaba en más defensiva para ellos, y en lugar de colapsar cuanto peor iba más efecto catalizador y de transformación radical, Stalingrado y Hamburgo provocaron, en efecto, una catastrófica caída de la popularidad del régimen, pero no causaron ningún cuestionamiento del compromiso patriótico. La guerra así, por impopular y dolorosa que resultara, siguió siendo legítima, más incluso que el propio nazismo, se endurecieron conductas sociales superando el derrotismo, y Nicholas Stargardt pone el énfasis en esos elementos de la respuesta alemana a la guerra, más complejos, dinámicos y perturbadores, aquellos por los cuales lo que unía a padres e hijos no era sólo la experiencia común , era un sentimiento de responsabilidad intergeneracional en el que los hijos debían lograr aquello que los padres no habían conseguido y romper el ciclo repetitivo que condenaba a cada generación a luchar en Rusia.
“Mientras que los pensadores de izquierdas y liberales veían la historia en términos lineales y progresivos, muchos conservadores creían que era circular y repetitiva, como el ciclo de la vida (…) A los niños alemanes se les había enseñado durante generaciones en la escuela que Francia era el «enemigo hereditario», aunque en el sentido emocional y visceral era Rusia quien más importaba (…)Desde los veteranos del frente del Este de 1914-1917 hasta los jóvenes soldados recién salidos de la escuela y los adolescentes que aún vivían en casa, las familias identificaban la guerra no con el régimen nazi, sino con sus propias responsabilidades familiares entre generaciones. Ésa era la base más firme de su patriotismo.”

Ha pasado mucho tiempo sin que la experiencia subjetiva de la historia ocupe un lugar central en su análisis; es arriesgado, pero también es necesario para comprenderla, este libro es por ello excepcional.
Por este La guerra alemana pasan muchos personajes y sus vivencias, estamos ante un libro que pasará a ser esencial en el estudio de la materia, y en la edición española la riqueza de notas, bibliografía, índices, mapas… lo hace aún más atractivo.

En El Polemista encontraran numerosas reseñas sobre libros relacionados con el tema, http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/12/indice-de-el-polemista-hasta-2017.html , no puedo evitar señalar especialmente Tierra negra de Timothy Snyder, http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/01/tierra-negra-de-timothy-snyder-y-el.html , un tratamiento imprescindible del Holocausto que en mi reseña comienza así:
-Adolf Hitler: “La naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa formas de vida sobre el globo terrestre y las libera para que jueguen por hacerse con el poder.”

-Timothy Snider (autor): “Dado que la política era naturaleza, y la naturaleza es lucha, el pensamiento político era imposible”.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

ÍNDICE DE EL POLEMISTA HASTA 2017



AÑO 2016

Los años de Madridgrado de Fernando Castillo, y, Madrid, ciudad “extranjera”, revolucionaria y comunista.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/11/los-anos-de-madridgrado-de-fernando.html

Born to Run, de Bruce Springsteen, y la honestidad necesaria.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/10/born-to-run-de-bruce-springsteen-y-la.html

La paradoja del poder alemán de Hans Kundnani, y, la semihegemonía en Europa.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/09/la-paradoja-del-poder-aleman-de-hans.html

Gula de María Pilar Queralt del Hierro, y, el país que celebra todo en la mesa.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/07/gula-de-maria-pilar-queralt-del-hierro.html

Arabia Saudí ante sus desafíos en Vanguardia Dossier (nº 61), y, ¿un proyecto de cambio imposible?

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/06/arabia-saudi-ante-sus-desafios-en.html

Acerca de la conquista árabe de Hispania de Felipe Maíllo Salgado, y, la invención mítica de la historia.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/05/acerca-de-la-conquista-arabe-de.html

Dioses útiles, naciones y nacionalismos de José Álvarez Junco, Breve historia del mundo de Juan Pablo Fusi, y, necesitados de análisis racional.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/04/dioses-utiles-naciones-y-nacionalismos.html

China, la nueva ruta de la seda en Vanguardia Dossier (nº60), y, ¿la expansión china imparable?

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/03/china-la-nueva-ruta-de-la-seda-en.html

La desfachatez intelectual de Ignacio Sánchez-Cuenca, y, la rebelión de los politólogos (de algunos).

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/03/la-desfachatez-intelectual-de-ignacio.html

Negociando con China de Henry M. Paulson, JR, y, ¿el gigante se tambalea?

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/03/negociando-con-china-de-henry-m-paulson.html

Borrados de Omer Bartov, y, ocultar la historia no la cambia.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/02/borrados-de-omer-bartov-y-ocultar-la.html

La gran guerra de nuestro tiempo de Michael Morell (y Bill Harlow), y, la visión de parte de la guerra contra el terrorismo islamista.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/02/la-gran-guerra-de-nuestro-tiempo-de.html

Tierra negra de Timothy Snyder, y el Holocausto en el mundo de Hitler.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2016/01/tierra-negra-de-timothy-snyder-y-el.html

AÑO 2015

¿Está en declive la democracia liberal? en Vanguardia Dossier (nº 59), y, razones para el pesimismo.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/12/esta-en-declive-la-democracia-liberal.html

Populismos, una defensa de lo indefendible de Chantal Delsol, El Populismo de Loris Zanatta, y la anti Ilustración como rebelión contra lo real.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/11/populismos-una-defensa-de-lo.html

París-Modiano. De la Ocupación a Mayo del 68 de Fernando Castillo, y, un historiador en el mundo de Patrick Modiano.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/11/paris-modiano-de-la-ocupacion-mayo-del.html

Contra el poder. Conflictos y movimientos sociales en la historia de España de Juan Sisinio Pérez Garzón, y conflicto social frente a conflicto político.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/11/contra-el-poder-conflictos-y.html

Refugiados, otro proyecto que desafía a Europa en Vanguardia Dossier (especial, nº 58), y, ¿una amenaza interior y exterior?

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/10/refugiados-otro-proyecto-que-desafia.html

Los tesoros de Bruce Springsteen de Meredith Ochs, y la biografía ilustrada.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/10/los-tesoros-de-bruce-springsteen-de.html

¿Cataluña en la encrucijada? No lo creo. Por Jorge Navarro Cañada

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/09/cataluna-en-la-encrucijada-no-lo-creo_1.html

Bumerán Chávez: Los fraudes que llevaron al colapso de Venezuela de Emili J. Blasco, y, enmienda a la totalidad del “paraíso” bolivariano.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/07/bumeran-chavez-los-fraudes-que-llevaron.html

Grecia en el aire de Pedro Olalla, y, la desafección erudita.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/06/grecia-en-el-aire-de-pedro-olalla-y-la.html

Gastronomía de Madrid: Cocina, historia y tradición de Ismael Díaz Yubero, y, reivindicando lo autóctono.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/05/gastronomia-de-madrid-cocina-historia-y.html

Historia de la edición en España 1939-1975 dirigida por Jesús A. Martínez, y, editar bajo una dictadura.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/04/historia-de-la-edicion-en-espana-1939_37.html

Jerusalén de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi, y, la cocina como arma de comprensión masiva.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/03/jerusalen-de-yotam-ottolenghi-y-sami.html

Medicina sin engaños de J.M. Mulet, y, frente a la homeopatía, curanderos, charlatanes, pseudociencias… ¡Ciencia!

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/02/medicina-sin-enganos-de-jm-mulet-y.html

ISIS El retorno de la Yihad de Patrick Cockburn, y, JE SUIS CHARLIE.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2015/01/isis-el-retorno-de-la-yihad-de-patrick.html

AÑO 2014
Outlaw Pete de Bruce Springsteen y Frank Caruso, y, la música ilustrada.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/12/outlaw-pete-de-bruce-springsteen-y.html

¡No te prives! Defensa de la ciudadanía de Fernando Savater, y, libres e iguales.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/12/no-te-prives-defensa-de-la-ciudadania.html

La Cocina del Alabardero de Luis de Lezama Barañano, y, no solo Dios se mueve entre pucheros.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/11/la-cocina-del-alabardero-de-luis-de.html

La gran vergüenza (La gran vergonya), ascenso y caída del mito Jordi Pujol de Lluis Bassets, Espías de Franco, Josep Pla y Francesc Cambó de Josep Guixà, y, presente y pasado de un proyecto extractivo.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/10/la-gran-verguenza-ascenso-y-caida-del.html

Delizia! La historia épica de la cocina italiana, de John Dickie, y, la necesidad de una gastronomía ilustrada.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/10/delizia-la-historia-epica-de-la-cocina.html

1714 Cataluña en la España del siglo XVIII de VVAA, y, la Diada de la frustración.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/09/1714-cataluna-en-la-espana-del-siglo.html

La cocina de La Moncloa de Julio González de Buitrago, y, en torno a los gustos presidenciales.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/09/la-cocina-de-la-moncloa-de-julio.html

Ucrania y Rusia: evolución y contexto del conflicto, de Jorge Navarro, Rusia frente a Ucrania, de Carlos Taibo, y el estado de la cuestión.

http://elpolemista.blogspot.com.es/2014/06/ucrania-y-rusia-evolucion-y-contexto.html

No vamos a tragar de Gustavo Duch, El fracking ¡vaya timo! de Manuel Peinado, y, alternativas frente al desastre.
Nosotros, los abajo firmantes de Santos Juliá, y, el intelectual como sujeto colectivo en España.
Historia mínima del País Vasco de Jon Juaristi, una respuesta intelectual al mito nacionalista.
Paciencia e Independencia de Francesc de Carreras, y, “avui paciencia, demà independencia”.
¡Matadlos! de Fernando Reinares, y, 11M, el atentado de Al Qaeda y “sucesores” en España.
Breve historia de los nacionalismos europeos de Javier López Facal, y, “los nacionalismos son como el olor corporal; uno no percibe el propio, sino solo el ajeno”.
La invención del pasado de Miguel-Anxo Murado, una enmienda a la totalidad.
Lo que nos enseñan los sabios gastrónomos de Ismael Díaz Yubero, Recetas para un mundo mejor de Grandes Chefs, y, erudición y solidaridad con buen gusto.
AÑO 2013
Anatomía de un desencuentro o Anatomia d’un desengany de Germà Bel, y los números de Artur Mas.
200 años de cocina de Isabel González Turmo, y, la gastronomía desde la antropología.
Homo economicus de Daniel Cohen, y el darwinismo social como dogma.
Hay vida después de la crisis de José Carlos Díez, y, la alternativa keynesiana.
La conservación cultural de la naturaleza de Jaime Izquierdo Vallina, y el saber campesino como gestión del territorio.
Caricaturas y retratos de Julio Camba, y, el cincuentenario oportuno.
Qué hacemos por una sociedad laica de VVAA, y, ¿hacia un Estado laico?
Sano y salvo de Juan Gervás y Mercedes Pérez Fernández, ¿Quién teme al copago? De Jaume Puig-Junoy, y, políticas sanitarias alternativas son posibles.

Historia mínima de España de Juan Pablo Fusi, y la historia como proceso.
AÑO 2012
Una Europa alemana de Ulrich Beck, y, la nueva dominación alemana.
El laboratorio del miedo de Eduardo González Calleja, y el fenómeno terrorista al día.
Burgesos imperfectes de Jordi Gràcia, y, la defensa de la disidencia intelectual.
Historia religiosa del Occidente medieval de José Ángel García de Cortázar, Vida y visiones de Hildegard von Bingen edición de Victoria Cirlot, y, religión e historia, una relación difícil.
La espiral de la austeridad, España intervenida de Economistas aterrados, y, ¿hay alternativas?
Noche y niebla en el París ocupado de Fernando Castillo, y, la atmósfera de la Ocupación.
http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/10/noche-y-niebla-en-el-paris-ocupado-de.html
Diccionario Akal de la Homofobia dirigido por Louis-George Tin, y, el lastre de la intolerancia.
En deuda de David Graeber, Keynes, su tiempo y el nuestro de Luis Ángel Rojo, y, otra forma de entender la realidad económica.
El nacionalismo ¡vaya timo! de Roberto Augusto, y la trampa nacionalista.
Julian Assange. Autobiografía no autorizada, y el engaño de las apariencias.
Donde Las Hurdes se llaman Cabrera de Ramón Carnicer, y la edición contra el olvido.
México en la encrucijada en Vanguardia Dossier (nº 44), y, ¿hacia delante o hacia atrás?
La energía después de Fukushima de Cristina Narbona y Jordi Ortega, y, el debate que no se puede posponer.
Para entender la cultura vasca de Bruno Camus Bergareche, y, conocer para comprender.
Los días que vivimos peligrosamente de Mariano Guindal, y, profundizando en el desastre.
Posteconomía de Antonio Baños Boncompain, y el desarrollo humano frente al económico.
¡Acabad ya con esta crisis! de Paul Krugman, y, una propuesta para ello.
Bruce Springsteen en España de Jordi Bianciotto y Mar Cortés, y la visión española de Springsteen.
Gente peligrosa de Philipp Blom, Cartas a Eugenia de Holbach, Memoria contra la religión de Meslier, y, la deuda con la otra Ilustración.
Peridis, los mejores dibujos publicados en El País 2004-2011, y una historia gráfica de la Era Zapatero.
Allí donde ETA asesinó de Willy Uribe, y la búsqueda de la libertad cotidiana en Euskadi.
Europa al borde del abismo de Economistas Aterrados, Más allá del Crash de Santiago Niño-Becerra, y la crisis insondable.
Corea del Sur. El pequeño gigante, en Vanguardia Dossier (nº43), y el empuje asiático.
La Constitución de Cádiz, una mirada crítica de Manuel Moreno Alonso, y las diferentes formas de ver 1812.
El arte de vivir ecológico de Wilhem Schmid, de la conciencia planetaria a la ecología inteligente.
Los españoles ante el cambio de José Ignacio Wert, y la transformación de lo mediático en poder.
Gitanas de Claire Auzias, y la sociología de la integración.
Cataluña ante España de Albert Balcells, y la necesidad de diálogo entre Cataluña y el resto de España.
El gentil monstruo de Bruselas de Hans Magnus Enzensberger, y la deriva europea.
Editores, libreros e impresores en el umbral del Nuevo Régimen de Manuel Morán Orti, y los ciclos de cambio tecnológico.
Blanco bueno busca negro pobre de Gustau Nerín, La globalización de las inversiones en África de Adams Bodorno, Historia del Congo de Isidore Ndaywel è Nziem, y presente y futuro de África.
El paradigma digital de Manuel Gil y Joaquín Rodríguez, y el futuro del libro.
El estado del mundo 2012 (Anuario Akal), y como entender el mundo actual.
El declive de Occidente en Vanguardia Dossier (nº42), y el ¿nuevo? orden internacional.
http://elpolemista.blogspot.com.es/2012/01/el-declive-de-occidente-en-vanguardia.html
AÑO 2011
Alimentos bajo sospecha de Gustavo Duch y las alternativas al modelo alimentario.

La Catalunya Soviètica de Ramon Breu y la fascinación revolucionaria de 1917.
El Comandante de Jürg Amann, y el holocausto sin patologías.
La guerra desde 1900, editado por Jeremy Black, y la Guerra como motor de cambio.
Juan Pablo II y Benedicto XVI de Juan José Tamayo, y el rumbo de la Iglesia católica.
La revolución del Tea Party de Kate Zernike, y el auge de los populismos.
Nueva historia universal de la destrucción de libros de Fernando Báez, Libros y libreros en la Antigüedad de Alfonso Reyes, y, el pasado de los libros.
Raíces profundas editada M.Jesús Fuente y R.Morán, La trampa del velo de Ángeles Ramírez, La lujuria en la iconografía románica de Jesús Herrero Marcos, y la historia de la violencia de género.
El precio de la culpa de Ian Buruma, y las otras memorias históricas.
La próxima década de George Friedman y el futuro inmediato del mundo.
Los fascismos españoles de Joan Maria Thomàs, El ocaso de la verdad coordinado por Antonio C. Moreno Cantano, y la particular historia del fascismo español.
11-S, El mundo diez años después en Vanguardia Dossier (nº41), y ¿en qué hemos cambiado?
Despilfarro de Tristram Stuart, Manual para una economía sostenible de Roberto Bermejo, Agua de Julian Caldecott, y la búsqueda de un planeta sostenible.
Residuals o independents? de Jordi Pujol, y la desafección calculada.
Manifiesto de economistas aterrados (VVAA), Las voces del 15M (VVAA), y el otoño indignado.
Noves glòries a Espanya de Vicent Flor, y, ¿es anticatalana la identidad valenciana?
La historia desde mi balcón de Tomás Alcoverro, y el testimonio directo de los acontecimientos.
China, poder y fragilidad en Vanguardia Dossier (nº40), y las dudas sobre su futuro.
¡Comprometeos! De Stéphane Hessel y los movimientos de Indignados.
Comer animales de J. Safran, Los productos naturales ¡Vaya timo! De J.M Mulet, Lo que hay que tragar de G. Duch, y, ¿Pensamos lo que comemos?
Entender la guerra en el siglo XXI de F. Aznar Fernández-Montesinos, El Club de Lectura de los Oficiales Novatos de Patrick Hennessey, y la guerra que viene.
Palabras como puños dirigida por Fernando del Rey, y la visión objetiva de la Segunda República.
La belleza y el dolor de la batalla de Peter Englund, y el universo sentimental de la historia.
De cómo la CIA eliminó a Carrero Blanco y nos metió en Irak de Anna Grau, El amigo americano de Charles Powell, y el papel de EEUU en el franquismo y la Transición española.
La república islámica de España de Pilar Rahola, Nómada de Ayaan Iris Ali, y el Islam en Occidente.
Toros sí de Salvador Boix, y la defensa de la tauromaquia.
La mort de Bèlgica de Marc Gafarot, y en busca de Cataluñistán
Europa contra Europa de Julián Casanova y la amenaza totalitaria.
Catalunya, España. Encuentros y desencuentros de José Enrique Ruiz-Domènec, y la desafección creciente.
Yo maté a Sherezade de Joumana Haddad, Las tradiciones que no amaban a las mujeres de Mª. Teresa Gómez-Limón.- La Mujer en mundo árabe y el feminismo que viene.
El espejismo nuclear de Marcel Coderch y Núria Almiron y, ¿Nuclear? No sé, gracias.
2011, La Revuelta árabe en Vanguardia Dossier(nº39) y el estado de la cuestión.
Belgistán de Jacobo de Regoyos, y el nacionalismo que viene.
¡Indignaos! de Stéphane Hessel y los últimos coletazos del siglo XX.
El Planeta de los estúpidos de Juan López de Uralde, y el ecologismo que viene.
La España de los otros españoles de Carles Bonet y el encaje de Cataluña en España.
La Santa Ignorancia de Olivier Roy y las revueltas en el mundo árabe.
Las torres del honor de Gabriel Cardona, y el papel del Rey en el 23F.
La nación inventada de Arsenio e Ignacio Escolar, y los mitos nacionales.
A favor de los toros de Jesús Mosterín, y la tauromaquia.
España, capital París de Germá Bel y el debate autonómico
http://elpolemista.blogspot.com.es/2011/01/espana-capital-paris-de-germa-bel-y-el.html