No creo que sea completamente inútil para contribuir a la solución de los problemas políticos distanciarse de ellos algunos momentos, situándolos en una perspectiva histórica. En esta virtual lejanía parecen los hechos esclarecerse por sí mismos y adoptar espontáneamente la postura en que mejor se revela su profunda realidad.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET

miércoles, 2 de abril de 2025

Donald Trump, fracasa en su primera etapa, un balance desastroso, por Jorge Navarro Cañada.

La revolución Reaccionaria es consecuencia de la creencia del fracaso del sistema en lo económico: percepción de las clases medias y bajas de pérdida de oportunidades y futuro. Y en la convivencia y los elementos culturales de esta: sensación de imposición de la ideología Woke e intolerancia a los elementos “ajenos” a la identidad como religión, diferencia, aporofobia… que en los inmigrantes tiene su máxima representación y su facilidad para convertirse en chivo expiatorio.

Esta categoría es válida para todo Occidente, pero en EEUU tiene la particularidad de su éxito para acaparar los resortes del poder incluida la creencia y voluntad de acabar con la División de Poderes propia de la democracia liberal. Para ello Donald Trump ha contado con el apoyo de las clases populares, especialmente no urbanas, y la tolerancia sin convicción de las élites financieras ante la promesa de una beneficiosa tecnocracia de alta rentabilidad para el gran capital. 

En sólo tres meses Trump ha perdido el favor de los mercados financieros apuntando sin complejos a una recesión y tras su “Liberation Day” se dispone a sufrir el rechazo de las clases medias por una previsible e inmediata pérdida de calidad de vida en forma de subida de precios y disponibilidad de producto como consecuencia de la guerra comercial y los aranceles.

Hasta la fecha la fórmula de información de la alt-right, tech-right… ideada entre otros por Steve Bannon consistente en un bombardeo de noticias incesante -unas superponiéndose a otras- que mantengan la atención permanente en el emisor (en este caso Donald Trump y su gobierno) podría ya estar perdiendo eficacia por no reflejar resultado ninguno más que el desastre económico, escándalos como el Signalgate del consejero de Seguridad Nacional Mike Waltz, o el éxtasis de Vladimir Putin como ganador junto con Netanyahu de la política Exterior norteamericana, puro humo en otras “prioridades” (como la paz en Ucrania, Groenlandia…) y reduciendo los “éxitos” a la persecución de inmigrantes, “disidentes” y de momento el delirio máximo en la figura de Elon Musk (este último se volverá en contra en breve y habrá que darlo por amortizado y olvidarlo lo más rápido posible). La reducción del Estado y su falta de respuesta ante cualquier imprevisto puede desatar alguna tormenta inesperada.

Todo esto es reversible, obviamente, pero la propia impaciencia de Donald Trump y la ineptitud manifiesta de los equipos de los que se ha dotado en la gestión del poder podrían llevarle a hacer apuestas de alto riego, incluidas militares, que pongan en peligro el proyecto trumpista obligándole a fórmulas de poder más convencionales o directamente a su salida del mismo. También claro está a ganar tiempo, pero en contra de lo que oímos de forma repetida estos días, creo que el sistema norteamericano tiene sus propios resortes que le han hecho sobrevivir a amenazas mucho más serias que Donald Trump y el entramado antidemocrático e Iliberal que conlleva.

Pueden encontrar numerosas reseñas de libros y artículos de Jorge Navarro Cañada en el ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Ilustración de MJ.Hiblen  https://www.threads.net/@mjhiblenart




martes, 25 de marzo de 2025

Turquía: ¿Neo-Otomanismo hacia dentro y hacia afuera?; un Erdoğan crecido y "liberado", por Jorge Navarro Cañada. Y, Sentirán el aliento de Turquía en la nuca de Javier Biosca.

Tras el encarcelamiento del líder de la Oposición y líder del Partido Democrático del Pueblo (CHP), Erken Imamoglu tras postularse a las elecciones presidenciales previstas para 2028 (encabezando las encuestas) y la situación crítica creada al respecto en Turquía.

Recep Tayyip Erdoğan abandona toda ficción democrática, evidencia su posición ideológica que oscila entre los binomios, islamismo + nacionalismo = imperio + autoritarismo; la ecuación responde a una realidad incontestable: Turquía adquiere un papel preponderante en la realidad internacional siendo potencia clave entre Europa y Oriente Medio, también como “tapón” migratorio, es determinante en buena parte del Mediterráneo y ejerce de contrapeso en su región de Rusia, Israel o EEUU, también de competencia a Irán o las monarquías del Golfo. A su posición geoestratégica se le une ahora la geopolítica con grandes implicaciones culturales y religiosas dentro del mundo musulmán. Erdoğan está crecido y empoderado, goza de un poder militar de gran alcance, un ejército parcialmente movilizado y en buena parte autosuficiente por su gran producción armamentística como potencia exportadora mundial, según Global Firepower, su Ejército es el noveno del mundo (segundo de la OTAN) por delante de Italia, Alemania o Israel … y a sus éxitos como Estado en expansión le faltaba que su líder se hiciera incuestionable y cerrara definitivamente la "inconveniencia" democrática acabando con la Oposición antes de ir a una victoria electoral aplastante que le haga vitalicio. Todo ello bajo la mirada Occidental que ha visto como los turcos dejan de suspirar por “ser europeos y ser la periferia” para alcanzar su "papel natural" de Estado-Nación que agrupa diferentes territorios e identidades. 

Algunos inconvenientes que pueden aflorar a la visión del mundo de Erdoğan; primero, si es un líder de lo que proclama o si sigue la estela de los liderazgos del siglo XXI vacíos donde la ideología y el vínculo histórico es más una excusa para el poder personal que una idea real de las cosas. El suyo sería un neosultanismo que agrupara los tres poderes en él como líder carismático. Y más importante: ¿la Turquía posterior a Ataturk basada en la república laica y la modernidad ha muerto? Para ello Erdoğan, a pesar de contar con el apoyo de lo que serían las clases populares, (fundamentalmente clase media baja) debe superar una realidad turca que difícilmente va a aceptarlo teniendo la administración y la mitad del país la modernidad interiorizada.

Estos días elimina políticamente a su mayor Opositor, Erken Imamoglu; su victoria en la alcaldía de Estambul la tuvo que aceptar tras recursos a la Junta Electoral y fuerte resistencia. ¿Iba a arriesgarse a perder la Presidencia de Turquía por una posible derrota electoral? Erdoğan cree que eso pertenece a una etapa histórica superada y que estamos en la era de las “democracias autoritarias” como tapaderas de las dictaduras de hoy; Vladimir Putin sería el indiscutible referente.

En realidad Erken Imamoglu será uno más que acompañará a otros que se han interpuesto a su poder; intelectuales, activistas de los derechos humanos o la democracia, pacifistas, kurdos… Osman Kavala, Can Atalay, Selahattin Demirtas, Figen Yüksegdag… las organizaciones humanitarias hablan de decenas de miles de presos políticos en el país del Consejo de Europa (46 Estados) con más encarcelados, una Turquía que ha pasado de 50.000 presos al comenzar el siglo XXI a más de 350.000 hoy.

Esta es la situación en la que en estos días se juega Turquía lo que será en las próximas décadas. La Comunidad Internacional lo interpreta como “asunto interno”.


En este contexto son necesarios libros como Sentirán el aliento de Turquía en la nuca. Secuestros, espionaje y guerra sucia en el país de Erdoğan de Javier Biosca (Ed. Península).

Este libro aparecía hace cuatro meses (hoy un mundo, probablemente la obra se habría planteado de forma diferente sólo unos meses después) y con total seguridad lo que está sucediendo estos días entre detenciones de políticos de la Oposición, periodistas, manifestantes encajaría con la conclusión de Javier Biosca: “La Constitución prohíbe al candidato imbatible buscar un nuevo mandato presidencial en 2028, pero Erdoğan ya ha elevado su nombre a la categoría de Atatürk. Su legado compite con el del fundador de la República y ha transformado para las siguientes décadas los pilares de la República de Turquía y su identidad nacional.» «Para Erdoğan, el objetivo de refundar la República conforme a su visión fue siempre más importante que la democracia. Para ello, ha hecho y deshecho alianzas, ha perseguido a sus viejos socios y, cuando aquella herramienta, la democracia, ha dejado de servirle, ha intentado someterla mientras veía cómo se le escapaba de las manos ante los sucesivos resultados electorales.”

Sentirán el aliento de Erdoğan en la nuca parte del Golpe de Estado de 2016 y la persecución de este al líder religioso Fethullah Gülen (1941-2024), un personaje que fue clave en su ascenso pero que se había convertido en su mayor enemigo y al que acusaba de estar detrás de la intentona. El libro gira de forma esencial es esa lucha que ilustra el carácter dictatorial y criminal del régimen turco que al igual que en esta ha impuesto sus métodos mafiosos, secuestros, deportaciones, asesinatos… en sus pugnas políticas dentro y fuera de Turquía.

En los años setenta y bajo la influencia de los Hermanos Musulmanes egipcios Gülen promovía un islam independiente del poder político pero que aspiraba a conquistarlo por medio del conocimiento científico, la inversión empresarial y la economía de mercado, lo que lo hacía peligroso al mismo tiempo que “aprovechable” por el poder como así sería en plena Guerra Fría. Entonces decía Gülen: “Hoy en día la conquista del mundo no se puede realizar a lomos de un caballo con una espada en la mano, sino penetrando en el corazón de la gente con el Corán en una mano y la razón en la otra”.

Erdoğan se sumó a este movimiento que sufriría la persecución del Estado hasta que la junta militar de Ahmet Kenan Evren (7.º presidente de Turquía entre 1980 y 1989) comprendió que la presencia de la religión en la sociedad calmaba la incomodidad de esta por el secularismo extremo con la la occidentalización a la fuerza de Atatürk y que podía ser un buen aliado frente al comunismo. De esa forma se introdujo la doctrina conocida como “síntesis turco-islámica” que eliminaba trabas a las escuelas coránicas, introducía la religión en la educación, incluía clausula religiosa en la Constitución… haciendo que esa mezcla de nacionalismo y religión convertían a Gülen en una posible herramienta útil del sistema. Este reconocía el lugar en el cielo para Evren ante todo ello más allá del legado de ejecuciones y encarcelamientos de su régimen.

1995: El Partido del Bienestar fue la fuerza más votada y Erbakan se convirtió en el primer jefe de Gobierno islamista de la historia moderna del país. Por su parte Erdoğan es elegido alcalde de Estambul por este partido y es el político revelación; y Gülen, desde su poder espiritual en el que presentaba al mundo como una batalla de civilizaciones en la que el islam vencería.

Dos años después el integrismo de Erdoğan le llevará a una breve pero productiva estancia en la cárcel, y en 2002 se convertirá en primer ministro con su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). Inicialmente intentaba disimular su islamismo con reformas democráticas y la intención se sumarse a la Unión Europea. Pero en realidad tenía otra agenda paralela, y lo hará con el apoyo gülenista que proclamaba “Os debéis mover en las arterias del sistema sin que nadie note vuestra existencia hasta que alcancéis todos los centros de poder... Debéis esperar hasta el momento que tengáis todo el poder estatal; hasta que tengáis de vuestro lado todo el poder de la institución constitucional en Turquía.”

En 2012 una trama de corrupción amenaza al Primer Ministro Erdoğan y desde ese momento la guerra contra Gülen se desata, EEUU, donde reside este , se involucra en ello. Cuatro años después el enésimo golpe de Estado en Turquía fracasa lo que le da a este capacidad total para iniciar el camino político a su presidencia de la República de Turquía desde 2014.

En 2016 llegará el golpe que da inicio a Sentirán el aliento de Turquía en la nuca. Lo cuenta así Javier Biosca:

“Nuestras unidades continuarán sus operaciones en los países en los que opera FETÖ [acrónimo que utiliza el Gobierno para referirse a la “Organización Terrorista Fethullah Gülen”], sea en Estados Unidos u otro país. Podéis estar seguros de que sentirán el aliento de Turquía en la nuca. Puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento y en cualquier lugar. El presidente ha dado instrucciones muy claras sobre el asunto. Turquía no permitirá a FETÖ ni un suspiro de alivio”, advertía en 2018 el portavoz del presidente y actual jefe de los servicios de inteligencia turcos.» «A partir de la fecha de creación del equipo, muchos ciudadanos turcos de países como Afganistán, Azerbaiyán, Camboya, Gabón, Irak, Kazajistán, Kosovo, Moldavia, Malasia, Mongolia, Myanmar, Pakistán, Catar, Arabia Saudí, Sudán y Ucrania, entre otros, desaparecieron. En muchos casos las bandas criminales no han sido necesarias, sino que Turquía ha recurrido a agentes de los servicios secretos de esos terceros países para realizar el trabajo sucio sin mancharse las manos.»”

Un hecho clave en el legado de Recep Tayyip Erdoğan: en julio de 2020 proclama un nuevo decreto devolviendo a Santa Sofía el estatus de mezquita que había tenido durante la época imperial (que Atatürk en 1934 había suprimido en aras de la secularización y la modernización del país). Simbólicamente se desmantelaba del legado del fundador de la patria cuando se cumple el primer siglo del nacimiento de la República. En su anuncio sobre la reconversión, Erdoğan señala: “Que Alá no ponga más a prueba a esta nación con quienes son hostiles a sus valores”.»

En el ranking global de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras de 2023 Turquía ocupaba el puesto 165, por detrás de Rusia (en 2005 tenía el 98). Erdoğan ha convertido en ley el hostigamiento a periodistas, permitiendo condenas de hasta tres años a todo aquel que publique lo que el Gobierno considere información falsa o engañosa, estos días de represión tras la detención de Erken Imamoglu esta se hace sin disimulo alguno.

La entrada de Suecia en la OTAN y las trabas puestas por Turquía, los entendimientos con Putin que incluyen compra de material militar contra toda indicación OTAN sumados a los pactos en Siria con este, la persecución brutal a los kurdos y la visión de futuro de Erdoğan que completan el libro sufren la maldición de estos tiempos: desde la salida de esta obra se han producido cambios tan drásticos en la situación política como la caída del régimen sirio de Baschar Al Assad y su sustitución por el del satélite turco e integrista Ahmed al-Sharaa (todavía por consolidar), la llamada a la paz del líder histórico kurdo Abdullah Öcalan y los acuerdos en la nueva Siria con estos, la llegada de Donald Trump y su cambio del contexto mundial y estos días la todavía por resolver detención de Erken Imamoglu.

Este es un libro notable, plagado de datos y muy bien documentado sobre una Turquía que no siempre es entendida desde Occidente. Ahora está en plena ebullición y ello implica a mundo entero. Y a Europa muy directamente, cuestiones clave en el debate político como la migración, la Defensa y el rearme o la democracia misma están muy directamente relacionadas con lo que hoy está sucediendo.

Temas como este y relacionados encontrarán en el ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html



Imagen: Burak Kara y Getty Images.






martes, 18 de marzo de 2025

Putin gana en primera instancia; Trump es tan previsible como manejable. El guion Curtis Yarvin al pie de la letra… está pasando aunque parezca increíble, por Jorge Navarro Cañada.

Putin acuerda con Trump detener los ataques contra el sector energético ucranio durante 30 días, pone exigencias máximas sólo por ello y evidencia una disposición nula para firmar nada que no sea la victoria que no ha sido capaz de obtener ni militar ni políticamente. Se asegura así su victoria mediática, el absoluto ninguneo a Ucrania y a Europa -que ni existen en esta negociación- y que a diferencia de Trump, el pueda mostrar músculo ante la ficción de opinión pública rusa. Donald Trump no obtiene ni eso, pero es un precio que está dispuesto a pagar a corto plazo. Eso sí, tan corto que puede llevarle al error de incontinencia que comete una vez tras otra.

Vladimir Putin humilla a Donald Trump por lo previsible que resulta este; de un lado la actitud de EEUU hacia Rusia se enmarca en una estrategia que prima a esta respecto a Europa en la que Ucrania no cumple ningún papel más que el de trámite incómodo para Putin en su presión, chantaje y boicot a los europeos. Tanto en el caso del Kremlin como el de la Casa Blanca un objetivo común: el final del liberalismo Occidental y la dependencia de sus aliados hacia ellos, en el caso de Europa una vez repartido Este y Oeste.

Y por otra parte hay una cuestión de estrategia; Donald Trump basa su mandato en un golpe de efecto permanente y una sucesión de noticias en torrente de la cual destaque la que él considera que más le favorece. Hoy, en pleno debate y lucha entre el Ejecutivo y el Judicial en EEUU y las serias dudas económicas que está generando la política económica estadounidense la “paz en Ucrania” con grandes réditos para EEUU se presenta como una noticia urgente y necesaria para Trump, además, sea dicho de paso, pasar una página en política Exterior previa a Oriente Medio y después a Panamá, Groenlandia… y un calendario que la Casa Blanca deja muy evidente que les genera gran impaciencia, justo lo contrario que una visión del mundo como la de Vladimir Putin, muy Oriental, se plasma en su política Exterior.

Y es que aunque sorprendentemente está logrando sus primeros efectos psicológicos ante el mundo, Curtis Yarvin, el gurú filosófico-político que más pesa en este “segundo” trumpismo presidencial, explicaba en 2022, inmediatamente antes de la invasión rusa a Ucrania cómo iba a ser la política Exterior de Trump cuando alcanzara en 2025 la Casa Blanca. Merece la pena su lectura atenta:

“El Putin ideal transformaría Ucrania en una joya perfectamente gobernada de la nueva y revitalizada Europa Central, post-estadounidense y post-liberal, con ropa tradicional, medios de transporte modernos e internet optimizado con fibra óptica… (…)  Si un triunfante Trump vuelve al poder en 2024, su primer objetivo no debe ser hacer uso del poder, sino tomar el poder, hacer crecer implacablemente el alcance de su poder a través de acciones valientes y decisivas. Y el ámbito adecuado para estas acciones es la política exterior.

El objetivo de Trump es ampliar su poder en lugar de obtener resultados, porque los resultados son ingresos económicos y el poder es capital (…) Si Trump puede actuar a una escala que ningún presidente que se recuerde se ha atrevido a actuar, sus enemigos se sentirán desconcertados y asustados; sus partidarios se sentirán exaltados y fortalecidos; y le resultará más fácil no solo obtener resultados, sino también tomar aún más poder. El triunfo engendra más triunfo. Y el exceso de poder no existe (…) Trump necesita un triunfo espectacular en política exterior, que será bueno de manera tangible para Estados Unidos y para el resto del mundo, pero que solo podrá lograrse aniquilando ciertas redes de poder dentro de ese famoso «poder ejecutivo». Idealmente, el triunfo político es tan total que ninguna organización puede subsistir de manera plausible: el problema simplemente desaparece (…) Trump debería dar carta blanca a Rusia no solo en los territorios de habla rusa, sino hasta el Canal de la Mancha.

El objetivo de la política exterior de Trump en Europa es eliminar por completo la influencia estadounidense en el continente.

Esto garantizará la derrota del liberalismo allí, mientras que aquí, en Estados Unidos, mostrará a liberales y conservadores que el liberalismo es mortal, con efectos considerables en la moral de unos y otros. Como dijo Clausewitz, todos los conflictos son sobre todo una cuestión de moral.

Las ideas liberales no son originarias de esta región. Son ideas angloamericanas. Fueron traídas por una marea de dinero, moda y bombas. ¿Y qué nación ha hecho más y mejor en los dos últimos siglos para vencer al liberalismo en Europa? Los alemanes del siglo XX quizá lo intentaron, pero los rusos del siglo XIX lo consiguieron (…) al igual que la antigua Europa de la posguerra fue un laboratorio de la democracia, la nueva Europa post-Trump debe convertirse en un laboratorio de la reacción.

Una vez que Putin tenga carta blanca en el continente, cada antigua nación europea encontrará una pata de oso que le ayude a restaurar su cultura tradicional y su forma de gobierno; cuanto más autocrática y legítima sea, mejor.

El problema fundamental del régimen de Putin es cómo extender su poder personal tanto en extensión como en tiempo. En extensión, debe ser más autocrático, más capaz de mandar personalmente en cualquier cosa y en cualquier lugar. En tiempo, su régimen debe durar no solo toda su vida, sino mucho más allá de su vida.

La ilegitimidad de las dictaduras del siglo XX es una mancha negra en la autocracia, porque contradice la autocracia (…) Rusia rara vez ha podido competir en todos los ámbitos con Francia o Alemania. Pero teniendo en cuenta el estado de estas naciones hoy en día, pasarán muchos años antes de que esto se convierta en una preocupación seria para ella.”

La figura de Curtis Yarvin es necesaria para comprender la deriva trumpista, especialmente el giro de la Alt-right a la Alt-tech, sin él sería imposible comprender la deriva Elon Musk. Como producto político-ideológico está siendo difícil darle cobertura en Europa a pesar del intento de algún partido ultra (como Vox) de introducirlo con el ideario cripto y similares. Algunos de estos también los encontrará en reseñas o artículos en el ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Foto Curtis Yarvin






viernes, 14 de marzo de 2025

Breves pinceladas sobre “treguas o paz” en Ucrania en el nuevo orden mundial para Vladimir Putin y Donald Trump, por Jorge Navarro Cañada.

 1-Para Putin los territorios son secundarios, Ucrania no es un fin, es un instrumento y neutralizada y satelizada para Rusia le vale. Es suficiente para ganar el tiempo necesario para la próxima parada: repúblicas Bálticas y fronteras “sobremilitarizadas y tensionadas” con “enemigos” (Polonia, Finlandia, Japón…), de cooperación con aliados (antiguo Pacto de Varsovia) y cordiales con amigos necesarios, fundamentalmente China y Turquía.

2-El único objetivo ruso es no tener barrera ninguna para acceder militarmente a Europa, una frontera directa que permita controlar su zona de control imperial y ser una amenaza permanente y de presión constante para toda Europa.

3-Donald Trump piensa en clave de un mundo “controlado” por imperios que convivan y acepten la supremacía de EEUU por ser más fuerte. Un mundo en paz por dominio y hegemonía “lógica” del más fuerte y sometimiento del débil.

4-Europa cumplirá un papel como satélite de EEUU y que la presión rusa que aumente esa dependencia, no le corresponde ningún otro papel y la recesión que sufra Norteamérica para lograrlo recaerá en su coste fundamentalmente en sus antiguos aliados.

5-El concepto de “pérdida” de EEUU en la relación económica con sus socios se justifica en la idea de cambio de función en el mundo; ya no es gendarme ni garante, por tanto con un criterio de “suma cero” y siempre que beneficie a los norteamericanos se revisarán las relaciones internacionales.

6-Una vez aceptado el nuevo orden mundial tras el reparto en una “nueva Yalta” entre potencias, la pugna China-EEUU es el eje del que parte el resto de la comunidad internacional, ya sin organizaciones ni Derecho regulador, y en ello el pago de Rusia por recibir territorio europeo es mantener una alianza estratégica con EEUU que asegure la imposibilidad militar China.

Pueden encontrar numerosos artículos y reseñas de libros relacionados en el ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Patrick Blower en Daily Telegraph.



lunes, 10 de marzo de 2025

Călin Georgescu, la amenaza inasumible; Crisis política en Rumanía, clave en la pugna OTAN-UE y Putin... (II). Por Jorge Navarro Cañada.

Este artículo es la continuación de Crisis política en Rumanía, clave en la pugna OTAN-UE y Putin. Una alerta importante para Occidente, por Jorge Navarro Cañada : https://elpolemista.blogspot.com/2025/02/crisis-politica-en-rumania-clave-en-la.html

La Democracia si quiere sobrevivir debe mutar a modelos militantes (los valores democráticos del sistema quedan blindados constitucionalmente, son obligados en forma y fondo para la participación política); ello implica la censura de actitudes que la pretenden destruir. El Estado de Derecho se basa en la garantía de los derechos y libertades sea cual sea el gobierno, que aunque emanado de las urnas tiene que quedar sometido a la Ley. En plena revolución Reaccionaria y con la llegada de grupos populistas en su mayor parte de extrema Derecha la simple idea de la superación del margen democrático o el aplastamiento de la separación de poderes es inasumible e intolerable, justifica sobradamente la prohibición de estas organizaciones y sus candidaturas electorales. El modelo, en absoluto nuevo, esta perfectamente regulado incluso constitucionalmente en países como Alemania, Italia, Francia, Portugal, Bélgica, Austria, Grecia… incluso donde en forma menos eficiente se cumple como Hungría o Turquía. Y en Rumanía, donde vemos sí se lleva a cabo. 

De inicio especialista en desarrollo sostenible con experiencia, Relator de la ONU… Georgescu situado claramente en la extrema derecha del espectro político, declarado enemigo de la Unión Europea y a la OTAN, incluso revisionista fascista (dudoso cuando llega a definir a Codreanu y Antonescu, principales artífices de la Shoah rumana, como “héroes de la nación rumana”), enemigo de todo cientifismo en diferentes aspectos incluido en médico (negacionista, antivacunas...), integrista religioso…, no es por lo que se impide su concurrencia electoral.

La amenaza para la democracia en Rumanía que supone una trama criminal que abarca a sectores que van desde el narcotráfico a la trata de mujeres, pasando por el integrismo religioso y político abiertamente nazi, la amenaza abierta a los partidos democráticos, sus dirigentes y militantes con material y estructuras listas para llevarlas a cabo, sus vínculos para la conspiración desde la Rusia de Putin al entorno trumpista y en suma, un peligro real e inasumible para el propio Estado de Derecho en Rumanía.

La noticia es del 10 de marzo de 2025: La oficina electoral central de Rumanía ha prohibido  al candidato Calin Georgescu presentarse a la repetición de las elecciones presidenciales del 4 de mayo. Se suma así a la crisis política que sufre Rumanía.

El 26 de febrero: Călin Georgescu fue detenido y luego liberado. Durante ese día, las autoridades rumanas llevaron a cabo 47 registros en los departamentos de Sibiu, Mureș, Timiș, Ilfov y Cluj, dirigidos a 27 personas y 4 entidades jurídicas. En ellos se incautaron millones de dólares y otras monedas, decenas de cargadores de armas de guerra de diferentes calibres, lanzagranadas y más de 50 granadas, proyectiles de mortero, decenas de pistolas y municiones, detonadores y explosivos listos para ser utilizados… 

El 4 de diciembre de 2024 se anularon las elecciones presidenciales en primera vuelta del 24 de noviembre debido a la injerencia rusa y a diversas anomalías e incidencias en el proceso electoral.

Las investigaciones al respecto de la trama liderada por  Călin Georgescu son contundentes más allá de su delirante propuesta incompatible con los mínimos idearios democráticos; se trata de un intento de destrucción del sistema democrático formado por personas que superan cualquier atisbo de legalidad en ningún Estado de Derecho. Estos son algunos de sus miembros a los que hay que sumar toda una trama de personajes que organizan su publicidad en redes sociales o como George Simion que utiliza su partido legal Alianza para la Unidad de los Rumanos (AUR) como pantalla de la financiación, fundamentalmente ligada a la Rusia de Putin, de Georgescu. 

Mario Nawfal, vinculado a Elon Musk, la parte “legal” y mediática: influencer ultra, empresario de criptomonedas, activista contra los legacy media, su programa Roundtable ofrece entrevistas a personalidades políticas y públicas (hasta 35 millones de visualizaciones) figuras de la Reacción internacional como Jair Bolsonaro, Robert Fico, Aleksandr Lukashenko o el propio Călin Georgescu que en su cuenta tras su detención deja lo siguiente: “Tengo un mensaje importante para el presidente Trump y el vicepresidente Vance: reconocemos a Estados Unidos como el abanderado de la democracia. Porque solo esta bandera de la democracia da y recibe el respeto del mundo entero. Por lo tanto, mi mensaje, especialmente a la luz de los acontecimientos de ayer, es el siguiente: si, por accidente o no, la democracia fracasa en cualquier país, entonces Estados Unidos también fracasa. Estados Unidos debe proteger esta bandera. Es obvio, es el punto más importante. Estados Unidos es el verdadero símbolo de la democracia, y todo el mundo lo reconoce. En este sentido, insto firmemente al presidente Trump a que se tome en serio esta situación y entienda que no se trata de un juego. Nosotros, el pueblo, nos enfrentamos a un Estado profundo, y es el momento de forjar una asociación basada en una sola palabra: libertad”.

Tristan y Andrew Tate, hermanos vinculados personalmente al entorno de Donald Trump que exigió la liberación inmediata tras su detención, salieron de Rumanía a EEUU. Ambos fueron detenidos por las autoridades rumanas por trata de personas, agresión sexual y organización criminal, se presentan como empresarios de gran éxito aunque se desconoce actividad alguna más allá de contenidos digitales donde se definen como misóginos y llaman a la liberación del hombre contra la legislación de género.

Horațiu Potra, paramilitar asociado al grupo ruso Wagner, condenado por narcotráfico y tráfico de armas vinculado a diversas tramas criminales y de corrupción.

Marian Motocu, fundador del movimiento Mișcarea 41 pentru România, por 1941, para acabar con la “conspiración judía, la movilización masiva para purificar Rumanía de influencias extranjeras”. “los judíos nos han gobernado. Ellos son los que han aprobado leyes para perseguimos, ellos son los que nos imponen multas millonarias y multimillonarias con un único objetivo: que nunca nos levantemos para liberarnos de su yugo”. Ha señalado y amenazado públicamente con tortura y asesinato a diversos defensores de la democracia.

George Mocanu, activista ultranacionalista inseparable y hombre clave para Georgescu: “Y yo solo digo esto: mantente cerca de este hombre, más allá de cualquier otra opinión que puedas tener”. Su ideario lo sintetiza refiriéndose a la democracia rumana: “desratizada de los sinvergüenzas, las pulgas, los oxiuros, las amibas y los paramecios”.

Cristela Elena Georgescu, su esposa, activista anti medicina científica y vacunas, sanadora por medio de las manos, la fe ortodoxa o medicina natural (antes Moldoveanu, una de las cinco directoras generales adjuntas de CitiBank Romania SA). se presenta como “una experimentada profesional y educadora holística, especializada en salud natural, nutrición integrativa, desintoxicación y regeneración celular, iridología clínica y terapias de equilibrio energético”.

Cuenta con el apoyo de la iglesia ortodoxa más radical vinculada a Vladimir Putin, personalizada en El arzobispo de Tomis, Teodosie Petrescu, en entrevista a Le Figaro definía a Georgescu como “más un hombre de Dios que un político”, de Vladimir Putin en la misma “un hombre de reconciliación y un constructor de iglesias”.

Eugen Sechila y su esposa Elena Puiu, dirigen una organización emanada del partido neolegionario Partidul Totul pentru Țară/Partidul pentru Patrie prohibido por ley por ser una especie de continuación de la Guardia de Hierro nazi rumana. Hacen abierta apología del nazismo.


Este artículo hubiera sido imposible sin Los hombres de Georgescu: investigación sobre el cambio de régimen en Rumanía https://legrandcontinent.eu/es/2025/03/01/los-hombres-de-georgescu-investigacion-sobre-el-cambio-de-regimen-en-rumania/


Foto Reuters.

sábado, 8 de marzo de 2025

A ambos lados del espejo de Ennatu Domingo, un relato para reflexionar en una paradoja política.

 En 2022 la editorial Navona publicó Madera de eucalipto quemada, un ensayo de Ennatu Domingo (Wereta, Etiopía, 1996), que relata la vivencia de una niña de siete años saliendo de Etiopía para ser adoptada por una familia catalana. Lo contaba con 25 años, era una historia de desarraigo de Etiopía y arraigo en Cataluña. Titulo esta reseña añadiendo la idea de la paradoja política; y es inevitable pensar en ello nada más comenzar este A ambos lados del espejo también editado por Navona.

El 10 de junio de 2024 Ennatu llega al Parlament de Catalunya con 27 años como diputada de Junts. Se da cuenta que es la única mujer negra del África subsahariana en la Sala de Plenos y se pregunta cómo ha llegado ahí tras recibir la llamada de Carles Puigdemont cuando trabajaba en Países Bajos en una organización para el estudio de las relaciones políticas entre la Unión Europea y África:

“… me pedía que lo acompañara como número seis (y tercera mujer) en su lista para la circunscripción de Barcelona. Me contó que quería dar un mensaje claro a la sociedad catalana: nuestro país era tierra de acogida y él reconocía el cambio social que se estaba produciendo (…) En 2024, Cataluña estaba muy rezagada con respecto a los niveles europeos en cuanto a diversidad racial en sus instituciones, que es el punto de partido para poder garantizar la integración económica y social de los diferentes colectivos culturales.”

La paradoja es que hoy, menos de un año después Junts suma a su naturaleza nacionalista y excluyente, en muchos casos racista y xenófoba, su pugna por Aliança Catalana por la represión migratoria incluso anunciando que "el catalán será un requisito para los diferentes permisos de inmigración” como afirma Jordi Turull, secretario general de Junts. Todo ello en el marco de su pretensión de ejercer competencias al respecto.

La realidad hace que el libro no empiece bien como declaración inicial, quizá el ejercicio de la política profesional en un partido como el de Puigdemont podría restarle credibilidad por incoherente, pero no es lo que importa de él, es un texto sobre el racismo inherente en el ámbito migratorio en las relaciones entre África y Europa, también en lo que es ser afroeuropeo.

Annatu Domingo se encuentra en 2017 en un campo de refugiados en Grecia como la única voluntaria negra, la única del grupo que podría confundirse con una de las refugiadas. “Los otros voluntarios creen que los que son étnicamente como ellos son los únicos capaces de ofrecer ayuda humanitaria. Tienen una imagen clara de cuál es la apariencia de las víctimas receptoras de ayuda humanitaria, muy asociada a la raza, y que justifica su propia participación en un sistema que perpetua estos estereotipos: las personas que salvan son blancas; y las que deben ser salvadas no lo son.” Y efectivamente la confundieron, una simple petición de unas llaves le hizo sufrir una negativa por ello sumado a un trato discriminatorio. La experiencia en torno a este campo de refugiados será vehicular en el libro.

La autora constata a lo largo de sus viajes como sus experiencias son diferentes a las que tendría una mujer blanca en sus mismas circunstancias, que en el modelo de la industria turística se mantienen en pleno siglo XXI sesgos racistas y coloniales. La literatura de viajes, las guías, las experiencias en general están contadas por blancos, pero incluso en la propia África un negro sufre innumerables microagresiones racistas que se acentúan cuando se viaja con blancos, incluso puro y duro maltrato en los aeropuertos, el control de estos como auténtico peaje de la raza. Sorprendentemente para la autora (y para el lector), en África la han hecho más preguntas que en Europa.

A ambos lados del espejo consigue generar una reflexión empática, pero también es un texto de denuncia de un mal sistémico.

“No es ningún secreto que las políticas europeas de inmigración y de asilo son discriminatorias. La Unión Europea externaliza la gestión de migrantes mediante acuerdos con terceros países, tales como Turquía, Libia, Níger o Túnez, ya que estos retienen el movimiento de personas indocumentadas (…) Un informe publicado por Oxfam a finales de 2023 (…) una de cada tres actividades para externalizar control de inmigrantes identificadas en Libia, Níger y Túnez infringían leyes internacionales y europeas, ya que, en vez de promover el desarrollo y erradicar la pobreza, se centraban en limitar la migración y proteger las fronteras europeas, poniendo en riesgo los derechos humanos de las personas migrantes.”

El tema político es recurrente como no puede ser de otra forma, así que Donald Trump era inevitable aunque fuera en su primera legislatura en la que sostenía refiriéndose a México, Haití, países africanos aquello de “no quiero inmigrantes que vengan de países del agujero de mierda” (shit hole countries). La lógica crítica al populismo xenófobo y la pérdida de prestigio de EEUU en África entre otras cosas por ello, es de suponer cómo se ha podido sentir, seguro como nos sentimos sus lectores, el cierre de USAID. Es todo un ejemplo de lo complejo y contradictoria que resulta la cuestión de ayuda al desarrollo.

Annatu Domingo no pasa por alto la reivindicación feminista, abarca toda la actividad de la mujer, incluida la necesidad de autoprotección con libertad e indiferencia al canon de belleza occidental, el único que hay y que roba tiempo y salud intentando encajar en él. La posición del afroeuropeo, la lucha entre la pertenencia y el desarraigo es permanente y es un aspecto de este libro que puede quedar en un segundo plano respecto al político, pero este libro es también una reivindicación del lugar del europeo de origen africano. Tanto los migrantes africanos como muchos afrodescendientes viven al margen de la sociedad europea, tanto a nivel físico como económico. ¿Se puede hablar de problemas de integración o de falta de voluntad para integrarse? Los guetos donde quedan reducidos estos grupos pueden dar respuesta en parte a ello.

Una defensa del papel audiovisual, antes del editorial, en la difusión de ideas, “En clave de género y de raza todo va más lentamente de lo que nos gustaría, porque el machismo y el fascismo son estructurales, forman parte del ADN de las sociedades y cuesta mucho erradicarlos.”

El lector termina la lectura de A ambos lados del espejo con pena imaginándose a Ennatu Domingo pensando que “Hace falta revisar las estructuras de tránsito restrictivas y sesgadas que contribuyen a la idea de ciudadanos del mundo de primera y ciudadanos de segunda. Hace falta que los que estamos a ambos lados del espejo rompamos el cristal que nos separa.”

¿Podrá una diputada que trabaja y cobra expresamente contra todo esto defender su libro con coherencia?

Encontrarán reseñas y artículos con temas relacionados con África, migración, desarrollo, extrema Derecha y nacionalismo… en el ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

En el programa de Radio 4 (RNE) Irrepetibles (5-3-2025), muy recomendable la conversación de Carles Mesa con Ennatu Domingo https://www.rtve.es/play/audios/irrepetibles/ennatu-domingo-politologa-diputada/16478099/




jueves, 6 de marzo de 2025

Rearme europeo y consenso en materia de Defensa. ¿Partimos de una visión realista o de la solemnidad estéril? Por Jorge Navarro Cañada.

 Emmanuel Macron luce solemnidad, lo vamos a ver en los próximos días en más líderes europeos; la situación lo merece, pero plantea un marco irreal como lo es la propuesta que viene desde Bruselas del rearme europeo y cambios profundos en las políticas de Defensa en general.

Hoy en la Unión Europea no es posible un consenso en materia Exterior ni tan siquiera en quién o qué es el enemigo respecto al que se debe priorizar la Defensa; es obvio para toda la Europa “occidental” que la frontera noreste es la prioridad, pero precisamente la Europa “oriental” en buena parte no lo comparte. De ello dependen los elementos fundamentales. De hecho la mutación política en la que se encuentra esta, en plena ebullición, no hace más que plantear dudas (como ya se ha analizado en El Polemista las elecciones rumanas de mayo marcarán un antes y un después, también con EEUU, no sólo con Rusia. Será con sus consecuencias uno de los momentos clave de este 2025 para el futuro europeo). Claro está que los Estados del Sur como España, Italia o Grecia pueden plantear prioridades alternativas.

¿Quién y cómo se paga? Y más trascendente, ¿De qué manera se organiza? Hoy la UE no tiene capacidad para plantearse una producción militar que lo haga viable. Para que sea realizable en el mejor de los casos y una vez despejadas todas las dudas preliminares sería necesario un lustro para poder equipararse por ejemplo a Rusia (según los especialistas hoy esta produce en un año lo que toda la Unión Europea junta podría hacer en cinco). ¿Recurriríamos a una compra masiva de material a un potencial “enemigo” dado que la posición de EEUU hoy no está lo suficientemente clara? Ciertamente los europeos tenemos la capacidad tecnológica e industrial, también el material para producirla, pero requiere un tiempo del cual hay dudas sobre si disponemos de él.

¿Quién lo produce? ¿Están dispuestos los Estados de la UE que no tienen capacidad industrial a pagar la fabricación masiva de armamento el extraordinario beneficio para los que sí la tienen? Supondría un extraordinario desvío de capital y recursos hacía esos países. Quizá en solucionar todos los prolegómenos se podría tardar lo mismo que en realizar lo acordado, si es que esto es posible.

Y las políticas actuales que marcan el ritmo democrático en cuanto a electoral en Europa, ¿es posible la reducción drástica de la presencia migratoria, tanto cualificada como por formar con la puesta en marcha de un proyecto industrial de semejante magnitud? Por poner un ejemplo.

La cuestión impositiva, ¿calcula Bruselas los desequilibrios (lógicos y necesarios por sus diferentes necesidades) en la modificación de déficits, deuda… de los Estados miembros?

Sería muy largo exponer la cantidad de inconvenientes que hoy se plantean para llegar a una conclusión:

Las carencias en Defensa de la Unión Europea (y de aliados fundamentales como Reino Unido) es sistémica y de imposible consenso por la divergencia de medios y planteamientos. La penetración de intereses contrarios a ella es de tal magnitud que sólo la harían viable de forma segmentada y quizá temporal, tanto este último aspecto que hay quien puede plantearse esperar aun más para probar a ver si la situación pudiera mejorar con lo que a EEUU se refiere. ¿O a China? La falta de acuerdo es proporcional a la de coherencia respecto a lo que se plantea.

Aparecen tentaciones de soluciones que han resultado en el imaginario que no lo son: la política nuclear como disuasoria. No lo es, hoy una solución militar de carácter nuclear no es factible, su multilateralidad la hace ilusoria e impracticable sin los efector contrarios a los que supuestamente pretendiera. 

Podemos seguir planteando solemnidad, patriotismo y orgullo nacional como hace Emmanuel Macron, pero son parches anímicos y emocionales: la realidad apremia, hacen falta liderazgos y visiones realistas y pragmáticas de la situación sin caer en el derrotismo o el pesimismo. No es fácil pero sí urgente.

En El Polemista podrán encontrar numerosas reseñas de libros y artículos míos en temas relacionados. ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html








martes, 25 de febrero de 2025

Rusia contra el mundo de Marc Marginedas, la amenaza rusa en todas sus facetas.

Se cumplen tres años de invasión rusa en Ucrania, coindice con el éxtasis internacional de Vladimir Putin que suma a los apoyos que ha sabido granjearse de distintas maneras el de, nada menos, el presidente de los EEUU y su entorno con lo que conlleva, si cabe reafirma el de buena parte de la extrema Derecha europea -que ya tenía- a la que además financiaba. Por eso y más que nunca es necesario recordar al mundo que la Rusia de Putin es un Estado que puede mutar tras su imagen de propaganda, en organización terrorista, mafiosa, y criminal en todas sus formas como parte de su estrategia.

Vladimir Putin es el dirigente ruso o soviético más peligroso desde Stalin, coincide en tiempo, fondo y forma con un momento de riesgo global similar a los peores que se vivieron en el siglo XX. Y está a punto de obtener rédito de su actividad militar -por otra parte ineficaz y fallida- a través de una paz en Ucrania creada para él por los EEUU de Donald Trump que le hará reponerse el esfuerzo de estos años y tomar aire para hacer, si cabe, más real e inminente su amenaza.

Por eso Rusia contra el Mundo. Más de dos décadas de terrorismo de Estado, secuestros, mafia y propaganda de Marc Marginedas (Ed. Península) es un libro tan necesario como oportuno.

Corresponsal de guerra de larga experiencia, enviado de El Periódico fundamentalmente en Rusia pero también en conflictos como el de Siria donde vivió un secuestro entre 2013 y 2014 fundamental para entender este libro y su necesidad de contar la verdad tal y como la ha percibido tras dos décadas de trabajo, Marginedas hace un libro de periodismo clásico, basado en investigación, entrevistas y análisis, visto como está el panorama informativo una forma fiable para comprender los acontecimientos; y además valiente, el capítulo Voces que agradan al Kremlin en España no será del agrado de alguno. Y no me resisto a adelantarme:

En 2018 en nombrado embajador de España en la Federación Rusa por el gobierno de Pedro Sánchez Fernando Valderrama Pareja. La embajada comienza a repetir argumentos y narrativas oficiales rusas incluso desmereciendo las investigaciones de los corresponsales españoles, cuenta el autor, “uno de los periodos de toda mi vida profesional en que más he sentido la presión por parte de una embajada de mi país”.

Pero unos años antes, en 2014, Rusia de anexionaba Crimea; el ministro de Exteriores de entonces, José Manuel García-Margallo (2011-2016) había mantenido una firme posición en favor de impulsar las relaciones con Rusia, incluso en semejante coyuntura. En 2015 devolvía la visita de su homólogo Lavrov a España y en Rusia se mostraba contrario a la imposición de nuevas sanciones a Rusia. Y lo defendió más allá de su responsabilidad, incluso haciendo gestiones “extra” en defensa de los rusos. “No seguía las directrices consensuadas del Ministerio de Exteriores en ciertos temas., constatan también fuentes diplomáticas.” 

Sus pronunciamientos públicos han sido totalmente consistentes con su actuación política. En los prolegómenos de la invasión rusa, siempre desestimó la posibilidad de que Rusia acabara atacando a su vecino y defendió después el negociar con Putin minimizando sus acciones cuando no reduciendo sus responsabilidades. Una de las intervenciones que más sorprendieron por desleales en su día en el seno del Gobierno de Rajoy se produjo en pleno Procés catalán, en noviembre de 2017, exactamente un año después de haber sido cesado como ministro. El ministro Dastis, su sucesor, denunció abiertamente las injerencias rusas, pero Margallo lo desmintió, limitó la actuación rusa al ciberespacio descartando cualquier intervención del Kremlin y “conminando a Dastis a coger el teléfono y hablar con Lavrov, o a tomar un avión e ir a Moscú en lugar de criticar y denunciar”.

En Rusia contra el Mundo se citan diferentes casos, algunos conocidos como el de Pedro Baños, ya citado en El Polemista por ejemplo en reseña de su La encrucijada Mundial (no sólo), un caso grotesco que va mucho más allá de la simpatía por Putin, o también en un plano profesional el de Pablo Iglesias y la puesta al servicio de la propaganda rusa de su Canal Red con Inna Afinogenova. En 2014, medios progubernamentales rusos presentaban a Pablo Iglesias como político prorruso que estaba sacudiendo los cimientos de la política en España”. Ciertamente este se reserva hablar bien de Rusia, prefiere atacar a todo aquello que puede molestarle a Putin.

Pero este libro empieza en 1999 con Vladimir Putin recién nombrado primer ministro ruso; y tres años después de la derrota que Rusia había sufrido a manos de la república de Chechenia tras una guerra de 18 meses que había forzado la retirada rusa y la independencia de facto de los chechenos. Dos atentados causan el terror en Moscú, se acusa inequívocamente a la insurgencia caucásica de ellos, oportunamente antes de las elecciones legislativas y presidenciales que supondrán el relevo de Boris Yeltsin y la llegada de Putin a la presidencia de Rusia. Las voces que acusan abiertamente al presidente ruso de la autoría de estos atentados son numerosas, Marginedas destaca a David Satter, el que fuera corresponsal en Moscú de Financial Times

“Después de haber vivido una quinta parte de mi vida en Rusia (…) este país al que considero mi patria de adopción, creo que ha llegado el momento de explicar todo lo que he visto (…) todo lo que pueda demostrar con pruebas y ante un juez, si llega el caso.”

El soborno y la compra de voluntades unidas al abuso del poder son moneda común para los rusos, abarca desde el respeto a las normas de tráfico hasta la información, pero quien la lleva al extremo de manera sistemática es el Kremlin; y fuera del país, el autor cuenta con nombres y apellidos experiencias al respecto, también en España, aunque casos como el búlgaro en el que centra el autor explican cómo se forja la opinión pública en favor de causas como las guerras siria, ucrania o contra los supuestos enemigos rusos. Como el resto de Rusia contra el mundo el relato es pormenorizado.

Las dos guerras chechenas, 160.000 civiles muertos, el 10% de la población. 200.000 en Siria, el 91% a manos de Bashar al-Ásad y sus aliados, fundamentalmente Rusia, y en mucha menor medida en Ucrania dada la existencia de líneas convencionales de frente en Ucrania. Y en todos los casos el crimen de guerra permanente como forma premeditada de causar el mayor número de bajas como método bélico. Guerras que se justifican bajo la idea de recuperar para Rusia el imperio perdido tras la caída de la URSS.

“Sólo en el Reino Unido existen más de una decena de casos irresolutos de fallecimientos de ciudadanos rusos en los que sospecha que ha podido mediar un envenenamiento. Los limitados recursos de la policía británica para investigar todas y cada una de las muertes dudosas han contribuido a extender un inquietante sentimiento de impunidad entre los perpetradores de estos crímenes, tal y como viene a admitir un antiguo funcionario del Ministerio de Exteriores británico.” Si el caso de envenenamiento se da en territorio ruso pasa a ser el crimen perfecto, Navalni es el ejemplo más claro de lo que es el método favorito del Kremlin para eliminar a quien le estorba.

La Rusia de Putin es un país peligroso si de mafia se trata, pero viene de lejos y ha crecido hasta el punto de ser un Estado vinculado a organizaciones criminales trasnacionales, bien lo sabe Viktor Orban y el clan mafioso Solntsevo. En España en 2008 comenzaba la mayor operación policial hasta la fecha realizada en ningún país occidental, era el caso Troika.

El terrorismo de Estado es otra de las prácticas habituales del Kremlin; y puede ser tan siniestro como el testimonio que al respecto del atentado con rehenes del teatro Dubrovka de Moscú (132 cautivos muertos) daba un combatiente checheno participante del asalto y amnistiado después: era un colaborador del régimen de Putin; se lo contaba a Anna Politkóvskaya, periodista luego asesinada. 

Convertir la insurgencia en un monstruo asesino había sido un patrón en Chechenia como lo fue en Siria donde hicieron que el ISIS se hiciera por completo con la revolución que reclamaba libertades y derechos humanos frente a Al-Ásád y sus aliados. Desgraciadamente este libro está terminado antes de la caída del régimen sirio.

En este punto Mark Marginedas cuenta su secuestro coincidente en Rusia con la entrega de pasaportes a yihadistas para que viajaran a Siria, también cuando dirigentes rusos, grupos paramilitares de su órbita o sus propios servicios secretos recurren al secuestro para acabar con los testigos molestos.

“La formación de un frente antiterrorista mundial con Moscú de socio destacado no es más que una ilusión (…) El actual liderazgo ruso no solo considera al fenómeno del terrorismo islámico como un elemento instrumental en su pugna ante quienes identifica como sus verdaderos antagonistas en el mundo (…) También contempla las acciones terroristas indiscriminadas en Occidente y las subsiguientes olas de solidaridad y repulsa como una actividad para avanzar su agenda y saldar cuentas propias con exiliados políticos…”

“Existe el consenso entre la comunidad internacional de que Rusia es, hoy en día, un Estado terrorista, que lleva a cabo acciones merecedoras de tal nombre y que protege y auspicia grupos violentos.”

Rusia contra el mundo. Más de dos décadas de terrorismo de Estado, secuestros, mafia y propaganda (Ed. Península) cuenta con listado de entrevistas que se convierte en una documentación valiosa y aclaratoria al respecto.

Esta reseña se hace una vez iniciadas las negociaciones para la paz en Ucrania; el pesimismo dado como se han iniciado y la actitud indecente de Donald Trump al respecto es inevitable, incluso para un cierre en falso de la guerra y su continuidad por medios militares o híbridos.

Rusia y especialmente Ucrania ha sido tratado en numerosas ocasiones en El Polemista, tanto en reseña de libros como en artículos míos incluido el texto de una conferencia realizada tras la anexión de Crimea, los encontrarán en el ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html




lunes, 24 de febrero de 2025

Pinceladas de primera impresión, Alemania resuelve mal, como era previsible, su cambio de ciclo político marcado por la incertidumbre, por Jorge Navarro Cañada.

En Alemania la revolución Reaccionaria en combinación con el auge de la extrema Derecha política tiene además una lectura de división Este y Oeste de Europa, suma elementos del contexto actual con las consecuencias del final de la Guerra Fría y su cierre en falso en los países del antiguo bloque soviético.

En el caso alemán la Reunificación vista como "estafa", como ilusión frustrada que ha llegado al resentimiento una vez pasado la fase de frustración; y a ello se suma la primera percepción de imposición de una democracia de valores liberales que no era, ni por asomo, asumible como propia por los que se sentían derrotados de la Guerra Fría. Ello ha pasado de una primera etapa de asimilación fallida a una reacción Iliberal para terminar abrazando la tendencia del resto de Europa, pero incluso en el giro de la extrema Derecha de forma particular y diferenciada al resto.

Los resultados más allá del contexto general responden a elementos particulares en tiempo y localización, pero el marco global es decisivo para desde fuera tener una visión de conjunto.

La socialdemocracia de Olaf Scholz (canciller más breve desde Kurt-Georg Kiesinger, 1966-1969) se queda, además que con su desastroso resultado (16%, cae nueve puntos), con la sensación de estar fuera de lugar y tiempo con un panorama realmente preocupante de cara al futuro; pero peor aun, su gran “aportación”, que era ofrecer la coalición del semáforo (por los colores que les representan) fracasa estrepitosamente , han dejado una victoria de la CDU-CSU en claro ascenso pero menor de lo que se esperaba (28,6%), Los Verdes retroceden un 3% aproximadamente (11,6%),  y los liberales del 11,5% a quedarse por debajo del 5% que de confirmarse en el recuento definitivo, quedarían fuera del Parlamento (son datos preliminares). 

Y parece inevitable que Friedrich Merz gobierne con socialdemócratas y quizá Verdes respetando el cordón sanitario que deje fuera a la extrema Derecha de AfD (20,8%), pero a nadie se le escapa que la advertencia está hecha y es demasiado seria como para pasarla por alto.

Friedrich Merz desde antes de comenzar a gobernar se encontrará con una fuerte presión combinada de EEUU y Rusia, que va a incluir amenazas tanto económicas de los primeros como militares de los segundos; todo ello acompañado de una tensión interna alimentada desde fuera por estos pero desde dentro de Alemania por diferentes sectores de la sociedad que iniciarán una pugna social y política que tendrá incluso episodios de violencia. Obviamente la cuestión migratoria será un telón de fondo que algún momento amenazará al gobierno de forma asfixiante hasta el punto de situarlo al límite en algún momento de la legislatura, ya veremos en qué intensidad y pudiera acabar con él acabando con la temida llegada al poder de AfD de mano de los Conservadores.

El Reto de Alternativa por Alemania (AfD) y su gestión será complicado, el contexto internacional sólo puede jugar en contra de la estabilidad democrática, el gobierno alemán al respecto sólo contará con el apoyo de la Unión Europea hoy, y todo pendiente de cómo se vayan desarrollando el ciclo electoral de los próximos años en todo el Continente que lo complicarán si cabe más.

Una fecha próxima de máxima repercusión: las elecciones en Rumanía en mayo, lo tienen explicado con más detalle aquí en El Polemista, Crisis política en Rumanía, clave en la pugna OTAN-UE y Putin. Una alerta importante para Occidente, por Jorge Navarro Cañada https://elpolemista.blogspot.com/2025/02/crisis-politica-en-rumania-clave-en-la.html

ÍNDICE GENERAL DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html






miércoles, 19 de febrero de 2025

Tierra Baldía. Un mundo en crisis permanente de Robert D. Kaplan, el vértigo ante un nuevo orden mundial.

Robert D. Kaplan, uno de los analistas geopolíticos más importantes del siglo XX y XXI, es un referente indiscutible por necesario e influyente, su reflexión siempre tiene repercusión y es esperada; en este caso ha sido rápida, quizá por ello hay huecos en el análisis que se echan de menos y que pueden dejar una sensación que alguien podría interpretar como ideológica o simplemente en la que premeditadamente no quiere entrar. Una lectura del nuevo orden desde una mezcla de miedo y melancolía realizado hoy no puede pasar por alto la guerra palestino-israelí, que sólo se menciona en añadidura a Ucrania que se trata como un conflicto menor que podría acabar generando consecuencias por un efecto dominó devastadoras. En realidad este punto, el del mundo en crisis permanente y que da título a la obra es la clave: nos encontramos en un momento extremadamente frágil de transición tecnológica y política, la geografía se contrae en un mundo mucho más pequeño por ello, de forma que hasta el último lugar del planeta se hace estratégico y puede resultar el inicio del desastre.

Un problema a mi juicio esencial en la tesis central de Tierra Baldía y al final de esta reseña me comprenderán. Parece imponernos: “es legítimo desear un mundo mejor pero no se atrevan a tocar el que tienen”. Tengo mis dudas de sin tan pocos meses después de haberlo entregado no cambiaría algunas cosas tal y como va este 2025.

Y vuelvo a la crítica inicial en lo que será una reseña por lo demás elogiosa, como es habitual en Kaplan estamos ante un ensayo ineludible y extraordinario; Waste Land: A World in Permanent Crisis es un libro escrito desde Occidente para Occidente, carece de una visión desde otro ángulo a pesar de ser un análisis mundial, nos otorga a los occidentales una moralidad superior que si bien desde su punto de vista es legítima, no resulta tan útil para proyectar una conclusión estratégica del mundo, y ello hoy no puede obviar visiones fundamentalmente Orientales, en Tierra Baldía regiones del planeta como el sudeste asiático, la India, buena parte de África, ni tan siquiera a nivel urbano (al que se le da especial importancia) apenas aparecen, sencillamente no existen, quizá por la emergencia de la obra. 

Robert D. Kaplan aparece aquí como alguien que si en sus últimas obras mostraba hastío y giro conservador, hoy es un erudito asustado y en cierta forma superado por la realidad, en algún momento, y pronto verán por qué, recuerda a los autores del pesimismo filosófico que lamentaban la caía del “viejo orden” a manos de las pulsiones nietzscheanas del siglo XX.

El final de la República de Weimar (1919-1933): es el punto en el que a modo de simulación nos llevan Rusia y Estados Unidos, China y Estados Unidos, Rusia y China, también las potencias regionales de mayor o menor proyección debido a sus conflictos y a la forma en que la tecnología continúa estrechando la tierra, vuelvo a este aspecto, está presente en todo el texto. Y es la fragilidad de Weimar, de sus diferentes partes, su fractura y sus desastrosas consecuencias el punto en el que estamos y hacia dónde podríamos ir. El cambio climático y las crisis ecológicas, políticas, económicas, el COVID-19… serían partes del mundo de hoy que Kaplan compara con esa fragilidad que en efecto dominó puede desembocar en el desastre.

Kaplan ha evolucionado a lo largo de su trayectoria en el análisis de la esperanza y voluntad democrática hacia la decepción y la defensa de la estabilidad y el orden por encima de toda consideración ideológica. La frase de apertura de Roger Scruton es toda una introducción: “... la esperanza, separada de la fe y sin ser atemperada por los indicios de la historia, es un activo peligroso, que amenaza no solo a quienes la aceptan, sino a todos los que se encuentran en el ámbito de sus ilusiones”. Usos del pesimismo.

“Cuanto más abyecto es el desorden, más extrema suele ser la tiranía que sigue, y esto nos lleva al final de Weimar”.

Fue la falta de orden, de una autoridad concreta y definida (el poder estaba repartido en distintos territorios alemanes como hoy el mundo lo está en Estados y territorios sin una autoridad común) lo que llevó al desastre, y esa caída desordenada y caótica acabó con Alemania en las manos de Hitler.

Necesitamos entender esa realidad como en su día la vio Churchill (esta idea la ha utilizado en sus últimas obras, especialmente en Mentalidad Trágica, también en El Polemista https://elpolemista.blogspot.com/2023/03/la-mentalidad-tragica-de-robert-d.html), apela a él como reaccionario eduardiano que conocía la realidad mundial a través de experiencia (guerras coloniales en África entre otras) y su condición de imperialista y orgulloso británico. Fue él quien comprendió exactamente lo que era y suponía Hitler, por eso lo quiso combatir desde el primer momento. El imperialismo de Churchill era inseparable de su oposición al nazismo visto como una agresión revolucionaria al mundo; ese pragmatismo se basaba en la idea, compartida con Kissinger, “el orden mundial puede no ser totalmente justo o compasivo, pero constituye la mayor legitimidad política posible en el ámbito de los asuntos humanos”.

El Orden debe ir antes de la Libertad, sin el primero no puede haber el segundo, y sin este no habrá Justicia, en la naturaleza humana el orden debe ser la virtud política primera (Kaplan de refiere al concepto de naturaleza humana de Hobbes, es un Conservador clásico, prioriza la estabilidad al suelo de progreso). La falta de orden en Weimar, a pesar de la riqueza cultural y humana que disfrutaba, desembocó en el nazismo.

Kaplan hace un inciso importante: la libertad individual lleva consigo cierto desorden incómodo, especialmente en una democracia de masas como la de Estados Unidos. Pero incide citando a Samuel Huntington: lo que hace grande a Estados Unidos no eran tanto sus ideales como sus instituciones, incluyendo la separación de poderes entre el ejecutivo, legislativo y judicial, y las autoridades federales, estatales y locales. La presidencia de Donald Trump de 2017 a 2021 puso a prueba esas instituciones, que se mantuvieron firmes a pesar de todo. Toda una advertencia que seguro cuando la hacía todavía no se imaginaba lo que venía.

Hoy, en su cambio radical y abandono de sus tradiciones y normas políticas, Estados Unidos está llamando al desastre social y político.

Volvemos a Churchill, Kaplan le aplaude con su defensa de las familias reales de Europa central, a pesar de haber estado implicadas en la I Guerra Mundial, pero garantizaban el viejo orden. Y lo lleva al día de hoy:

Recuerde siempre que las monarquías decorativas que existen en Gran Bretaña, España y el norte de Europa, especialmente en Escandinavia, siguen desempeñando un papel vital en estabilidad de la política de esos países.  “«La institución monárquica, despojada de su poder absoluto», escribe el teólogo estadounidense del siglo XX Reinhold Niebuhr, posee virtudes que surgen de «la voluntad y unidad continua de una nación en contraste con la voluntad momentánea incorporada en gobiernos específicos».” Aceptamos esas monarquías sólo porque su presencia es segura. Gran parte del mundo no tiene tanta suerte. La razón de que el siglo XX y los inicios del siglo XXI hayan sido tan sangrientos radica en que la fuerza estabilizadora de la monarquía en Europa central, Rusia, Oriente Próximo y Oriente Medio, así como en otros lugares, en términos históricos, desapareció de repente. 

La revolución rusa sería comparable con la caída de Weimar, aquí aparece Aleksandr Solzhenitsyn como uno de los hombres más destacados del siglo XX.

Antes de la Primera Guerra Mundial, el orden en sí, que había durado más o menos un siglo desde el final de las guerras napoleónicas, estaba totalmente asimilado y nadie pensaba en términos trágicos; y así llegaron el nazismo y el comunismo. Y eran tiempos como estos de integración global.

El orden, no importa cuán complejo sea el organismo social, se basa en algún tipo de cadena de mando, o de muchas cadenas de mando. La jerarquía lo es todo, especialmente en Rusia, que era un organismo inmenso y geográficamente ilimitado al que le faltaba una clase media auténtica. 

“Como escribió Kissinger en Un mundo restaurado, «el problema más básico de la política (...) no es el control de la maldad sino la limitación de la rectitud»” La superioridad moral explica las peores tiranías, las que destruyen a los oponentes por ilegítimos. 

Hoy la tecnología nos abruma con su tendencia a desestabilizarse por eslóganes simplistas de las redes sociales y juegos financieros frágiles; sus interacciones son muy estrechas, van hacia un Weimar geopolítico.

“Vladímir Putin ha sido el líder ruso más peligroso desde Stalin; Xi Jinping es tan implacable e ideológico como Mao Zedong; Donald Trump, cuya carrera política puede estar en tiempo pasado, es incluso más presuntuoso y superficial que Von Papen. Cada tirano es único, como lo es cada héroe.”

Si la tecnología libera, sus monstruos abundan, la clave está en la proximidad (hoy se puede recorrer el mundo a tal velocidad que el mundo se contrae), tampoco para las enfermedades, los elementos desestabilizadores tóxicos que nos amenazarán y nos abrumarán. Insiste Kaplan mucho en el concepto de “vivimos abrumados”.

Tierra Baldía quizá pierde interés en el análisis más genérico de la actualidad, puede resultar más obvio aunque visto como están pasando las cosas quizá sea la parte de este libro que va a sufrir más el paso del tiempo a una velocidad hasta hace muy poco impensable en los ensayos de análisis,

El declive de las grandes potencias en Afganistán, Irak, Ucrania son un síntoma, pero el de China presenta peligros añadidos, "gigantesco complejo militar de alta gama", el liderazgo de Xi Jinping convive con la pérdida de población y de fuerza laboral con la consecuente reducción del crecimiento económico. Su amenaza para Taiwán, Japón y Corea del Sur ha aumentado, inevitablemente lo será con Estados Unidos. Ello en medio de la lucha bipolar entre las potencias de Rusia, China, Corea del Norte e Irán y las potencias marítimas de los Estados Unidos, Europa, Ucrania, Israel y las potencias árabes sunitas conservadoras, desde el Golfo hasta el Mar Rojo y el Mediterráneo.

Kaplan hace una exaltación del intelectual conservador “que avisa”, a veces parece llamar a la negación de la acción más allá de la conformidad con el orden, puede ser paralizante.

La tercera parte del libro trata sobre la urbanización, las ciudades, aunque improvisa porque nunca ha padecido cierto occidentalismo que reduce, por ejemplo a la ciudad africana plagada de gigantescos barrios marginales y acumulación de basura como si ello no ocurriera en alguna urbe americana.

El declive de la civilización y la tiranía del rebaño, el individuo insensible que sale de ellas… queda un sabor amargo.

Lo dicho, un libro esencial, no se lo pierdan. Tierra Baldía (Ed. RBA), en España aparecerá el 5 de marzo.

En el ÍNDICE DE EL POLEMISTA encontrarán reseñas y artículos míos tratando muchos de estos temas, http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

 



lunes, 17 de febrero de 2025

“Carajoestafa”, la libertad entendida como no regulación. Criptomoneda, sólo es el principio; los “libertarios” se publicitan, por Jorge Navarro Cañada, y, Parásitos Mentales de Axel Kaiser.

“¡Viva la libertad carajo!”, dijeron para que nadie regulara, sobre todo al poder del más fuerte.

Hace sólo unas semanas en este blog advertía, Criptomonedas, el desastre que viene, por Jorge Navarro Cañada, y, Principios de economía de Saifedean Ammous, un manual para el delirio https://elpolemista.blogspot.com/2025/01/criptomonedas-el-desastre-que-viene-por.html ,y no podía ser más oportuno porque acompañaba el artículo en el cual explicaba el qué y porqué del cripto dinero y el cómo necesariamente iba a terminar, y eso que esta demostración que nos ha hecho Javier Milei no es más que una muestra de lo que viene, también hace idea de las consecuencias porque el problema afecta a buena parte de la extrema Derecha que hace de la negación de la regulación monetaria y económica en general su bandera (curiosamente de los aranceles, su lado opuesto, ahora también). Y en aquella entrada de El Polemista aparecía Principios de economía de Saifedean Ammous, el libro “primo hermano” de Parásitos Mentales de Axel Kaiser, (ambos editados en Deusto); si el primero es el ideario económico “libertario” pretendidamente heredero de la escuela económica austriaca, este segundo el político. Más adelante iré con la reseña.

Y es que la casualidad ha querido que coincida su análisis con la noticia que estos días llegaba desde Argentina:

En unas pocas horas el presidente argentino Javier Milei llamaba desde sus redes a sus seguidores a, “para incentivar la economía argentina”, invertir en una criptomoneda ($Libra) que valía menos de un dólar, la presentaban nueve desconocidos (en ese momento) que ganaban 87 millones de dólares mientras 44.000 argentinos perdían su inversión. 

La participación del presidente argentino en la estafa parece obvia dado que la página web de la oferta estuvo disponible tres minutos antes del anuncio presidencial en parece perfecta sincronización, de tal manera que la moneda pasó de 1 a 5.000 dólares de golpe. En ese momento, los nueve inversores retiraban los 87 millones ganados y los fondos invertidos desaparecieron repentinamente.

Ante la evidencia de la estafa, un furioso Javier Milei afirmaba su desconocimiento de “los pormenores del proyecto” y calificaba de “ratas inmundas de la casta política” a quienes reclamaban explicaciones: el criptogate ya estaba en marcha y el escándalo en pleno debate político.

$Libra, la criptoestafa, se trata de un producto de extrema volatilidad y riesgo, hasta el punto que se basa en la reputación y fiabilidad que da quien la presenta o publicita; una moneda (como todas las criptomonedas, hay casos políticos similares aunque de momento sin sobresaltos como $Trump) parte de un valor artificial sin soporte ninguno, se infla de manera artificial para que suba llamando a nuevos inversores que permitan a los iniciales retirarlo rápidamente y obtener el beneficio. En este caso el timo era tan obvio, que no tardaron desde el entorno de Milei en explicar disparatadamente desde el boicot en forma de hackeo primero, después que habían engañado al propio presidente, incluso que nada era lo que parecía. El escándalo estallaba en la cara de un Javier Milei que era colaborador necesario de una forma u otra en todo el timo; entre los inversores después se ha sabido que estaban empresarios en tecnologías del entorno del propio presidente argentino, incluso buena parte del proyecto en el que se englobaba $Libra se había realizado desde la Casa Rosada presidencial. Ya han llegado las primeras denuncias, ahora se entiende mejor la pretendida destrucción de toda regulación y control que defienden Milei y los suyos.

Llega a España Parásitos Mentales, todo un ejemplo de lo que es ese mundo, de hecho es un libro que sorprende nada más verlo, incluida la edición que ha hecho Deusto en España con una cubierta (la misma que la chilena de Ariel) que podría ser la portada de una novela de terror o de ciencia ficción; ciertamente el texto le hace justicia.

“Los parásitos mentales tienen el mismo efecto a nivel tanto social como individual. Si no son diagnosticados y combatidos a tiempo, sólo se detectarán cuando ya sea tarde, cuando el daño sea tan evidente como irrecuperable y la putrefacción social no pueda extirparse sino con un enorme dolor y un costo que pocos están dispuestos a pagar.”

¿Y quién se muestra de esta guisa? El chileno Axel Kaiser, tertuliano televisivo y profesor universitario, lidera el think tank contra la ideología woke Fundación para el Progreso… autor de varios libros del mismo sesgo. Los derechos sociales son inmorales y parasitarios, podría perfectamente sintetizarse así, no hay mucho más. Se define a sí mismo: “yo me siento un héroe que se ha atrevido a plantar cara a los autores del pensamiento tóxico” (El Mundo, 16/2/2025).

Y enumera los males:

Parásito I: La justicia social. 

De la mano de Rousseau, creador del parásito y seguido dos siglos después por autores infectados como Josep Stiglitz, la justicia social presenta como uno de los problemas más urgentes de la vida en común la desigualdad producida por el mercado fundado en la propiedad privada; el libre mercado requiere intervenciones estatales sistemáticas. Peor aun el superventas de Harvard University Press Thomas Piketty argumenta que la justicia social requiere impuestos a las ganancias y uno global a los más ricos como modo de equilibrar socialmente. Kaiser responde de la mano del profesor de Harvard John Rawls, se trata no de igualar resultados, sino oportunidades. 

En términos generales, intencionado para llegar a un público amplio o no, el libro recurre a esta forma de pensamiento básico, simple y pretendidamente obvio sistemáticamente; algo así como “el sentido común” con el que Donald Trump argumenta la falta de hechos que refuten sus afirmaciones. El victimismo basado en la “dictadura” de las ideas progresistas que serían absolutamente hegemónicas sobrevuela constantemente el relato.

Parásito II: Derechos sociales.

El “infectado” defiende que la sociedad desigual en materia de bienes fundamentales, como educación, salud, pensiones, vivienda o estatus en general, es injusta. El autor se da cuenta de la magnitud de la afirmación y la camufla asociando al parásito con la confiscación, expropiación, el monopolio del Estado y la prohibición de la convivencia del sector público y el privado. Esta visión totalizadora de la realidad es otra de las cualidades del texto, para el lector europeo que lleva conviviendo con indiscutible éxito en ella puede sorprender. Lo resuelve denunciando la confusión de libertad con el de poder, habría sido Hayek ya en su obra Camino de servidumbre (1944) quien mejor lo habría planteado. Los parásitos defienden la libertad económica entendida como conquista sobre las necesidades humanas mediante una abundancia de bienes creada por el Estado frente a la libertad de oportunidades propia del liberalismo clásico. Parásitos Mentales es un texto que busca desmontar lo que considera ideario tóxico muy por encima de afirmar o proponer alternativas más allá de la desregulación y el monopolio ideológico de la Libertad.

Parásito III: Neoliberalismo.

En este punto parece que el problema sería la mala interpretación que la Izquierda hace (cita a diferentes líderes latinoamericanos, de Fidel Castro a Boric) de las tesis del economista austriaco Friedrich Hayek o de Milton Friedman como darwinistas sociales que defienden el triunfo del más fuerte, punto que Kaiser se limita a negar.

Parásito IV: Estado Benefactor.

Tras denunciar al mismísimo canciller alemán Otto von Bismarck, décadas antes de la Primera Guerra Mundial como creador del monstruo. “El Estado benefactor, o Estado social de derechos, daña severamente el principio de derecho de propiedad y la libertad individual, porque supone que al menos parte de nuestro trabajo es del colectivo, y no de quien lo ha producido. Eso implica que unos deben trabajar gratis para otros, pues la riqueza para financiar esos beneficios sociales siempre debe venir de alguien que la ha producido (…) Dado que la riqueza se crea, cuanto más rica sea una persona bajo reglas de libre mercado, más enriquecerá a sus conciudadanos. La lógica de la colaboración en el mercado es, en este aspecto, como la de un equipo de fútbol. Messi hizo ganar a Argentina el Mundial de 2022, de eso no hay dudas. Pero, sin el resto del equipo, él no habría podido ganarlo, eso también está claro. Lo que ocurre es que la contribución específica de Messi a todo el equipo fue muchísimo mayor y determinante que la de los demás jugadores, por eso él era mejor pagado y la estrella indiscutida. Gracias a Messi todos se beneficiaron, pues todos fueron campeones del mundo y se hicieron mucho más ricos (…) Así funciona también el mercado. Si Elon Musk se hace multimillonario es porque la riqueza total que creó para los demás supera con creces la que acumuló personalmente.”

Perdonen por la extensión de la cita, pero creo que sirve para hacerse la idea.

Parásito V: Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

De nuevo Friedman da cuerpo al argumento sobre la RSC: las empresas no pueden ser responsables de ella porque son construcciones económicas y legales abstractas que carecen de conciencia o voluntad, por tanto no pueden serlo más que un edificio o una institución gubernamental. La responsabilidad correspondería a los individuos concretos agrupados en ella, a sus dueños, trabajadores, ejecutivos… que han de hacer todo lo posible por maximizar el valor de la compañía para los accionistas de la empresa que les pagan el sueldo. Así, la responsabilidad de estos no es con la comunidad, sino con los dueños que lo han contratado para maximizar – de acuerdo a ley- las ganancias de la empresa. Así, el problema fundamental de la idea de la responsabilidad social corporativa es que demanda del ejecutivo que actúe no de acuerdo con el mandato entregado por los dueños de la empresa que lo contrataron, sino según sus propios deseos o las expectativas de otros. Supone colectivizar parcialmente el capital y la propiedad para satisfacer deseos y necesidades de estos. Pone Axel Kaiser el ejemplo del combate de la contaminación, de la contratación de “gente menos cualificada por cumplir con criterios de diversidad perjudica la calidad de lo producido y afecta a los consumidores y a los dueños de la empresa, sin mencionar a la gente más capacitada que quedó desempleada simplemente por tener un color de piel o genitales que no cuadran con la idea postulada por el parásito mental de la responsabilidad social corporativa.”

Parásito VI: Diversidad, equidad, inclusión (DEI). ¡El peor y más peligroso de todos!

El DEI sería la negación del individuo como base del orden social imponiendo narrativas del poder, erosionando el Estado de Derecho y la convivencia por generar divisiones irreconciliables en la sociedad entre grupos identitarios. La organización con un fin específico perdería efectividad por imponerle diversidad, el parásito de la DEI, al infectar a las distintas organizaciones, las politiza, desvirtuando completamente su misión original. Obviamente al autor ni se le pasa por la imaginación el hecho de la utilidad representativa y lo que ella aporta en cualquier organización pública es parte objetiva de su misión.

Amplía este concepto el último de los siete males que puede ser muy interesante para las campañas de enaltecimiento de la Hispanidad como generosa obra española en América que realiza intensamente en los últimos tiempos la extrema Derecha.

Parásito VII: el buen indígena.

“La obsesión con la diversidad y la inclusión que se manifiesta en políticas de DEI y el multiculturalismo autodestructivo que proponen las élites occidentales tiene, como hemos visto, un fundamento en la idea de que el hombre blanco occidental es el ser más despreciable, racista y opresor que haya existido jamás. Este parásito mental reconoce ciertamente un origen en doctrinas neomarxistas que se propusieron destruir la civilización cristiana, pero encuentra un correlato en la idea de que el Nuevo Mundo fue corrompido por el hombre blanco, especialmente, por las colonias que establecieron las potencias europeas. Una y otra vez esta mitología ha servido para revoluciones e intentos de imponer una descolonización del orden social injusto, usándose como fundamento para centenares de normas nacionales e internacionales que dan privilegios especiales a grupos supuestamente indígenas a expensas del resto de la población y del progreso general.” (Volverá a Rousseau y su mito del buen salvaje).

Este Parásitos Mentales de Axel Kaiser advierte: La justicia social, los derechos sociales, el neoliberalismo, el Estado benefactor, la responsabilidad social corporativa (RSC), Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) y el “buen indígena” son los parásitos que imponen el crecimiento del Estado sobre la vida económica y las decisiones libres de las personas, generan burocracias gigantescas y subsidios para los grupos de interés, mientras se asfixia y destruye progresivamente al sector productivo. Los efectos sobre la libertad individual son demoledores, pues estos parásitos actúan gradual y sigilosamente.

El lector de El Polemista ya se habrá hecho perfectamente la idea de lo que significa el “libertarismo” que viene de Sudamérica y cómo se complementa con otras modalidades de lo que viene a ser lo mismo: la revolución reaccionaria gana espacios, se impone como alternativa destructiva del Estado Social y Democrático de Derecho, impone una modalidad de democracia autoritaria e Iliberal donde el más fuerte se apoya en una idea de la Libertad basada en la desregulación para poder actuar con absoluta y total impunidad.


En El Polemista se han tratado en profundidad todas estas cuestiones en reseñas de libros o artículos míos, en concreto y en los últimos tiempos la ultraderecha y otros movimientos reaccionarios, también específicamente la figura de Javier Milei. ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html



martes, 11 de febrero de 2025

Crisis política en Rumanía, clave en la pugna OTAN-UE y Putin. Una alerta importante para Occidente, por Jorge Navarro Cañada.

Se desestabiliza una pieza clave en la geoestrategia de la OTAN en Europa, quizá la más codiciada por Vladimir Putin en plena irrupción de Donald Trump y la extrema Derecha europea “afín” a Rusia.

El presidente rumano, Klaus Iohannis, dimite en respuesta a la presión parlamentaria de los partidos populistas y de extrema Derecha de Oposición (30% en escaños), dos meses después de que el Tribunal Constitucional de Rumanía declarara nulos los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales y cancelara el proceso entre acusaciones de injerencia rusa. En realidad Iohannis ocupa el cargo presidencial habiendo cumplido el máximo de dos mandatos de cinco años, pero se prorrogó tras la cancelación electoral en la que el ultraderechista Calin Georgescu ganara en primera vuelta. Klaus Iohannis iba a continuar hasta las elecciones presidenciales del 4 y 18 de mayo, ahora lo hará el presidente del Senado Ilie Bolojan, igualmente apoyado por la coalición gubernamental formada por el Partido Social Demócrata (PSD), el Partido Nacional Liberal (PNL) y la minoría húngara (UDMR). 

¿Qué tiene Rumanía que la hace tan esencial tanto como miembro de la OTAN (desde 2004) como de la Unión Europa (2007)?

Es una cuestión entre otras cosas “de mapa”; se interpone entre los Cárpatos y el Mar Negro, entre los intereses rusos y los Occidentales, geográficamente y con grupos étnicos en todos los países que la rodean, pero a día hoy es clave en Moldavia y su conflicto desde 1991 con la de facto rusa Transnitria, y en Ucrania en su guerra con Rusia.

Entre Europa Central y el Mar Negro supone también ser el país que se interpone entre lo que fuera la URSS y la antigua Yugoslavia, también ahora bajo amenaza de conflicto, igualmente por la inestabilidad serbia o en su conflicto con Kósovo (ha celebrado comicios esta semana sin resultado de gobierno claro). 

Importante su autosuficiencia energética, Black Sea Oil&Gas (BSOG), OMV Petrom y Romgaz, petroleras y gasísticas en Bucarest que aseguran a la Unión Europea recursos energéticos incluidos yacimientos petrolíferos de cierto nivel.

La sombra de Putin sobre Rumanía se traduce también en mafias, lucha de monopolios energéticos y más importante si cabe, punto esencial para la OTAN y EEUU como base segura (Mihail Kogălniceanu) sobre las regiones petrolíferas y estratégicas cercanas al Mar Negro y al Mar Caspio.

Históricamente su posición ya en el siglo XIX la colocaba entre el Imperio Otomano y la Rusia de los zares que apoyaban la independencia de los antiguos principados rumanos (Valaquia, Moldavia y Transilvania) de la soberanía otomana. En 1881 se proclamó el Reino de Rumanía bajo la dinastía de los Hohenzollern-Sigmaringen.

Tras la II Guerra Mundial, Rumanía bajo esfera de influencia soviética fue parte del Consejo de Ayuda Mutua Económica, COMECON (1949-1991) y el militar Pacto de Varsovia (1955-1990), aun así fue un socio en ocasiones díscolo con el grupo (con Albania, la Rumanía de Nicolae Ceausescu se opuso a la invasión de Checoslovaquia en 1968).

En 1989 caía el régimen comunista rumano comenzando el giro que acabaría haciendo de Rumania un socio fiable para Occidente a pesar de sus vaivenes políticos y que podría entrar en una fase de inestabilidad tras las elecciones de mayo que prometen ser clave en una Europa que parece abocada a una etapa de cambios drásticos.

SEGUNDA PARTE DE ESTE ARTÍCULO: Călin Georgescu, la amenaza inasumible; Crisis política en Rumanía, clave en la pugna OTAN-UE y Putin (II). Por Jorge Navarro Cañada.

https://elpolemista.blogspot.com/2025/03/calin-georgescu-la-amenaza-inasumible.html