No creo que sea completamente inútil para contribuir a la solución de los problemas políticos distanciarse de ellos algunos momentos, situándolos en una perspectiva histórica. En esta virtual lejanía parecen los hechos esclarecerse por sí mismos y adoptar espontáneamente la postura en que mejor se revela su profunda realidad.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET

miércoles, 21 de enero de 2026

El Rey Juan Carlos I y la proyección exterior de España, de Charles Powell, un libro oportuno que mitiga un final político y personal desastroso.

Este libro será un texto decisivo en el estudio histórico del reinado de Juan Carlos I, pero también de su persona. Charles Powell ya ha trabajado la figura y es evidente su familiaridad y dominio de ella. Y debe agradecerlo el Emérito, aparece justo después del lamentable autobiográfico Reconciliación, todo un ejemplo de cómo la pérdida completa del sentido de la realidad puede hacer a una personalidad histórica aparecer como un individuo rencoroso hasta el punto de ofrecerse a deteriorar y perjudicar la acción como rey de su heredero Felipe VI y aparecer ante los españoles como un estorbo. Por si fuera poco, el Emérito reclama una generosidad de los españoles no reconociendo la inocencia y buena fe con la que estos le han tratado hasta el punto de haberle dado la presunción de “perfección” y el beneficio de la invulnerabilidad y visto bueno a todo lo que ha hecho durante décadas. Sin embargo, un reconocimiento a su reinado como es este El Rey Juan Carlos I y la proyección exterior de España de Charles Powell (Ed. Galaxia Gutenberg) era necesario.

No obstante, los españoles estamos obligados a reconocer a Juan Carlos I por sus hechos como Rey y ello hace conveniente que acabe su vida en España y sea despedido con honores y reconocimientos de Jefe de Estado.

Escrito con enorme pulcritud histórica y seriedad es fruto de entrevistas y conversaciones del autor con todos los actores disponibles, incluido el propio Juan Carlos I -también de estudio y documentación, la presencia de otros autores es constante- y aunque por su extensión, 933 páginas, y trato del asunto no será una lectura para todos los públicos, sí servirá para nutrir muchas opiniones, pero también da para explicar y contextualizar de forma veraz “chascarrillos”, si se quiere.

Un asunto de entrada fundamental:

“La evidencia que se presenta aquí sugiere que don Juan Carlos había decidido conducir a España hacia un sistema de gobierno democrático varios años antes de ocupar la jefatura del Estado, algo no muy sabido en aquel entonces, y que sigue cuestionándose hoy día. Como veremos, esta decisión estuvo motivada en buena medida por una percepción cada vez más clara de la necesidad de que el sistema político español fuese convergiendo con los de sus grandes socios europeos.

Y una conclusión clave:

Juan Carlos I ha jugado un papel muy destacado y positivo en las relaciones Exteriores de España, tanto en su normalización ante el cambio de régimen como en su asentamiento posterior.

“siempre tuvo muy clara la importancia de que las principales democracias europeas, sobre todo Alemania y Francia, reconociesen sus deseos de establecer en España un sistema político homologable a los suyos, entre otros motivos porque de ello dependería su posible adhesión a la CEE y su integración en la OTAN.”

El Emérito aparece en la obra como un hombre calculadamente campechano, de formación y personalidad que huía de la erudición o alta cultura centrándose en el deporte y las relaciones públicas como le correspondía en sus funciones a ojos de las élites españolas de su tiempo. Esto es importante, tanto antes como después de la Constitución de 1978 (cambio sustancial de funciones y poderes) sus dotes para tener gran familiaridad con diversos actores internacionales fueron determinante en el cumplimiento de su función diplomática y cultural. En este sentido la obra servirá además como referente respecto a cómo han actuado las monarquías representativas europeas en ese periodo, y se agradece porque al ser actividades no reguladas ni supervisadas no es un tema muy conocido, menos documentado.

Visto por varios observadores internacionales en su personalidad como simple, pero también por otros de mandatario dotado de sagacidad y sentido político.

Hay momentos sorprendentes, testimonios como este de Orianna Falacci tras la boda de Juan Carlos y Sofía: “Conozco a esos dos imbéciles. Los entrevisté en Atenas antes de su estúpida boda y están cortados por el mismo patrón que Franco. No es casualidad que vayan a ser rey y reina de España cuando se muera el Asesino. Son protegidos suyos. Juan Carlos es un robot del dictador totalmente estúpido. No tienes más que mirarle a la cara, los ojos, y antes de que hable ya te percatas de lo tonto que es.”

Cuestiones como su actividad sentimental y sus consecuencias aparecen, incluso plasmando la preocupación en las autoridades españolas en algún momento por cómo podían afectar a su cometido, pero obviamente desde ese punto de vista y sin ningún ánimo “chismoso”.

Juan Carlos I en democracia habría tenido mejor relación con los presidentes del gobierno de la Izquierda que con los de la Derecha, el motivo: puso más interés y esfuerzo en ello por saber que serían más reticentes ideológicamente a él como monarca.

Con Adolfo Suárez la relación habría sido excelente y de colaboración en el ritmo democratizador (motivo por el que fue despedido como Secretario General de la Casa Alfonso Armada y sustituido por Fernández Campo) hasta que en 1981 la debilidad del gobierno y la actividad terrorista en España acabó con ella. El rey reprochará después la incomprensión de Suárez hacia las Fuerzas Armadas (estos datos después de leer Reconciliación tienen otro significado). En materia Exterior entre muchas otras la intervención del rey fue clave en la Crisis del Petróleo de 1979, ya lo había sido en la de 1973.

Leopoldo Calvo-Sotelo sí dejó gran protagonismo y actividad en las relaciones Exteriores a la monarquía, su acción dedicada de lleno a la complicadísima situación española tras el 23F obligaba a ello.

Con Felipe González la frenética actividad Exterior de su gobierno (Entrada de España en la CEE en 1986, integración en la OTAN, Convenido Bilateral con EEUU, Conferencia de Paz de Oriente Medio, Expo’92 y Olimpiadas, Cumbre Iberoamericana… contribuyó a una gran relación incluido en lo personal).

José María Aznar, “Bigotes” para Juan Carlos I, la relación comenzó por no soportarse hasta el punto de haber sido motivo de celebración para el monarca su derrota electoral frente a Felipe González, fue mejorando hasta que la mayoría absoluta (2000-2004) y el giro atlantista del gobierno con decisiones como la intervención en la Guerra de Irak dejaron al rey entonces descolocado.

La llegada de José Luis Rodríguez Zapatero le devolvió protagonismo y tuvieron una buena relación de inicio, (cambio de relación con Marruecos y con EEUU, el famoso “¡Por qué no te callas!” a Chávez en la Cumbre Iberoamericana 2007…) aunque la situación política Interior (Estatut catalán o la Recesión de 2008) quitó protagonismo a la política Exterior.

Con Mariano Rajoy y a pesar de su voluntad de colaborar en la acción económica logrando inversiones o acuerdos fuera del país, la situación personal del hoy Emérito acaba en su abdicación recibida con alivio por los españoles. A este último punto le dedica un capítulo completo.

Muy interesantes cuestiones como la relación con Israel. “el fin de una anomalía”, simple y llanamente entrar en la Comunidad Europea obligaba a establecer relaciones diplomáticas con Israel. El papel de Juan Carlos I en conversaciones con todos los actores, incluidos dirigentes árabes y como hace de interlocutor entre Felipe González y estos serán decisivas.

Volviendo a Marruecos, Charles Powell le atribuye a Juan Carlos un sentido de pragmatismo que hoy puede ser poco comprendido y que no descarto acabe siendo objeto de debate en la sociedad española incluso hoy, por ejemplo barajando la hipótesis de entregar un día Ceuta y Melilla a Hassan II justo después de su actuación en el Sahara en 1976. El autor sostiene que en aquel episodio Juan Carlos actuó motivado en favor de la unidad de las Fuerzas Armadas y una transición pacífica a la democracia.

También por haber declarado Marruecos su no reclamación de Ceuta y Melilla mientras Gibraltar fuera británico, Juan Carlos comunicó al Reino Unido de Margaret Thatcher que España no estaba interesada en la colonia. Por cierto, esta no se lo creyó y reforzó la defensa militar gibraltareña.

Episodios hoy como el regalo del rey de Jordania de la Mareta, la finca de Lanzarote, la traslada a Patrimonio Nacional y pasa a ser propiedad del Estado para su mantenimiento y suya para su disfrute, o los 100 millones de dólares que recibió… quedan como las cosas que ahora ya no pueden sorprender a nadie, pero conviene recordar que entonces ni se planteaba la idea de hablar abiertamente de ellas. Esas son la generosidades a las que me refería que difícilmente podrá ya agradecer aunque debería reconocer.

La situación de Juan Carlos I hoy lejos de España y su mezcla de nostalgia y rencor es un asunto que la sociedad española tiene que afrontar, Charles Powell lo ha hablado con él en Abu Dabi y hace más valioso si cabe este verdadero documento histórico que es El Rey Juan Carlos I y la proyección exterior de España de Charles Powell. La voluntad del Emérito es ser enterrado con honores en España.

Encontrarán temas como este y multitud de reseñas de libros, análisis y artículos en ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA  http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html



lunes, 12 de enero de 2026

Irán quiere un cambio de régimen, no la vuelta de un príncipe heredero de la mano de Netanyahu y Trump. Por Jorge Navarro Cañada.

Un régimen contrarrevolucionario en Irán cambiaría Oriente Medio tanto como la caída del Muro de Berlín cambió Europa La frase es de Robert Kaplan en su excelente El telar del tiempo (2023).

Quizá hoy pueda resultar exagerada, en aquel momento Irán controlaba lo que se llamó desde Occidente el Eje de la resistencia, era una potencia regional de primerísimo orden que controlaba Siria, Hamás, Hizbulá (Líbano), los hutíes de Yemen y grupos armados en Irak. Lo hacía compitiendo con Israel o las monarquías árabes entre otros, aunque hoy con mucha de esa estructura destruida o neutralizada es un Estado aislado en riesgo de colapso de régimen.

Lo que hoy llamamos Irán tiene su identidad a partir del siglo XVI tras la introducción del chiísmo por los Safávidas, antes y tras muchísimos cambios podía haberse asociado con el Imperio Persa y su carácter cosmopolita que le dota su variedad cultural, humana y geográfica, en el oeste de Asia limita con el mar Caspio, el golfo Pérsico y el golfo de Omán gozando de fronteras sostenibles donde es clave la división de chiíes y suníes. Esta identidad que los safávidas habían dado carácter de estatal siglos antes de la aparición del Estado Moderno es la que adopta el régimen revolucionario del ayatolá Ruhollah Musavi Jomeiní tras la Revolución Iraní (1978-1979). Y lo hace frente al Estado pro Occidental del sah Mohamed Reza Pahlevi, el último de la dinastía que iniciara el oficial de la Brigada Cosaca Persa, Reza Kan, en 1925 acabando con la dinastía turca Kayar (que antes había intentado ensayar modelos constitucionales fallidos). Ya como Reza Kan Sha, se inspiró en la Turquía laica de Mustafá Kemal Atatürk para presentarse en el mundo con cierto cosmopolitismo pero la realidad fue muy diferente e implantó un sistema de occidentalización urbana frente a un brutal atraso campesino. Fue la entrada de los ingresos del petróleo y la urbanización las que fueron perfilando el Irán de la segunda mitad del siglo XX, y la migración masiva del campo a las ciudades en los años 70 (llegaba a la mitad de la población del país) los que generaron la masa que apoyaría la Revolución.

La originalidad del chiismo de Jomeini frente al tradicional será politizarlo hasta el punto de hacer del Islam una identidad política frente al régimen laico, represivo y corrupto del sah. Y para ello implantó un régimen del terror que supuso la ejecución masiva del funcionariado anterior, la confiscación masiva de bienes (este asunto es trascendente para comprender una de sus mayores bazas para resistir) y el envío al exilio de cientos de miles de iraníes. Un movimiento político mucho más propio de las revoluciones políticas y sus periodos de terror, venganza y empoderamiento, que un movimiento religioso de “purificación” de la sociedad. Y todo ello en un contexto de gestión de un país complejo, no sólo en cuestión política y religiosa, también geográfica y étnica: el 40% de la población no es persa (es turca azerí, turcomana, kurda, árabe…).

Me he permitido esta breve introducción previa a la situación actual para ahora ya plantear de manera conceptual la dificultad de gobernabilidad de Irán.

Y es que el planteamiento que podemos ver hoy por el cual las protestas que comenzaron el pasado 28 de diciembre en la región de Ilam, en la frontera con Irak, cuya población es mayoritariamente kurda, y que ya se han extendido a otras ciudades como por ejemplo al emblemático Gran Bazar de Teherán, llevarían a la caída del régimen de la República Islámica y la restauración de la monarquía de la mano de Reza Pahlavi, el hijo del último sah, es sencillamente disparatada o en el mejor de los casos un proyecto inviable.

Han sido factores sociales y económicos fundamente los que han generado protestas en la última década tras las consecuencias de las sanciones internacionales impuestas a Irán desde 2012; si bien entre 2000 y 2012, la economía iraní experimentó un crecimiento medio anual del 4,4 %, entre 2013 y 2025, el crecimiento económico medio se ralentizó hasta el 1,9 %. En estas el rial iraní ha perdido un 40% de su valor frente al dólar y la percepción de pérdida de calidad de vida es generalizada, provocando un pesimismo y una sensación de declive cada vez mayor.

Este es el contexto que moviliza a elementos de todos los grupos sociales -contagia a las diferentes percepciones de la realidad más allá de la económica, también políticas y de libertades- a cuestionar la autoridad y la legitimidad de la República Islámica. Esto incluye a la población joven y su hartazgo de la imposición de una moral religiosa que regula la vida cotidiana, siendo especialmente dura para las mujeres. No obstante, los motivos han sido diversos, desde la inflación en 2017-2018, los precios de la gasolina en 2019, o la muerte en 2022 de Mahsa Amini, que dio lugar al movimiento "Mujer, Vida, Libertad".

Estos días en Irán las protestas se achacaron inicialmente al descontento contra el ejecutivo de Masoud Pezeshkian, no tanto contra el régimen en su conjunto ni contra el ayatolá Ali Jamenei, pero se empieza a dar por hecho que se trata de una revuelta contra todo el sistema al que se achaca el encarecimiento y escasez de bienes y materiales básicos, el desempleo juvenil, su frustración y falta de expectativas, que incluye la reclamación de transformación social en el ámbito de las libertades y la moral. En suma, un cambio sistémico completo.

Pero llegados a este punto nos encontramos con una lectura generalizada desde Occidente con entusiasmo de EEUU e Israel por la cual la aparición de alguna simbología monárquica y el paso al frente que ha dado Pahlavi aprovechando la debilidad del resto de la oposición al régimen sería una muestra del deseo del pueblo iraní de volver al régimen anterior a la Revolución. Y nada más lejos de la realidad, hoy la monarquía en Irán no tiene ni apoyo popular ni menos estructuras capaces de lograrlos. Pero, de hecho, el que Pahlavi llegue de la mano de Benjamín Netanyahu y Donald Trump y que no mostrara rechazo alguno a los ataques de este en la pasada guerra de los 12 días (13 al 24 de junio de 2025) en la que murieron cientos de civiles iraníes tras los bombardeos israelíes, le hacen un personaje difícilmente encajable en la opinión pública del país.

Opositores interiores como Narges Mohammadi y Mostafa Tajzadeh, o en el exilio como Shirin Ebadi o Masih Alinejad están en horas bajas y ello ha impulsado la idea desde la diáspora iraní (vinculada al pretendiente a sah) de EEUU, Reino Unido o Francia a reivindicar la solución de vuelta al antiguo régimen. Ni que decir además, las consecuencias de revancha, venganza y reversión del estatus jurídico y de la propiedad privada que ello podría generar.

En realidad, estamos ante un burdo intento de aprovechamiento y capitalización de las justas demandas contra el régimen por parte de sectores interesados en dominar el poder, en este caso de la mano de una institución que ya lo ha tenido y reclama su legitimidad para retomarlo. Pero este no es un sujeto político presente realmente en la sociedad iraní y el intento de imponerlo tendría consecuencias desastrosas e imprevisibles para todo Oriente Medio.

Este es otro de los problemas clave: no hay a día de hoy una alternativa del control de Irán realista al margen del régimen actual y en caso de subvertirlo tendría que hacerse contando con él forzándolo a una transición que difícilmente podrá ser democrática y pacífica.

Tampoco es un secreto (lo publican medios israelíes) el trabajo de los servicios de inteligencia de Israel por promover la figura del príncipe heredero exiliado Reza Pahlaví, y lo que es más grave, provocando que la República islámica aproveche esta circunstancia para presentar las manifestaciones como una conspiración extranjera y no como una crisis estructural del sistema.

Y así llegamos al día de hoy: EEUU amenaza con ataques inminentes, pero a esta hora el Estado iraní aún mantiene intacta su amplia estructura burocrática, política, financiera, productiva y de seguridad, tanto militar como policial y de emergencias, así como una fuerte base de apoyo entre la ciudadanía.

Vamos a ver cual es el desenlace de la crisis actual: Irán necesita superar un régimen criminal sin ningún tipo de paliativo, pero no puede hacerlo al precio de hipotecar su futuro por décadas y suponer una amenaza de desestabilización y guerra para toda la región de Oriente Medio que con el binomio Trump-Netanyahu en un contexto de crisis global parece condenado a cambios traumáticos de gravísimas consecuencias.

Como añadido: esta crisis está teniendo elementos forzados y precipitados hasta el punto de no tener todavía la capacidad de hacer una foto con perspectiva suficiente para encuadrarla en el contexto global como para situar a otros actores determinantes como pueden ser China, Rusia, Turquía…

Encontrarán temas como este y multitud de reseñas de libros, análisis y artículos en ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA  http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Viñeta: Le Debat - France 24 - l'Iran : le régime mis au défi.



miércoles, 7 de enero de 2026

Si Rusia ganara de Carlo Masala, y, Trump juega con Groenlandia, por Jorge Navarro Cañada.

Putin y Donald Trump entre otras muchas similitudes tienen la de triturar la actualidad, incluso los libros con meses de existencia.

Si Rusia ganara. Un escenario más que probable de Carlo Masala; cuando llegue a España con este nombre el mes que viene (Ed. Península) ya habrá estado más que deglutido en toda Europa durante casi todo 2025.  Lo peor es que siendo un texto valioso en su día hoy ya es un libro “obsoleto” en cuanto a sus premisas, máxime después de lo que llevamos de 2026. Sin ánimo ideológico de ninguna clase por mi parte, pero viene perfecta la cita de Lenin, aunque habrá que actualizarla poniendo días donde dice “semanas”: "hay  décadas en las que no pasa nada y hay semanas en las que pasan décadas"

El libro, de sólo 116 páginas, narra con todo detalle lo que sería un ataque ruso a Estonia (como sonda calibrada a la reacción OTAN) combinado con una actividad frenética de guerra híbrida rusa y un desvío de atención de EEUU por parte de China. El resultado es que no se aplicará el art.5 de la OTAN por considerar las potencias que es una “amenaza limitada”. Evidencia así la debilidad de la organización y de su articulado esencial.

Es un buen escenario el que plantea Carlo Masala del que sacamos conclusiones como lo equivocado que es plantear ambigüedad a las autocracias, sólo sirve para envalentonarlos.

El final de la guerra de Ucrania en este escenario hubiera servido para que Rusia “fuera a por más” tras una estrategia lenta y bien preparada, la necesidad de hacer frente a la guerra híbrida y fortalecer la capacidad defensiva en el Báltico.

Antes he dicho que el libro estaría obsoleto; puede ser un exceso porque el libro es altamente recomendable, pero hoy es esencial un hecho que Masala entonces no podía imaginar: Donald Trump no necesita ninguna distracción porque sencillamente la OTAN ya sólo la quiere para forzar un orden armamentístico que le garantiza un impresionante negocio por la vía del “secuestro” de toda Europa en el consumo de su industria de Defensa. Y por ello intentará lograr Groenlandia por la vía de la coerción -forzando la colaboración de Europa en ello- dejando sin otra salida a Dinamarca que ceder ante un “buen acuerdo” y así evitar el desastre de una intervención militar que acabaría con la OTAN. Por su parte la apuesta del libro por el respeto a los tratados hoy resulta obsoleta tras haber asistido a la superación de la legalidad internacional por los hechos y sin vuelta atrás. Como el propio presidente norteamericano anuncia tras el ataque a Venezuela “no es más que el principio y todavía queda lo mejor”. Sólo pensarlo provoca ansiedad.
Y sin ir más lejos hoy proclama el “interés vital” de Groenlandia para EEUU y añaden en comunicado:
"El presidente y su equipo están evaluando una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al ejército de EEUU siempre es una opción a disposición del comandante en jefe". Repito, en su mente está hacer tan inevitable la situación y asustar a Europa de tal manera, que la amenaza insalvable sumada a la presión de Bruselas se fuerce a Dinamarca a tragar con un “buen acuerdo”. Este puede ser incluso “aparente”, por ejemplo, la independencia de la Isla y sus acuerdos posteriores con EEUU. De cualquier forma, tiene razón la primera ministra danesa, Mette Frederiksen. "Lamentablemente, temo que haya que tomarse en serio al presidente estadounidense cuando dice que quiere Groenlandia”.

Y tanto, la presencia militar ya la tiene, en 1951 Estados Unidos y Dinamarca firmaron un acuerdo que permitió a Washington construir la base aérea de Thule. Desde 2023 se denomina Pituffik Space Base, es el punto central del sistema estadounidense de alerta temprana ante misiles siendo clave en la Defensa respecto a Eurasia (China, Rusia, Corea del Norte…).

Entonces, ¿qué quiere Trump? Pues aunque lo niega, "Necesitamos Groenlandia por la seguridad nacional, no por los recursos”, grandes recursos de petróleo y gas natural, los dos mayores yacimientos conocidos de tierras raras del mundo, uranio, níquel, cobre, oro, grafito... que presentan graves problemas medioambientales en su extracción (que además es compleja y costosa).

La cuestión legal e histórica no deja lugar a disputa:

La soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia está reconocida por una sentencia del Tribunal Permanente de Justicia Internacional de 1933 y desde un punto de vista de seguridad y económico depende en gran medida de Dinamarca.

Por el contrario, EEUU ya lo había pensado en 1867 cuando compró Alaska a Rusia y barajaron la anexión de Groenlandia e Islandia. Por cierto, esta última ¿debería preocuparse? Podría llegar a darse.

El 1 de julio de 1868 el entonces secretario de Estado William Henry Seward estuvo a punto de comprar Groenlandia por 5,5 millones de dólares en oro a Dinamarca. Durante la Segunda Guerra Mundial, bajo la ocupación alemana de Dinamarca, EEUU asumió de hecho el control de Groenlandia, aunque al final de la guerra la devolvió a Dinamarca.

En 1955 diversos intereses militares intentaron convencer a Dwight D. Eisenhower de comprar la isla, pero este consideró que tenía el tratado de defensa de 1951. Fue Donald Trump quien lo reclamó en su primera legislatura (2017–2021) llegando a tener un serio encontronazo con Dinamarca por ello.

Cuando Carlo Masala escribe Wenn Russland gewinnt. Ein Szenario, la actitud de Putin estaba clara, pero la de Donald Trump era inimaginable que llegaría tan lejos en tan poco tiempo, incluido entregar Ucrania a Rusia además de colocar a Europa en una posición de absoluta debilidad. Tanta que hay que empezar a asumir la coacción de Putin sobre los países Bálticos y el Este de Europa de acuerdo con Trump, sumado a un cambio de fronteras en Europa incluida la explotación de recursos hasta ahora casi vírgenes.

Tanto que los hechos o similares que cuenta el politólogo Masala se podrían adelantar, aunque me temo que hay una estrategia ya pactada entre los dos al respecto.

Groenlandia parece inevitable, será un territorio norteamericano y tendrá lugar en él la presencia militar de muy importante valor geoestratégico permanente y la desastrosa explotación de sus recursos. Además, será una humillación más a Europa por parte de Trump y objeto de más acuerdos con su similar Vladimir Putin.

Pone así fin a la relación de Groenlandia con Dinamarca desde 1721 en la que Hans Egede comenzara a instalar colonos (desde el siglo X al XV ya había actividad nórdica, antes y ahora estaban los nativos, el pueblo inuit kalaallit, propietario real y legal de casi toda la Isla).

En 1953 fue oficialmente incorporada al Reino de Dinamarca, en 1979 con el estatus de territorio autónomo tras un referéndum en el que se decidió la competencia del gobierno local en todos sus asuntos salvo en su Seguridad que correspondería a Dinamarca.

Hoy la posición independentista es mayoritaria, "No queremos ser daneses. No queremos ser estadounidenses. Queremos ser groenlandeses, por supuesto" se dice desde el gobierno de la isla.

Una vez más intentar analizar o hacer pronóstico sobre Donald Trump es casi imposible, justo su estrategia se basa en un torrente de hechos y sus relatos a la carta siempre entre contradicciones y absurdos controlados, así que no es nada descartable, máxime en año electoral y el riesgo cada vez mayor de quedar varado frente a una actividad Legislativa controlada por los Demócratas desde finales de este 2026. Incluso no sería descartable que el calendario electoral diera un vuelco, incluido tanto en Dinamarca como en EEUU (hay quien teme que peligren incluso las elecciones de medio mandato en fondo y forma).

No olviden, porque afecta seriamente a todo esto, las citas electorales del año y sus consecuencias, incluida la danesa. En El Polemista tienen Calendario y análisis electoral en democracias Occidentales del año: 2026: ¿Consolidación de la extrema Derecha o frenazo? Las urnas los trajeron, ¿les van a parar? Por Jorge Navarro Cañada.

https://elpolemista.blogspot.com/2026/01/2026-consolidacion-de-la-extrema.html

Y multitud de reseñas de libros, análisis y artículos en  ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

 

Viñeta de Rod Emmerson





lunes, 5 de enero de 2026

El cálculo desastroso de Donald Trump, un error caro. Por Jorge Navarro Cañada.

Dentro de la estrategia continental de Trump, Venezuela en su primera fase no parecía demasiado complicada, la excusa del narcotráfico le daba “legitimidad” aunque no legalidad. Este punto era clave por dos motivos inmediatos: puede generarle problemas legislativos y judiciales, y la opinión pública norteamericana no tolerará un precio en vidas estadounidenses. Esto último hace que los ataques no pueden ser “pisando tierra” ni en enfrentamientos cuerpo a cuerpo.

El primer cálculo de la operación total fue forzar por medio de la coacción la caída del régimen bolivariano y su sustitución por una pseudodemocracia bajo su protección, para ello debía bastar con la amenaza real y directa de la presencia militar y su actividad localizada en pequeñas acciones como la destrucción de embarcaciones o ataques selectivos. No fue suficiente.

El segundo y de mayor riesgo era una operación militar de captura-secuestro de Nicolás Maduro y bombardeo de posiciones que provocara un golpe de Estado y la caída del régimen. Tampoco este ha tenido éxito salvo en la detención de Maduro.

Por último, y de momento, se opta por mantener al régimen en el poder bajo la amenaza buscando una “cooperación” militar en la lucha contra el narco que permita la acción armada a la carta y compartir la extracción y explotación del petróleo excluyendo a China de ello, uno de los objetivos fundamentales. Hasta aquí Trump adapta el Relato para convertirlo en un éxito (post anterior EL POLEMISTA: Día después en Venezuela: no ha cambiado nada. ¡Es el relato idiota! Por Jorge Navarro Cañada. ).

La cuestión ahora consiste en una vez logrado un acuerdo similar al alcanzado en Nigeria en 2025 llevar a cabo una gestión similar a la que se realizó en Kuwait tras la invasión de Iraq en 1990. Una vez expulsado el ejercito de Sadam Hussein enviar a la industria petrolífera texana a reponer los daños en la explotación petrolífera. En cuanto a la gestión judicial de Maduro se utilizará la experiencia de Noriega y la intervención en Panamá en 1989.

¿Qué puede salir mal? En primer lugar y sobre todo: el régimen venezolano no es tan centralizado como pueda parecer, se compone de elementos muy diferentes y la nueva situación hace inviable su control por un poder bolivariano al servicio de Trump salvo que se asuma una campaña militar permanente, cara y con muchos reveses a largo plazo, incluidos los de popularidad en EEUU. No olvidemos que entramos en año electoral (Legislativas del 3 de noviembre) previas a la carrera por 2028.

Pero además es que Venezuela no sólo carece de los medios para explotar el petróleo, es que las características de este hacen poco viable ¡y menos rentable! un operativo similar al que se empleó en Kuwait.

Tampoco parece que el juicio a Maduro vaya a ser tan sencillo como “liquidar” a un delincuente como Noriega que además venía del propio ejército norteamericano.

Es de suponer que Donald Trump crea que el Relato le va a seguir funcionando, pero doblar la apuesta como ha hecho en una planificación desastrosa y precipitada de su nueva doctrina para América a día de hoy parece poco creíble.

Y además piensa abrir nuevos frentes en todo el mundo, ¿el próximo Groenlandia?, y EEUU ya no es el gendarme del mundo ni los norteamericanos están dispuestos a serlo, máxime cuando el trumpismo y MAGA se basaban precisamente en dejar de serlo.

 ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Viñeta de Elmer.



domingo, 4 de enero de 2026

Día después en Venezuela: no ha cambiado nada. ¡Es el relato idiota! Por Jorge Navarro Cañada.

Falta Maduro; mismo gobierno, mismos cargos, iguales poderes…todos en sus puestos.

No hace tanto EEUU “derrocaba” dictaduras para imponer democracias; eran los tiempos de Iraq o Afganistán, también de los ridículos como Somalia. No dejaron democracias, sólo quedó el caos o regímenes iguales a los que habían derrocado cuando no la vuelta de estos. ¿Y en Venezuela? Y si Donald Trump quiere desmontar su propia democracia, ¿qué democracia sería y a dónde va a llevarla?

El Relato comenzó cuando una impresionante fuerza militar ocupaba las aguas del Caribe para acabar con las narcodictaduras. Se mataba gente, se destruían sus embarcaciones a sangre y fuego al margen de toda legalidad en nombre de las víctimas de la droga en EEUU. Y embargaba petróleo, se secuestraban barcos y se daba ultimátum. Por fin actuaron, el Relato decía que se derrocaba a una dictadura, se sustituía por una Oposición democrática con Nobel de la Paz, se juzgaba al tirano y se comenzaba la gestión en plena legalidad del petróleo. Pero el fracaso al no cumplir más que uno de los objetivos, no cambia nada, sólo el Relato. Este dicta ahora que se queda la dictadura, la Oposición era una novela, que no un Nobel, el petróleo se coge por la fuerza por ser propiedad de EEUU y en ello estaba el éxito. El verdadero Nobel era Trump, siete países bombardeados en un año y el modelo Nigeria, acuerdo militar contra el “terrorista” y explotación conjunta de gas y petróleo es el plan que se impondrá en Venezuela. Y como prueba de ello es que el mundo se ha dividido entre los que lo han aplaudido y los que se han callado o han hablado tibiamente. El Relato dice que el triunfo estaba en el petróleo y en Groenlandia. El Relato pone la bandera ahora en el Ártico, la democracia danesa es el enemigo, el dictador ruso es el amigo.

La realidad es un Relato, los hechos no dictan la realidad, la adaptación de estos a lo que queremos transmitir, manipulándolos e interpretándolos conforman la realidad misma. Usted sólo debe creer la motivación y la explicación de quien controla el Relato, de quien se lo cuenta. No busque más explicaciones, dese por relatado.

Donald Trump se lo ha contado, es la verdad.

Decía Robert Kaplan para 2025 explicando el desastre del intento en imposición de democracias: “es legítimo desear un mundo mejor pero no se atrevan a tocar el que tienen”.

Dándole la vuelta al argumento, Trump dice lo mismo.

Tierra Baldía de Kaplán en El Polemista, https://elpolemista.blogspot.com/2025/02/tierra-baldia-un-mundo-en-crisis.html . ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html

Imagen: Tweet sobre Groenlandia publicado durante la intervención en Venezuela de la esposa de Stephen Miller, consejero superior del presidente de los Estados Unidos para Donald Trump.



sábado, 3 de enero de 2026

2026: ¿Consolidación de la extrema Derecha o frenazo? Las urnas los trajeron, ¿les van a parar? Por Jorge Navarro Cañada.

Debemos empezar por perder el miedo al lenguaje: los fascistas del siglo XX hablaban para masas enfurecidas y daban soporte a movimientos totalitarios. Pero tampoco se presentaron anunciando lo que iban a hacer, se mostraron a menudo “amables” y partícipes del sistema democrático liberal del que antes de liquidarlo se habían valido para dominarlo.

Adaptado al siglo XXI la oleada a la que ya podemos llamar sin temor como neo fascista vuelve a plantear una propuesta de inicio democrática pero lo hace proponiendo la superación de la democracia liberal presentando una posición de rechazo abierto al pensamiento de la Ilustración y los ideales basados en el universalismo, el individualismo y el igualitarismo que dotan al hombre de ciudadanía, independientemente de su credo o raza y a través de ella de identidad nacional.

Frente a ello, el etnonacionalismo antipluralista en todos los niveles de la convivencia y a través de la guerra cultural fundamentalmente en materias de nacionalismo, inmigración, identidad e igualdad, que han pervertido el lenguaje hasta hacerse en buena parte con él a través de movimientos globales que se alimentan del odio y el desencanto, el temor y la incertidumbre o la sensación de derrota ante los cambios sociales, tecnológicos…

NOTA GUERRA CULTURAL: Transformar la cultura en la que se basa el orden político, no por la vía del poder directo sino por la hegemonía de las ideas y el lenguaje con el fin de provocar el cambio de la sociedad a largo plazo; el rechazo a las limitaciones del individualismo liberal (corrección, Woke…) explorando las identidades distintivas compartidas con otros individuos similares.

En este contexto y habiendo ocupado paralelamente ya parcelas de poder al máximo nivel, como puede ser el gobierno norteamericano y logrado el apoyo de las tecno-oligarquías que les han dotado de los medios para hacerse con una omnipresencia en todos los debates llegamos a un 2026 decisivo para lograr hacerse con espacios de poder que podrían hacer irreversible el proceso.

Me permito seleccionar algunas de las fechas fundamentales, aunque el clima pre bélico y los acontecimientos pueden modificarlo todo. También al hilo de los acontecimientos las respectivas opiniones públicas y votantes podrían oscilar de manera decisiva. La presión de potencias Exteriores cada vez más intervencionistas y agresivas abren muchas incógnitas:

Portugal, 18 de enero: el conservador Luís Marques Mendes, el líder de ultraderecha André Ventura y el socialista António José Seguro son los favoritos a suceder a Marcelo Rebelo de Sousa, quien acaba una etapa de diez años en la Presidencia del país. El resultado está muy abierto, pero si Ventura no pasa a la segunda vuelta, Chega!, después del fracaso sufrido en las elecciones Municipales podría comenzar a dar muestras de agotamiento.

España, 8 de febrero: comienzo de una serie de elecciones Autonómicas en España. Aragón antes de Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía en junio. Entre estas pueden darse otros adelantos Autonómicos, pero también podrían convocarse las Elecciones Generales. Todo ello en un ambiente de polarización creciente, ascenso de la extrema Derecha de Vox en competición por el discurso ultra con la Derecha (antes liberal-conservadora) del Partido Popular y radicalización creciente. En juego elementos esenciales de la democracia española que van desde el propio sistema Autonómico en materias competenciales o los derechos civiles además de la retórica antipluralista y etnonacionalista antes citada. Comienzan aparecer elementos de integrismo cristiano en imitación a EEUU (diferentes del nacional-catolicismo propio del fascismo español tradicional).

Alemania, 8 de marzo: elecciones Municipales en Baviera, y del Parlamento de Baden-Württemberg. En los meses siguientes se votará en Renania-Palatinado, Sajonia-Anhalt, Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín. Todas ellas decisivas para el futuro de Alternative für Deutschland (AfD) con consecuencias reales y directas para el futuro gobierno del país, también para los pactos que podrían protagonizarlo. A día de hoy se plantean la formación de alianzas entre partidos tradicionales para evitar el acceso al poder de AfD, o bien a gobiernos en minoría, un cambio en este sentido sería catastrófico.

Eslovenia, 22 de marzo: elecciones Legislativas, la victoria del trumpista Janez Jansa que ya gobernó el país en tres ocasiones en la última década parece probable, aunque sólo no podría gobernar, pero supone otro riesgo para las políticas de Bruselas.

Hungría, 12 de abril: es una de las fechas electorales determinantes por la importancia de Viktor Orbán y su nacionalpopulista Fidesz, referente Iliberal, autoritario, contrario a las políticas eurocomunitarias y estrecho aliado de Vladimir Putin y Donald Trump. De momento las encuestas en estas Legislativas sitúan a la formación conservadora y europeísta de Péter Magyar, Tisza, en primera posición, incluso alcanzando el 49% de la intención de voto, pero el control del Estado en todos sus poderes, mediático y social de Orbán le hacen confiar en su victoria. En una cuestión tan espinosa como Ucrania, ambos son contrarios al envío de armamento.

Reino Unido, 7 de mayo: Legislativas en Escocia y Gales, Municipales en Inglaterra. Son decisivas, mucho más de lo que los medios están resaltando, se juega Keir Starmer su credibilidad ahora en datos demoscópicos desastrosos de popularidad. Una debacle del Labour podría ser la antesala de la Moción de Confianza y caída del gobierno en pleno ascenso de Reform UK de Nigel Farage, el populista de extrema Derecha en el que Donald Trump tiene puestas sus máximas esperanzas y que puede suponer el final de bipartidismo Laboristas-Conservadores en R.U.

Estonia, 30 de agosto: Elecciones Presidenciales, Alar Karis busca segundo mandato. La importancia de estas elecciones radica en el clima de amenaza rusa sobre el país y la seguridad de la región báltica.

Suecia, 13 de septiembre: aunque la extrema Derecha de Demócratas de Suecia (SD) es la segunda fuerza política, la gobernante coalición de Derecha-Liberales Tidö se juega el poder con los socialdemócratas de Magdalena Andersson y una probable coalición de la Izquierda. No obstante, los ultras ya son decisivos en apoyos puntuales a la Derecha.

Francia, 20 de septiembre: elecciones Legislativas en un clima de incertidumbre tal que en este momento es difícil saber que ha podido pasar para entonces dada la posible caída del gobierno actual, antes se habrán producido el 15 y 22 de marzo Municipales. De cómo puede llegar Emmanuel Macron a entonces y la situación de Reagrupamiento Nacional de la condenada por corrupción Marine Le Pen (cuya apelación se dirimirá a principios de 2026) y en qué estado se presentarán las demás fuerzas políticas incluida el hoy segundo Nuevo Frente Popular es muy difícil hacer un cálculo, pero la situación francesa a nadie se le escapa, depende en buena medida el futuro de Europa y del éxito de la ofensiva neofascista.

Ese mismo día se celebran elecciones en Rusia, no hace falta comentar nada.

Letonia, 3 de octubre: elecciones Legislativas, de nuevo la amenaza ultra. La Derecha de la primera ministra, Evika Silina, que podría verse adelantada por el ultraderechista LPV, además están en plena pujanza el populismo nacionalconservador y el nacionalista euroescéptico NA. Todo ello otra vez bajo la amenaza rusa.

El 22 también se celebrarán elecciones Legislativas en Israel, el futuro judicial de Netanyahu y sus planes de guerra permanente hacen otra vez de ellas una incógnita, pero es seguro que no cambiarán la deriva israelí para lograr el Gran Israel y el uso de la violencia no sujeta a ninguna legislación, ni nacional ni internacional para ello.

Dinamarca, 31 de octubre: ¿Cómo afectaría una agresión estadounidense en forma de anexión de Groenlandia? Al margen de ello, elecciones Generales donde el centro Derecha aspira a repetir coalición de gobierno, la extrema Derecha estará en torno al 10% del voto, pero la inmigración y la violencia serán un tema esencial.

EEUU, 3 de noviembre: ¿Podría Donald Trump generar en el Exterior un ambiente bélico generalizado que impidiera el desarrollo electoral del país? elecciones para la Cámara de Representantes y el Senado, es el medio mandato en el cual Donald Trump se juega no sólo el control legislativo del país, también el aprobado o el suspenso de los norteamericanos. Son sin duda el momento político decisivo de este año además del acontecimiento que marcará el futuro del trumpismo y por extensión de Estados Unidos. Pero, es más: será un mensaje al mundo sobre la deriva de la reacción Iliberal y si esta se refuerza o por si por el contrario es frenada.

Bulgaria, 15 de noviembre: Presidenciales. Otra gran incertidumbre, este 2026 ha entrado en la Eurozona con gran oposición política y el país sumido en numerosas protestas. Hoy parece lejano, pero Bulgaria es uno de los países que pueden dar un giro problemático en este año, es el más pobre de la Unión Europea y el descontento por el fracaso político y el aumento de la desigualdad puede provocar que incluso hechos como la entrada del Euro sea un catalizador del descontento donde los populismos tengan vía libre.

Son sólo las fechas a priori, obviamente los acontecimientos de todo tipo ¡incluso modificación de fronteras y de alianzas geopolíticas! irán generando cambios incluido en las previsiones a día de hoy, también fuera de Occidente, varias de ellas tendrán influencia y consecuencias a nivel global, pero se trataba de dar una pincelada sobre el momento trascendental que vive la democracia en el mundo y como, paradójicamente, su propio método natural de elección de dirigentes la pondrá en peligro o por el contrario habrá podido parar a sus enemigos.

En El Polemista, que este 2026 cumplirá 15 años, encontrarán todos estos temas puntualmente tratados como hasta ahora.

ÍNDICE DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html



miércoles, 24 de diciembre de 2025

2026: una previsión pesimista. Por Jorge Navarro Cañada.

Normalmente los contenidos de El Polemista acaban con una imagen que los ilustra; hoy comenzaré por ella. El motivo, que 2026 será una continuidad de 2025 en lo que a su dirección de orquesta se refiere, en el quién y el cómo hace de motor principal de sus acontecimientos, no sólo en lo geopolítico, también y por extensión -incluso peor, por imitación- los provoca en buena parte.

Una consecuencia de ello: la genial caricaturista Ann Telnaes abandonaba The Washington Post en 2024 a causa de la censura que provocó el advenimiento del Trumpismo. Se trasladó a Substack y este 2025 ha ganado su segundo Pulitzer Prize for Illustrated Reporting and Commentary.

Trabajos como este, ilustran a la perfección 2025 y estarán igualmente vigentes por actuales en 2026.

En 2026 constataremos la crisis del modelo Liberal y el debilitamiento de las democracias liberales que en el retroceso democrático tendrá su mayor expresión en cuanto a la realidad política a nivel de los Estados, pero a nivel internacional el final del orden multilateral y la acción, de un lado unilateral de los EEUU de Donald Trump, pero de otro lado la reacción de otras potencias, fundamentalmente China pero también Rusia intentarán hacer lo propio en sus ámbitos de acción. En el caso chino con la particularidad de intentar ocupar los espacios que la política norteamericana deje libres como consecuencia de su proteccionismo económico y político.

Otras potencias importantes de ámbito regional como la Unión Europea, Israel, las monarquías árabes, Turquía, Brasil, Sudáfrica, Australia, Japón… inevitablemente tendrán que adaptar su política Exterior a situaciones que en lo trascendental no dependerá de ellos.

Estados Unidos cumplirá el 250º aniversario de su Independencia en su coyuntura más triste por estar poniendo en grave peligro su esencia democrática. Sometido por un autócrata sin el menor rubor a la hora de demostrarlo está en manos de un grupo de un compendio de “tecno-oligarcas”, integristas cristianos y “paleoderechistas”, ultraderechistas y “neolibertarios” de corte modernista, corporaciones armamentísticas… y sin fin de élites llamadas a socavar en lo posible la primera democracia del mundo (ya menos). A nivel interno por medio del delirio ejecutivo ajeno a cualquier consideración de respeto a los Derechos y Libertades Civiles o Constitucionales, la persecución de minorías y el amedrentamiento generalizado de toda oposición.

Tanto es así que en noviembre asistiremos a unas elecciones Legislativas que se celebrarán con graves problemas y falta de garantías de un lado, y del otro con un Ejecutivo que no se dará por enterado en caso de perderlas.

En el plano Exterior EEUU mantendrá su política arancelaria (coincidiendo con el retroceso del valor del Dólar y la pérdida en parte de su papel de valor refugio) aunque ya está generando problemas a los consumidores estadounidenses que sufren la tasa arancelaria media más alta en noventa años (la media de lo que paga por aranceles en relación con el valor total de sus importaciones). En este dato le siguen Canadá, México, Reino Unido y la Unión Europea (con importantes diferencias entre sus miembros).

Este punto económico es importante, afectará a las elecciones Legislativas, como el deterioro de los datos en materia laboral y el aumento de la Deuda USA y sus derivadas, la necesidad de adaptar las políticas fiscales al ciclo electoral en un irresponsable como Trump genera dudas. Trascendente a buen seguro será la sucesión de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal en mayo.

Geopolítica como militarmente Donald Trump mantendrá una posición destinada a sostener su visión del mundo basada en la idea de “zonas de influencia” a pesar de las sorpresas que ello pueda deparar. Si en el continente americano impondrá un régimen de control por la vía del Estado matón, en Europa sostendrá una doble estrategia: dejar que Rusia siga hostigando y amenazando a sus democracias y al mismo tiempo obligando a los europeos a financiarle por la vía de adquisición en Defensa y Seguridad. Todo ello apoyando grupos y partidos políticos afines ideológicamente y con una actitud de absoluto desprecio y falta de respeto incluso en su integridad territorial como vemos en Groenlandia. El Ártico será uno de los actores fundamentales en la geopolítica en los próximos años, este 2026 de forma determinante.

Volviendo a América, son varios los ciclos electorales (Brasil, Colombia, Perú…) u otros procesos políticos los que podrían cambiar por completo la cara política del continente, van desde la solución de la situación venezolana a la llegada al poder en Chile de José Antonio Kast. ¡Y el Mundial de Fútbol 2026 de EEUU, México y Canadá! Promete no sólo tensiones deportivas.

El Cambio Climático y Donald Trump no se llevan bien, pero habrá cierta tensión entre la hostilidad a las energías renovables y los intentos por ajustarse a los límites en emisiones globales, un tema que seguirá dando que hablar dada la contradicción entre la evidencia y la actitud de los sectores más hostiles, fundamentalmente de la extrema Derecha y el trumpismo.

En Oriente Medio los norteamericanos dejarán que el nuevo orden establecido en 2025 con la destrucción del eje iraní siga su curso, Israel continuará en su implantación del Gran Israel con el control de la región en equilibrio con las monarquías árabes y otros aliados y quizá asistamos a algún acontecimiento que vaya visualizando una relación que en los próximos años será complicada: la Turquía neo Otomana (que este año puede perder definitivamente su condición democrática acabando con la Oposición a Erdogán) y los planes de Israel y EEUU para Siria pueden presentar complicaciones.

África continuará con su crecimiento que en principio tendría margen para los próximos años, pero el riesgo de competición por sus recursos puede agravarse ahora que EEUU aumenta su inversión y las probabilidades de choques indirectos con China y Rusia fundamentalmente, el retroceso europeo en el continente seguirá de forma irreversible. Los chinos seguirán implantando políticas de acercamiento y acuerdos con el Sur Global como marca distintiva en las relaciones internacionales. Guerras como la de Sudán o tensiones crónicas como las del Sahel no remitirán y seguirán dando malas noticias.

China es indiscutiblemente el otro gran actor, de lo que llevamos de siglo XXI, del presente y del inmediato futuro. Y lo será a todos los niveles a pesar de sus problemas demográficos, su punto débil, sus capacidades económicas, comerciales y productivas son similares o superiores a las de EEUU (la mitad de las manufacturas de 2025 son chinas), hoy es uno de los tres primeros socios de potencias económicas como la Unión Europea cuando a principio de siglo no lo era ni se le esperaba a niveles parecidos. No es un dato menor que en popularidad y simpatía ha superado en la gran parte del mundo a los norteamericanos.

Energéticamente produce el doble de energía solar y eólica que el resto del mundo, en investigación científica, incluida Inteligencia Artificial o robótica ha superado ya a los países Occidentales.

Militarmente cuenta con la mayor flota del mundo, su crecimiento en armamento nuclear es tan imparable como su producción tecnológica al respecto.

En el plano editorial el lanzamiento de Breakneck de Dan Wang ha sido sin duda un acontecimiento en 2025, se extenderá en 2026 (esperemos su aparición en España). Es un reflejo demoledor y aplastante sobre el peso del gigante asiático.

Aun así al problema demográfico se suma que China no saldrá en 2026 de su coyuntura deflacionaria y de desaceleración en su crecimiento, sin duda en el plano económico a su pugna global con los norteamericanos se suman las concretas y estratégicas como son los posibles acuerdos en materias como los semiconductores o la soja.

En materia geoestratégica las tensiones internacionales del gobierno de Xi Jinping con vecinos como Japón y su deriva militarista irán en aumento, como la solución a Taiwán que no debería precipitarse pero no es descartable.

¿Cómo afectaría un pinchazo de la burbuja de la Inteligencia Artificial? Aunque es evidente que en EEUU – no sólo- la inversión en ella oculta otros problemas que podrían estar bajo la alfombra este riesgo es sin duda, una de las mayores preocupaciones para la economía global en 2026.

Europa no va a tener un buen año, ni política, ni económicamente, tampoco socialmente.

Mientras se rearma a marchas forzadas con las imposiciones de Trump buscando formas de financiarlo, vive en el límite con Rusia padeciendo la intervención de esta a través de la guerra híbrida y la guerra de Ucrania que no se resolverá tampoco en 2026 (de llegar la paz lo hará con trampa), todos los problemas globales que van desde la Deuda desbocada, el Cambio Climático o el riesgo de estallido financiero se sumaran al ascenso de enemigos internos como la extrema Derecha. El calendario electoral comienza con las presidenciales portuguesas este enero (el no llegar a la segunda vuelta del ultra André Ventura podría ser el principio del desinflado de Chega!). Pero a buen seguro habrá sorpresas electorales y políticas de alcance. ¿Francia?

En situación diferente a priori, al menos económicamente vistas las favorables previsiones económicas está España. Sin embargo, su dependencia del contexto internacional es obvia, en ello está su mayor debilidad.

La situación española tiene en el marco político otra incógnita sumada en un ciclo electoral que amenaza con prolongarse todo 2026 y 2027 con lo paralizante que ello puede llegar a ser, incluida la imposibilidad de aprobar presupuestos un año más o de planificar elementos clave, también en   política Exterior, con ello cuestiones tan importantes como resolver el desencuentro con EEUU y sus aliados de la OTAN en materia de gasto en Defensa.

Tampoco la polarización, que al igual que en el resto de Occidente resulta un gravísimo problema para la convivencia mejorará, aunque cuestiones aparentemente menores como el fútbol, este año no lo será para los españoles y su papel en el Mundial.

En El Polemista, que este 2026 cumplirá 15 años, encontrarán todos estos temas puntualmente tratados como hasta ahora.

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lunes, 1 de diciembre de 2025

Esto no existe: Las denuncias falsas en violencia de género, de Juan Soto Ivars. Negacionismo, polarización y sensacionalismo.

Mientras el país parece conjurarse contra la lacra de la violencia de género, en las librerías -principalmente online- arrasa Juan Soto Ivars con Esto no existe (Ed. Debate), un libro que seguramente más tarde o más temprano se iba a escribir pero que tenía un público esperándolo. Un autor que ha hecho a imitación del fenómeno del “malismo reaccionario” toda un marca y que de forma, en este caso quizá burda, “traduce” para el público español a autores como Douglas Murray adaptándolos a la realidad del país. Soto Ivars incide en entrevistas y tertulias en una agresividad malintencionada camuflada de “incorrección gamberra” con frases del tipo “Hay mujeres que están utilizando al Estado como esbirro para maltratar a hombres”. Este caso es claro por al fin de cuentas, tratarse de una cuestión sujeta a la legislación en materia de violencia de género.

Hice reseña en su día en EL POLEMISTA: Hombres de Richard V. Reeves., y la masculinidad descontenta, un libro de alto voltaje. en el que Soto Ivars hacía el prólogo, también recientemente EL POLEMISTA: Backlash. La reacción ultra contra el avance del feminismo de Susan Faladi. La vuelta de un clásico más actual y necesario que nunca ante el retroceso de la mujer. Visto lo visto ha sido una reedición más que oportuna.

Soto Ivars comienza en Esto no existe victimizándose, advierte del riesgo de su “proeza” por la verdad y de las advertencias que ha recibido al respecto. Hoy lo argumenta en los medios mostrando las lógicas reacciones de un libro que hiere sensibilidades, el fondo la cuestión es de trazo grueso, la de género como ideología de Estado plantea a los hombres como responsables de todo lo que les pasa, mientras que las mujeres no tienen responsabilidad alguna de ninguno de sus males. La explicación: estructura, patriarcado, opresión y deuda histórica.
“No hablaré aquí de los feminismos, sino de la ideología bastarda que, nacida de sus simplificaciones, se ha convertido en la voz institucional y mediática más extendida en buena parte de Occidente. Con el feminismo, al menos, se puede discutir; no con una ideología de género que defiende sus privilegios económicos mediante el chantaje emocional, el desprecio por la lógica y la negación de la realidad.

En estas la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (2004) si bien sería un escudo para mujeres maltratadas, también sería una “espada” por quienes fingen ser víctimas. Un pacto en su día de José Luis Rodríguez Zapatero con el feminismo radical.

La clave del libro: un tercio de las denuncias por violencia de género son falsas. Si oficialmente se sostiene que las denuncias falsas en violencia de género representan apenas el 0,001% de los casos, según le han informado al autor jueces, fiscales, juristas (casi siempre anónimos por miedo, en ello se escuda el autor)… el porcentaje de estas puede oscilar entre el 20 y el 40 % del total. Advierte, es imposible saberlo porque oficialmente se niegan a dar datos reales en un “fraude de Estado”.

Entre 2006 y 2023 se presentaron 2,68 millones de denuncias por violencia de género ¡habría en torno a los 900.000 varones falsamente denunciados! Con el coste que ello implica por las ventajas civiles a la denunciante en forma de vivienda, ayudas, custodia de los hijos, y sea cual sea el resultado final para el denunciado la ruina, el desprestigio, la separación familiar, riesgo de suicidio y enfermedad…la pena de banquillo. La Fiscalía muy pocas veces actúa de oficio contra las denunciantes falsas, fomentando la reincidencia.

En torno a la maldad de estas políticas no sólo habría ideología, la maquinaria contra la violencia de género está financiando redes clientelares, el “dinero violeta” que ha hace de ello un gran negocio.

“Dinero para repartir entre las profesionales del activismo, a sumar al que reparten los Fondos Europeos, el pacto de Estado, los gobiernos autonómicos, las diputaciones, los observatorios e institutos de la mujer y las concejalías de igualdad de todos los municipios, del más pequeño al más grande, entre cualquier asociación, grupo o señora con cierta habilidad para ordeñar al Estado.

Que toda esta inversión no haga descender las violaciones, ni las muertes, ni el maltrato es algo que no parece despertar dudas en la clase política (…) Esta red produce estudios e informes manipulados, cuyos resultados concluyen que es preciso más dinero. Son las factorías de la narrativa de género, cuyas chimeneas vomitan toneladas de humo que contribuyen a emborronar la realidad.”

Esta falacia generalizada en el relato tendría excusa en un relativismo similar al que utilizarían terroristas como Boko Haram. Apunto esto porque si algo caracteriza a Esto no existe es una forma de dirigirse al lector con una mezcla de citas y apuntes de supuesta erudición con montones de ellas y ejemplos por la vía de tertulianos, humoristas o circunstancias cotidianas que hacen de la lectura algo fácil y directo para todos los públicos por la vía del sensacionalismo y que sin duda es uno de los motivos de su éxito: llega y puede convencer a cualquiera (evita entrar en explicaciones jurídicas y puede llegar al ridículo con argumentos infantiles como el que las mujeres no van a la guerra ni bajan a la mina para no ser iguales).

Soto Ivars advierte, en absoluto criminaliza a la mujer, pero juicios como este contra la ideología de género se repiten en el libro:
“… filicidios, es decir, por los asesinatos de niños a manos de sus progenitores. En este terreno, la narrativa hizo lo mismo que con la violencia de género: acuñar un concepto, «violencia vicaria», y dejar de contar todo lo que se queda fuera. La violencia vicaria no refiere el daño que un progenitor hace a los hijos para maltratar al otro, sino que se limita a un tipo de violencia de género contra la mujer cuando el padre ataca a sus hijos para destrozarla a ella. 

Lo apunto porque ayuda a entender la idea que rodea a un libro de denuncia, pero con una vocación claramente polarizadora y estereotipada. Ejemplo de ello es el abuso de casos extremos claramente excepcionales para dotarse de razón.

Ciertamente Juan Soto Ivars deja algunas propuestas:

Tipificar y perseguir las denuncias falsas como violencia de género, corregir el que la Ley española de Violencia de Género es la única en Europa que reserva una pena más alta para el hombre y que crea juzgados especiales donde solo pueden ser juzgados ellos (violencia institucional de género). Se trataría de reformar la Ley, no abolirla.

Estamos ante un libro que va a marcar el debate respecto a la violencia de género, pero sobre todo, va a ser un referente para el negacionismo y desde luego un argumentario para una Derecha que se sume en plena ola Reaccionaria en posiciones que tienen a la Mujer como elemento esencial de un ajuste de cuentas con el progreso de las últimas décadas.
Y es una pena, en el feminismo de las últimas décadas ha habido excesos que merecen un análisis sosegado y sin intencionalidad negacionista.

Juan Soto Ivars ha sabido mezclar la retórica del intelectual rebelde con la de tertuliano de programas televisivos como Cuarto Milenio de Iker Jiménez, el resultado a la vista está, ya lleva varias ediciones y será un referente para un público necesitado de argumentarios como este.

Encontrarán numerosos artículos y reseñas de temas relacionados en ÍNDICE DE EL POLEMISTA http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html