Ganar y gobernar o fraude. Traspasando el margen democrático. Por Jorge Navarro Cañada.

No hay nada inocente ni improvisado en el intento del Partido Popular de hacer doloso, ilegítimo y dictatorial cualquier resultado electoral que no les otorgue la victoria. Ello obviamente pasa por poner en cuestión cualquier elemento del sistema ya existente aunque haya demostrado ser impecable, por ejemplo el voto por correo, o por venir, como son medidas que puedan dotar a nuevos colectivos al derecho al voto - la aplicación de la Ley de Memoria Democrática, que prevé la concesión de la nacionalidad española a los descendientes de españoles que emigraron a América Latina, Ley de Nietos-, también simplemente inventarse e intentar aturdir a la opinión pública creando confusión con otras que no tienen la menor repercusión electoral como la regulación de inmigrantes (que no otorga ningún derecho a voto).

Por cierto, en ambos casos, legislaciones similares a las aprobadas por gobiernos anteriores del Partido Popular, tanto en el caso de la regularización de inmigrantes, como en el caso de los descendientes de judíos sefardíes o de descendientes gallegos que afectan directamente a Alberto Núñez Feijóo; 
"no puede ser que un español, un hijo o nieto de emigrantes tenga menos derechos que un inmigrante" (Hogar Español de Ancianos de Montevideo en Uruguay, 2006).

Incluso llegando a la manifiesta irresponsabilidad desde la peor intención por llamarla de la forma más inocua posible: 
“Cada cónsul y cada funcionario que otorgue la nacionalidad a quien no la merece ha de saber que también estaría haciendo algo ilegal. Y ahí queda el aviso”. Isabel Díaz Ayuso en un coloquio organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD).

Cunde en la opinión mediática en España la idea del disparate político como inminencia electoral; les diría que estudien el caso norteamericano, donde a pesar de estar evidenciada la voluntad estratégica por colectivos identificados se achacó la abierta voluntad iLiberal y antidemocrática al delirio electoral y personal de Donald Trump. Su primera llegada al poder gracias a su falta de conocimiento y profesionalidad política primero, pero sobre todo al haber sido abortada su reelección dejó el plan de deconstrucción democrática de EEUU en suspenso.

Ha sido su segunda legislatura la que dada la experiencia anterior ha traído dos años de vértigo en los que se debían dejar dañados de forma irreparable los cimientos de la división de poderes dotando de superpoderes a la figura presidencial y al Ejecutivo en su conjunto restándoselos al Legislativo y al Judicial.

España corre un riesgo real de involución democrática irreparable, y la sociedad no puede dejarse influir de forma irresponsable y en casos como la lectura de la actualidad política malintencionada de la opinión mediática muy mayoritariamente controlada y dirigida llevar a pensar que la negación de la democracia misma es aceptable con el fin de llegar al poder.

España tiene la experiencia histórica, pero también la reciente en su entorno internacional democrático, como para no caer en la trampa de quien intenta invalidar la voluntad democrática que en lo electoral tiene su máxima expresión.

En los 15 años de vida de este blog y sus cientos de artículos y reseñas de libros podrán encontrar todos estos temas tratados desde diversos puntos de vista.

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