Israel tiene un plan: la partición de Irán en varios Estados. No es nueva, pero ahora Netanyahu la ve al alcance y garantiza la hegemonía israelí en Oriente Medio. Por Jorge Navarro Cañada.
En ámbitos académicos sionistas se parte de una premisa: a diferencia de Israel que tendría una visión estatal europea, la idea del Estado-Nación es ajena a la cultura de Oriente Medio. Sin embargo la Tribu sería la piedra angular de la organización sociológica y colectiva de sus sociedades, de ahí que el ideal sería la organización de estas en formas tribales (mayormente emiratos, los árabes del Golfo serían el modelo, según sus defensores su éxito se deben a esta fórmula más que al petróleo) a diferencia de la que dejó el dominio colonial en forma de Estados artificiales formados de grupos que se odian entre sí y no comparten nada que les permita ser “nacionales” haría factible una relación estatal más propia de su naturaleza y origen. Obviamente están pensando en un espacio ideal para la superioridad incontestable de un Israel que aunque responde a una lógica religiosa por encima de cualquier uniformidad étnica, lingüística, cultural... como elemento identitario si respondería al concepto de Estado-Nación.
Fue tras la división yugoslava cuando la idea comenzó a tomar un desarrollo más detallado, incluso la han llegado a concebir para Palestina como una suma de emiratos supervisados por Israel sumados a territorios anexionados por Tel-Aviv. Esta idea ya ha sido superada tras la superación del concepto de Palestina a ojos de las autoridades israelíes y estadounidenses.
No así para Irán, que ahora estaría al alcance tras conseguir el actual gobierno de Israel que EEUU se implique definitivamente en la consolidación de su papel como potencia territorial dominante por medio de la guerra.
Hoy estamos ante una realidad concreta: aparentemente los intentos de forzar una rebelión interna tras el magnicidio del ayatolá Ali Jameneí habrían fracasado y la solución podría pasar por armar grupos étnicos con pretensiones de independencia abriendo conflictos territoriales. Esto, de altísimo riesgo para toda la región, a estas horas se barajaría pensando inicialmente en el Kurdistán iraní (no es difícil imaginarse la cara que se les ha podido quedar a turcos, sirios o iraquíes ante la propuesta, me permito introducir para la comprensión de la magnitud y la complejidad del proyecto a medida que se vaya ampliando, de momento dejando a un lado las magnitudes migratorias, armamentísticas, políticas, religiosas... de lo que estamos hablando).
Estaría bien saber qué piensa en realidad al respecto Reza Pahlevi, el nuevo sha que pretenden imponer Netanyahu y Trump; hablamos simple y llanamente de la desaparición de un Estado de la magnitud histórica y política de Irán.
Mordechai Kedar (Universidad Bar Ilan), quizá quien mejor ha desarrollado la idea de la liquidación de la República Islámica en favor de una fórmula paraestatal étnica en la que kurdos, azeríes, baluchís, árabes Ahwazi y turcomanos (repito, háganse a la idea de la cantidad de conflictos territoriales, incluidas potencias como Turquía, Pakistán, China, Turquía... se verían amenazados) formarían este “nuevo Irán” que sería incapaz de transformarse en una amenaza por sí misma ni por influencia en Oriente Medio y desapareciendo así sus satélites en Siria, Líbano, Irak, Yemen...
La ventaja añadida es el deseo de estos pueblos a su independencia, lo que facilitaría la tarea, de hecho, esta ha pasado de ser defendida en medios o publicaciones como Jerusalem Post o el Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos a estar seriamente sobre la mesa.
En fin, esta es la situación en la que estamos, refleja a la perfección la falta de previsión y realismo con la que se ha planteados una intervención que se había convertido en el último medio siglo en un anhelo para Israel en los últimos años ya obsesión, y en los que de forma asombrosa se ha embarcado Estados Unidos y que no va a tardar en darse cuenta del disparate que ha podido iniciar y que tendrá consecuencias hoy incalculables.
En El Polemista he planteado estas cuestiones durante sus 15 años de existencia en varias ocasiones, al hilo de este último conflicto por ejemplo en:
Añadidos breves que pueden tener importancia y consecuencias en la relación y situación de EEUU e Israel en el conflicto de Irán: https://elpolemista.blogspot.com/2026/03/anadidos-breves-que-pueden-tener.html
La civilización judeocristiana. Historia de una impostura, de Sophie Bessis. Filosemitismo como reflejo invertido del antisemitismo: https://elpolemista.blogspot.com/2026/02/la-civilizacion-judeocristiana-historia.html
Irán quiere un cambio de régimen, no la vuelta de un príncipe heredero de la mano de Netanyahu y Trump. Por Jorge Navarro Cañada: https://elpolemista.blogspot.com/2026/01/iran-quiere-un-cambio-de-regimen-no-la.html
ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html
Viñeta de Dave Granlund.

Comentarios
Publicar un comentario