No creo que sea completamente inútil para contribuir a la solución de los problemas políticos distanciarse de ellos algunos momentos, situándolos en una perspectiva histórica. En esta virtual lejanía parecen los hechos esclarecerse por sí mismos y adoptar espontáneamente la postura en que mejor se revela su profunda realidad.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET

lunes, 16 de marzo de 2020

Consideraciones previas y desordenadas de la crisis del coronavirus sobre sus consecuencias políticas en las democracias occidentales por Jorge Navarro Cañada.



Muy complejo puede ser el panorama que saldrá de toda esta incertidumbre que genera la crisis del coronavirus, pero de manera absolutamente preliminar podemos sacar algunas conclusiones en algunos casos muy preocupantes que si bien en el caso asiático no es cuantificable por ser antagónicos los casos de éxito manifiesto como el coreano con el más que discutible del chino hoy sujeto a la pura y dura propaganda para reescribir su historia, algo se puede apuntar en el caso Occidental.

- Prestigio del autoritarismo y la autocracia.

A pesar de la desastrosa gestión de la crisis del virus en China que ha socavado gravemente la imagen exterior tanto de Xi Jimping como de la propia China, igualmente por la negación en origen de la realidad como su manipulación posterior, absoluta falta de transparencia, represión interior y total impermeabilidad de la realidad a pesar de la enorme inversión en publicidad para trasmitir una completa reescritura de lo sucedido, está calando un prestigio del espíritu totalitario de la gestión pública por eficaz, sea cierta o no. El caso de la Rusia autocrática y opaca de Vladimir Putin puede ser, no tan extremo, pero un ejemplo de ello: retroceso democrático. ¿Estamos ante una crisis democrática donde sistemas incompatibles con ella generan admiración, aplauso y los liderazgos autocráticos y cesaristas son valorados frente a los representativos?

¿Vendrá después de esto una mayor presencia económica de China en una intervención sobre un posible escenario de debilidad empresarial y estatal europea extrema?

- Proteccionismo.

Es previsible un movimiento retroactivo respecto a la Globalización, en ese sentido un crecimiento incontrolado de las deudas nacionales y el gasto puede generar movimientos contradictorios como puede ser la mayor expansión china con las políticas nacionales, probablemente debilitamiento de las organizaciones internacionales, especialmente si Donald Trump consiguiera la reelección que, por cierto, en estas circunstancias podría estar dificultándose. Hay que esperar efectos del coronavirus en Europa, pero una incidencia grave tendrá importantes repercusiones sobre la libertad de movimientos, no digamos ya en el caso del Reino Unido que podría sumar una catástrofe sanitaria de gravísimas consecuencias económicas con el Brexit.

-Tecnicismo frente a populismo.

La “tecnificación” de la sociedad por medio de la presencia sanitaria en todos los ámbitos de la vida debilita el discurso populista basado en un discurso vago a la ciudadanía sin organización estable, incompatible con la necesidad de un ordenamiento ante la crisis, caracterizado por el  anti-elitismo, anti-intelectualismo y anti-tecnicismo. En el caso español puede verse claro en la pérdida de sentido de nacionalismos periféricos como el Procés o en partidos “flash” como Podemos o Vox, por poner algún ejemplo. En Europa hay ejemplos similares, pero es cierto que las consecuencias económicas y sociales posteriores podrían llevar a escenarios hoy imprevisibles.

Puede que estemos ante la crisis, cuando menos social en todos sus aspectos, los demás como el económico hoy es incalculable, más grave desde la II Guerra Mundial, desde luego medidas de excepción generalizadas -y van a mucho más- no las habían conocido desde entonces las sociedades occidentales. Y sin duda, ningún análisis hoy puede pasar de toma de pulso al momento.



3 comentarios:

  1. Miedo me da lo que se está pareciendo está época a la época del crack del 29: Partidos de extrema con poca base social antes de la crisis, crisis mundial devastadora, y posterior ascenso de los partidos totalitarios... Y las consecuencias de la crisis van a ser devastadoras a nivel económico y social. Ya se habla en voz alta de un mes de confinamiento

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    1. Podría darse un empoderamiento del Estado como garante de la salida de la crisis, pero los endeudamientos de este van a ser tan brutales que veremos cual es el papel de las grandes corporaciones.
      Lo que tengo claro es que será algo nuevo y diferente y lo que dejamos atrás no volverá.

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  2. Sin embargo, aunque la crisis económica y social que se nos avecina va a ser sin precedentes, también va a variar mucho según los diferentes países y según las medidas tomadas.En los Países Bajos, por ejemplo, hoy la gente puede salir líbremente a la calle y muchas tiendas,incluso de ropa, siguen abiertas, hasta el mercado! La concentración en las ciudades de grupos de riesgo es mucho menor que en países mediterráneos, donde también la población vive más años.Piensan que exponiendo a riesgo poblaciones menos vulnerables les creará una inmunidad a medio plazo que permitirá el no colapso de las instituciones sanitarias para poder asistir a la población en riesgo.De momento eso es teoría, ya veremos,pero el sacrificio económico es algo menor y sus consecuencias también.En cualquier caso, el futuro de Europa es bastante turbio

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