Homosexualidad y extrema Derecha; una incompatibilidad que sólo resuelve el miedo. Por Jorge Navarro Cañada.

 

Comienzo con el marco ideológico en el cual se ha producido la asociación “por miedo” entre homosexualidad y extrema Derecha en quien mejor lo ha contextualizado:

Jasbir K. Puar en Ensamblajes terroristas. El homonacionalismo en tiempos queer presenta este concepto como una acción en Estados Unidos como un garante de los derechos LGTBQ+ frente a la amenaza exterior, fundamentalmente del Islam. En ello, han encontrado la complicidad de sectores de gais, lesbianas y feministas conservadores con las políticas belicistas de la Derecha estadounidense, en un “ensamblaje del género, la sexualidad, la clase social, la raza y la nación, que conforma los discursos contemporáneos sobre el nacionalismo, el militarismo, la seguridad nacional y el contraterrorismo”.

De esta forma sectores de este colectivo se mostrarían favorables a posturas racistas, xenófobas y discriminatorias participando de la exclusión, detención, deportación… de grupos como como sijs, musulmanes y árabes…

Hablamos de una asociación entre el miedo (terrorismo, agresiones…) con la sexualidad incorporado a los discursos contemporáneos sobre migración, terrorismo, nacionalismo… de lo que ha evolucionado en extrema Derecha.

No obstante el concepto ha tenido diversas utilizaciones según momentos y territorios, pero siempre como idea defensiva que prioriza el ámbito político al sexual. Un ejemplo sería el caso de Ucrania ante la agresión rusa para explicar el apoyo de los colectivos LGTBQ+ tras los avances en materia de derechos en el país frente a la homofobia rusa.

El politólogo Emil Edenborg: "la geopolitización rusa del género se refleja en los discursos homonacionalistas y femonacionalistas en Occidente, cuando los derechos de los homosexuales y la igualdad de género se presentan como pruebas de 'nuestra' superioridad nacional frente a otros atrasados, ya sean inmigrantes musulmanes o rusos homófobos".

Una explicación más clara y directa la da el líder ultra español mientras sostiene el desmantelamiento de leyes de Igualdad (además de la desprotección contra la lgtbifobia y colaboración con quienes la practican, incluso violentamente). Santiago Abascal: “Llegará el momento en el que la mayor parte de los gais españoles van a votar a Vox (…) es el único partido que quiere sacar de España a los que lanzan a los gais desde las azoteas o colgarlos de una grúa”. 

Cartel del partido ultra alemán Alternativa por Alemania (AfD) en 2024 como respuesta al Mes del Orgullo:

“Junio es el mes del orgullo. ¡Sacamos la bandera negra, roja y dorada por Alemania! ¡Contra la basura arcoíris y el delirio de género!

Sin  embargo en otro cartel de campaña electoral en AfD Berlín 2016 dos homosexuales posan junto al siguiente texto:

“A mi pareja y a mí no nos interesa relacionarnos con inmigrantes musulmanes, para los que nuestro amor es pecado mortal”.

Curiosamente la líder de AfD, Alicia Widel, está casada con una inmigrante de Sri Lanka y tienen dos hijos adoptados “como excepcionalidad”. (Los carteles los pueden ver abajo).

¿Y funciona esta estrategia de la extrema Derecha que combina sus valores tradicionales en los que la homosexualidad atenta a todos sus ideales de pureza, sostienen el matrimonio como una unidad exclusiva del hombre y mujer con otros derechos como la adopción en exclusiva, con políticas sexuales basados en la natalidad, ideales masculinos basados en la virilidad o femeninos contrarios al feminismo… y posiciones de total oposición y agresividad frente a todo lo que consideran Woke o Queer?

¿Es rentable para quienes la sostienen la idea de apoyo de los colectivos LGTBIQ+ por miedo y en oposición a riesgos “mayores”?

Pues por asombroso que resulte sí, y aunque es muy probable que este desapareciera en cuanto estos partidos políticos tomarán responsabilidades al respecto, siguen subiendo en intención de voto y hay homosexuales, lesbianas… capaces de correr el riesgo. Incluso sabiendo que estos partidos y grupos ultras están financiados y patrocinados por Estados y organizaciones como la homófoba Rusia de Putin, claro es el caso de las actividades pagadas y organizadas desde la que fue Hungría de Orban al efecto. ¡Incluye a los grupos de extrema Derecha del parlamento Europeo!

Hablamos de colectivos muy satisfechos con los derechos y la posición adquirida que priorizan su seguridad, creen que los primeros no peligran a pesar de la evidencia. Piensan que la Izquierda no les protege aunque lleven en sus programas medidas en favor de ellos. Son especialmente hombres blancos de clase media-alta, añadir que este fenómeno es mayor en gais que en lesbianas.

En Francia, en un clima de extraordinaria polarización, también en estas minorías, una encuesta publicada esta primavera en la revista Tétu situaba a Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen como la opción preferente entre los votantes LGTBIQ+.

Ciertamente a muy poca distancia estaría La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon y su crecimiento parecía imparable en esos colectivos.

No deja de ser paradójico que, como en España, fueron los socialistas quienes llevaron el matrimonio gay y un candidato como el macronista de centro Gabriel Attal es abiertamente homosexual.

En el Reino Unido Nigel Farage y su Reform UK es la opción favorita de los gays (y de las mujeres heterosexuales, saquen sus conclusiones), aunque junto con los Conservadores sumarían más o menos lo mismo que la suma de Verdes y Laboristas.

En España la encuesta reciente más fiable la hacía 40dB en 2025; en ella el 60% de los homosexuales eran votantes de partidos de Izquierda. El PSOE lo hacía en ascenso, 38,4%, tres puntos y medio más que en las elecciones 2024, pero más de 10 sobre 2023. Este dato es interesante respecto a los próximos comicios.

Caso inverso al de Sumar que había pasado de 23,1% en 2025 a un 10,6% en 2025.

Podemos en 2025 estaba en el 8,4%, era irrelevante su dato un año antes pero en 2023 llegó al 22,6%.

El Partido Popular estaría a la baja, en 2025 un 19,7% frente al 22,1% un año antes, y al alza, VOX; crece entre homosexuales: del 7,1% en 2023 al 9,1% en 2025, 7,2% en 2024.

Quiero hacer un apartado a los Estados Unidos de Donald Trump por su evidente interés a puertas de sus elecciones Legislativas de "medio mandato". Su influencia sobre el resto de Occidente es evidente y será clave en las posiciones de toda la extrema Derecha:

Partamos de las elecciones 2024: según una encuesta a pie de urna de la cadena NBC News, Kamala Harris obtuvo el 86% del voto LGTBIQ+ frente al 12% Donald Trump. Supone una diferencia de 15 puntos respecto a 2020, cuando el republicano obtuvo el 27% del voto LGBTQ frente al demócrata Joe Biden.

Hoy sin embargo la situación no puede ser más preocupante para este colectivo:

La encuesta realizada en mayo de 2026 por Gallup indica que el 65% de los estadounidenses aceptan el matrimonio homosexual, 6 puntos menos que en 2023, nos tendríamos que ir a 2017 para encontrar un dato similar, cuando Trump fue investido presidente para su primer mandato. Coincide con la caída de 9 puntos respecto a si son aceptables las relaciones homosexuales, hoy lo serían para el 62% de los estadounidenses. ¡Entre los Republicanos sólo el 35%! En 2022, antes de la llegada de Trump, era el 56%.

El cambio de género lo aceptan un 38% de los encuestados, Republicanos el 5%.

Estos datos, insisto, serán relevantes, no sólo a nivel electoral, afectará a todos los ámbitos sociales en un momento en el que se debate incluso el derecho a voto; la propuesta de la extrema Derecha en auge propone restringirlo al “hogar familiar”, no al ciudadano. Esto hoy sería impensable, pero igualmente sirve para hacerse una idea del papel que va adquiriendo la Mujer en la sociedad a la que aspira la ultraderecha norteamericana y el papel que los colectivos LGTBIQ+ podrían ocupar en ella.

Con un panorama así es pertinente volver a hacerse la pregunta: ¿Puede un homosexual consciente de su lugar en la sociedad dar su voto a posiciones ideológicas y existenciales que ponen objetivamente en peligro sus derechos adquiridos de forma tan penosa y lenta?

¿Es consciente el colectivo LGTBIQ+ del retroceso que le espera en esta “revolución Reaccionaria” que está viviendo todo Occidente?

¿Puede ser mayor el miedo al inmigrante o al diferente que la propia identidad y su lugar en la sociedad?

Homosexualidad y extrema Derecha sólo pueden encontrase y coincidir a través del miedo.

Todos estos aspectos, y muy concretamente los fenómenos Iliberales y de extrema Derecha se han tratado en numerosas ocasiones en El Polemista a lo largo de sus más de 15 años de vida, tanto en forma de reseñas de libros o artículos de su autor, Jorge Navarro.

ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA: 

http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html 

 

 
 
Similar imagen de la familia ideal de la Alemania nazi y la que proyecta Alternativa por Alemania (AfD)
 

 

 

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