Burgesos imperfectes de Jordi Gràcia, y, la defensa de la disidencia intelectual.
Este Burgesos imperfectes, l’ètica de l’heterodoxìa a les lletres catalanes del segle XX (Ed. La Magrana), no puede ser más oportuno. Personajes tan diferentes como Josep Pla, Gaziel, Joan Oliver, Ferrater Mora, Joan Ferraté, J.M Castellet, Joan Margarit…, desfilan en una obra destinada a la reivindicación de la heterodoxia e independencia intelectual de un grupo de autores catalanes que pertenecientes a la burguesía más o menos culta y desde una actitud siempre más integradora que rupturista, han sabido cuestionar los valores de su propia clase desde el interior de la misma. No se trata de románticos o idealistas, son disidentes y heterodoxos que respetan las reglas del juego, rebeldes resignados sin efectos destructivos dispuestos a ejercer libremente sus vocaciones literarias y sus convicciones sin creer en la libertad integral ilimitada. Si bien las vanguardias de los años veinte gozaron de una heterodoxia agresiva y provocadora porque en el centro de su proyecto residían valores...