Netanyahu más cerca de alcanzar su objetivo (él que sabía cuál era a diferencia de Trump). Por Jorge Navarro Cañada.
Mantener un estado de guerra permanente y estable con control de territorios estratégicos (directa o indirectamente a través de Estados aliados, en Líbano, Siria, Irán…) con la finalidad de controlarla y espacios defensivos “desmilitarizados” que garanticen la defensa de Israel como potencia regional dominante garante de la seguridad en Oriente Medio. Esta es básicamente la idea de un Benjamín Netanyahu que sintetiza de forma pragmática la creencia de la Guerra como alerta natural y permanente del Estado y su variable sionista basada en la ocupación de territorio como elemento existencial y habitualmente transmitido como defensivo. No es ninguna excepcionalidad, la ida de lo bélico como naturaleza propia del Estado ha tenido defensores a lo largo de la historia tan insignes y democráticos como Winston Churchill (en realidad viene de un concepto imperial del Estado o es habitual en Estados emanados y estructurados en guerra como es el caso de EEUU o Israel). El gobierno isr...