¿Isabel Díaz Ayuso en sus cotas más bajas (aunque las pase en sus áticos)? No como para perder el poder. La realidad de Madrid es más compleja que el “ayusismo” como bluf político. Por Jorge Navarro Cañada.
Sobre las polémicas que rodean a Isabel Díaz Ayuso y su entorno, sus objetivas carencias éticas y la sombra de corrupción generalizada en su gestión que sólo se han visto como una amenaza a su poder político tan un colapso de comunicación y momentánea pérdida y control de la información hay poco que añadir a todo lo publicado que no lleva a más que a una indefendible posición de la presidenta madrileña. Y ciertamente, incluso muchos de sus habituales defensores por necesidad o convicción, comienzan a recular en su entusiasmo habitual. ¿Pero realmente el votante de Ayuso penaliza este aspecto? Tengo serias dudas, desde luego no como para movilizar un voto de la actual Oposición que pueda llevarla a la pérdida de poder. Es decir, que el ayusismo se juega la mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid, pero no el gobierno de la Comunidad que quedaría a expensas de pactos siempre favorables. En suma, que Isabel Díaz Ayuso dejará de presidir la CAM si la realidad judicial o de escándal...