Realismo y pragmatismo como motor de la relación de España con Marruecos. Más cabeza y menos testosterona ante un problema que será emergencia nacional. Por Jorge Navarro Cañada.
La segunda parte de este artículo es la esencial. Van pasando los días tras el asalto masivo a Ceuta y el necesario análisis de sus circunstancias, imprevisiones y medidas preventivas para el futuro, se va imponiendo un discurso reactivo que sitúa a Marruecos como, en el mejor de los casos, un competidor hostil y una amenaza a interese españoles. La realidad es que la relación de vecindad con el reino alauí ha sido siempre susceptible de conflicto, pero estos amenazan con empeorar cuando a los intereses propios de la posición y la disputa de territorios, se suman los geopolíticos y con ellos terceros países. La opinión pública se contamina estos días de un tipo de razonamiento basado en la “suma cero”: “si esto lo tengo yo, no lo tienes tú”. Y no hay nada más pernicioso en política, economía… y si cabe más en geopolítica aunque la lógica de las Relaciones Internacionales basada en la disputa de recursos pueden hacerlo tentador y siempre tendrá su parte de realidad. Y ahí se ...