Tiene una idea clara y definida del mundo que quiere; Donald Trump no es sólo estulticia. Un mes de guerra. Por Jorge Navarro Cañada.
Ni es un cambio de la geopolítica a la geoeconomía como parece ser la explicación general, ni la Globalización ha terminado como consecuencia de su caducidad, ya convertido en paradigma. Estamos ante un cambio de orden mundial basado en el desorden global por decisiones concretas, y no consecuencia de la estupidez, sino sentenciadas por motivos ideológicos y de método. Es errónea la explicación a Donald Trump como visión plana de la historia en la cual todo estaría por hacer en el presente por la cual se entendería ese desbarajuste en su política, tanto a nivel nacional de EEUU como en la internacional, claramente en el caso de Irán. Lo que mueve al actual presidente de los EEUU es una visión del mundo mucho más simple y conocida: el puro y duro Imperialismo, el más clásico, que se dota en su legitimidad de la fuerza, del poder económico y su necesidad de expansión, de la idea de “pueblo elegido” con vocación de dominio y cultura superior, supremacista, racista … en suma,...