¿Negociaciones con Irán? Probablemente nada de lo que se acuerde tendrá visos de cumplirse. Un callejón sin salida. Por Jorge Navarro Cañada.
Donald Trump juega con la que él considera una ventaja: nada de lo que acuerde, en unas negociaciones que se pueden producir o no, tiene por qué llevarse a cabo ni le obliga. Y el poder de la fuerza cree también que se lo permite. No olvidemos que sigue acumulando poder militar en Oriente Medio y ello hace pensar que dado el coste y la necesidad para ello de desprotección de zonas del planeta hasta ahora estratégicas para la defensa de EEUU, podría tener pensado hacer uso de ello. Todo ello por asombroso que resulte para cualquier mente normal bajo la premisa de su capacidad infalible para improvisar según convenga. El único inconveniente de todo esto es que el presidente norteamericano cada día que pasa ve como el efecto de su imprevisibilidad y el factor sorpresa van perdiendo efectividad . Y es cierto que siempre elementos no esperados podrían forzarle a quedarse quieto en algún momento. A estas alturas y visto lo indiferente que se muestra hacia la debacle elec...