Algo se mueve en la Defensa europea pero no en la española a pesar de los nuevos retos y el peor contexto interno y Exterior. La Defensa española ¿Entre la complacencia y la debilidad?, de Pablo del Amo.
El cambio en la geopolítica mundial es evidente y en los últimos años la inversión en Defensa se ha disparado. En el caso europeo de manera extraordinaria tras la invasión rusa a Ucrania una vez reconocida la amenaza de Putin como algo real a corto plazo. Eso explica que en 2025 en la Unión Europea se gastaran más de 380.000 millones de euros en defensa, lo que supone un crecimiento del 62,87 % respecto a 2020 (sigue siendo muy poco en comparación del billón que invierten los norteamericanos).
Y es algo que llega para quedarse, también como debate en la opinión pública, no hay más que recordar las tensiones que se produjeron en el seno de la OTAN en el “Pedro Sánchez contra todos” por el famoso 5% de inversión militar que exige Donald Trump. Por cierto, en sólo unos meses discusiones que se han quedado en nada tras el olímpico desprecio norteamericano a sus socios Occidentales en su desastrosa aventura iraní en la que ha terminado exigiendo una ayuda que no ha recibido.
Dentro de los europeos tenemos de todo, si los franceses pueden presumir de potencia por tierra, mar y aire, suman disuasión nuclear además de la operatividad de su flamante portaviones Charles de Gaulle o tecnología como demuestran sus cazas Rafale que además exporta con éxito.
Es un caso muy diferente por venir de donde viene pero los alemanes con su Zeitenwende les siguen el modelo, se arman mucho y aparentemente bien, además presumen de su producto estrella, los tanques Leopard con los que intentan demostrar que su capacidad de producción estaría a la altura de cualquier reto. Y es real, el lenguaje que estos días emplea el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov es de esta guisa: “Alemania vuelve a liderar el movimiento que sustenta el nazismo en Europa. El presidente Zelenski ha sido nombrado su Führer. Bajo su mandato se está gestando una nueva unificación de los europeos (...). Todo esto es alarmante y nos hace recordar la historia”.
Y creo que hemos entrado en una fase de permanente provocación en aumento de los rusos que irán saliendo del espacio de la guerra híbrida para pasar a los ataques primero indirectos pero cada vez más claros y evidentes, de hecho ya proclaman Europa como objetivo legítimo de sus ataques en plena protesta por el lanzamiento o caída de drones en Rumanía.
Lo cierto es que en Europa se van a preparando, cada cual a su manera, muy interesante para España podría ser el modelo sueco basado en la tecnología más que en el tamaño, aunque el italiano sería mucho más grande y pensado para el Mediterráneo.
Los españoles de momento "presumimos" de fuerza naval especialmente en fragatas y submarinos, pero de una forma u otra los europeos siguen mostrando una absoluta fragmentación y muy poca coordinación, algo remotamente parecido a un ejército europeo está todavía muy lejos de poder percibirse como tal, ni siquiera en los fines, es muy evidente que las amenazas que perciben como tales en el norte y centro de Europa no son las mismas que las del sur, pero es más, la sensación de emergencia y preocupación en la opinión pública tampoco.
Volviendo a España, no es una preocupación todavía presente entre los españoles.
Según el Departamento de Seguridad Nacional que depende de la Presidencia del Gobierno de España los sabotajes a los cables y tubos submarinos (que transportan electricidad, datos y gas) serían una de nuestras mayores preocupaciones en lo que respecta a Rusia aunque todavía no habríamos sufrido ningún ataque. El COVAM (Centro de Operaciones de Vigilancia y Acción Marítima) de la Armada advierte de la presencia semanal de unos 50 buques de la flota fantasma rusa cerca de las costas españolas. Su presencia en aguas próximas a Canarias se ha multiplicado por cinco (llamamos flota fantasma rusa en Europa a unas 600 embarcaciones utilizadas para eludir las sanciones tras la invasión a Ucrania, operan con banderas de terceros países y carecen del más mínimo control en seguridad, medio ambiente… Cerca del 80% del petróleo ruso se trasportaría por esta vía pero su falta de control les sirve también para otras actividades).
Recientemente, en plena guerra entre EEUU-Israel frente a Irán, la empresa SocioMétrica realizaba una encuesta para el diario El Español que revelaba de los españoles que Rusia es vista como la principal amenaza militar por el 67,9%, detrás, el 57,6% de los encuestados ven a Marruecos como una «amenaza militar» (en cuanto a Estados Unidos, el 29,5% de los españoles los consideran una amenaza, el 34,2% a Irán).
Sin embargo, lo sea en realidad o no, Marruecos sería el país respecto al cual España debería estar mejor preparada en materia de Defensa a juicio de casi todos los analistas.
En ellos últimos meses aparecía un libro oportuno.
Pablo del Amo, analista geopolítico, colaborador del Real Instituto Elcano y diferentes medios, a lo largo de este breve La defensa española ¿entre la complacencia y la debilidad? (Ed. Catarata), que también podía haberse llamado en busca de capacidades propias para defender nuestros intereses nacionales plantea abiertamente, y es la idea principal del libro: hay que plantearse con claridad los fines de nuestra Defensa para presentar un marco estratégico.
Sus conclusiones tras analizar elementos materiales (presupuestos, medios, organización) y dimensiones tanto políticas como económicas:
España padece a escala institucional una escasa cultura estratégica en el aparato político y administrativo y ello dificulta la imprescindible simbiosis entre política Exterior y necesidades de Defensa. Así es difícil avanzar en la previsión de conflictos y su rápida respuesta en caso de plantearse.
Paralelo a ello el vínculo entre sociedad y Defensa es débil, no es parte del debate político y desde luego no figura entre las preocupaciones de los españoles. Las consecuencias son la falta de prioridades de las autoridades en ello, su poca popularidad, la falta de continuidad en la necesaria planificación… en suma, es un problema político de segundo orden que salvo imprevistos queda fuera la primera línea de gestión e informativa.
Controvertida es la cuestión del gasto en Defensa: España se había comprometido a gastar el 2% del PIB en 2025 cuando estaba el año pasado en el 1,24%, muy por debajo de la media del resto de miembros de la OTAN.
Pero otro problema al respecto es que este debate se centra en los presupuestos, pero no en los fines de estos, cuando esa debería ser la cuestión prioritaria, lo que lleva a gasto disperso más relacionado con el compromiso externo que con las necesidades propias.
Como ha sucedido en el resto de Europa, la mayor parte del gasto se dedica al sostenimiento (salarios, pensiones, administración…) y no a la transformación tecnológica, innovación industrial o el desarrollo de capacidades.
La mayor integración del mercado europeo en Defensa con
criterios y planificación conjunta es una necesidad hoy lejana:
“En este escenario, potencias medias como España deben
actuar con especial cautela. El entorno europeo no facilita la transformación:
la fragmentación industrial, la multiplicación de iniciativas no coordinadas y
la falta de interoperabilidad real limitan las posibilidades de generar
capacidades propias. Aumentar el presupuesto sin corregir esas dinámicas puede
agravar los problemas existentes. Una política de defensa eficaz no puede
basarse únicamente en responder a exigencias externas, sino que debe surgir de
una serie de propuestas destinadas a alinear objetivos, capacidades y recursos
de manera más eficaz.”
En cuanto a los retos actuales, Pablo del Amo urge a adaptar la estructura de personal; ampliar reclutas hacia la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio, (defensa del espacio aéreo, presencia naval en entornos disputados, dominio del ciberespacio y operaciones tecnológicamente avanzadas), mientras que el Ejército de Tierra ya cuenta con una base estructural considerable y requiere más asistencia en recursos técnicos.
La Armada requiere urgencia dado el progresivo deterioro del equilibrio estratégico del Mediterráneo. Un portaviones, plantea, es una prioridad.
“España, que ya enfrenta presiones híbridas y tácticas de zona gris por parte de Marruecos, necesita reforzar su capacidad disuasoria para reducir los riesgos de una escalada coercitiva.”
El autor plantea la cuestión de los drones y su necesidad.
Me permito aquí introducir el estudio de estudio de Military Africa Magazine que estos días identificaba un total de 1.959 drones adquiridos en África. Sólo el norte de África concentra 1.026 unidades.
Si bien Egipto lideraba con 313 unidades, le seguía Marruecos con 279 unidades, Nigeria (256), Etiopía (136) y Argelia (128).
Pero al hablar de la sofisticación de estos, Marruecos encabezaba con 102 drones de clase III (MALE/HALE armados), capacidades aéreas no tripuladas, diseñadas para misiones de larga duración, vigilancia estratégica y capacidad de intervención armada. Israel, estaría dotando especialmente al reino alauí de capacidades al respecto.
Todo ello entraría en el proyecto militar marroquí que habría atraído a varias compañías internacionales del sector de defensa como la turca Baykar, una factoría de blindados del grupo indio Tata… en un contexto de un incremento del gasto militar marroquí, que alcanza este año cerca de 14.500 millones de euros, un 18% más que en 2025.
Del Amo apunta respecto a nuestro vecino como principal rival de España No porque vaya a realizar una invasión a gran escala, sino porque existen tensiones como la cuestión del Sáhara y su integración en el proyecto del Gran Marruecos; Ceuta y Melilla; las aguas en torno a Canarias; los recursos y la migración.
Volviendo a La defensa española, los misiles o las defensas aéreas serían otra debilidad española. Es cierto que vistas las dificultades que se han encontrado en materia de munición los diferentes países que han intervenido recientemente en conflictos, caso claro el de EEUU e Israel en Irán, las preguntas que se plantea el lector tienen diferente respuesta a las que podría haberse hecho meses antes cuando este libro veía la luz, pero el problema sigue siendo el mismo.
En suma, el armamento español está obsoleto y es escaso aunque no sea este un problema exclusivo de España, una de las causas es el haber estado subordinados estratégicamente a Estados Unidos durante tanto tiempo.
En los 15 años de vida de este blog y sus cientos de artículos y reseñas de libros podrán encontrar todos estos temas tratados desde diversos puntos de vista.
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