Vladimir Putin pide rescate. Xi Jinping saca pecho después de la pleitesía de Donald Trump; la realidad es mucho más líquida. Por Jorge Navarro Cañada.
Llega Putin a China cuando Trump vuelve a Washington. (No pasar por alto el contexto que no sólo afecta a la guerra de Irán, Narendra Modi viaja a Roma en su tour europeo coincidiendo con la negociación de acuerdos comerciales a tres bandas con la Unión Europea y EEUU. El secretario de Estado estadounidense Marcos Rubio a final de semana llegará a Dheli. Ayer se producía la reunión del G7 de finanzas y bancos centrales en París… se está gestando un nuevo orden internacional y la diplomacia, a pesar de vivir un mal momento en términos históricos, está en plena ebullición estos días).
En el post anterior de El Polemista trataba la situación desesperada de Rusia. Pero con respecto a China toma una dimensión de tabla de salvación.
El comercio bilateral entre los dos países vive la particularidad de haber sufrido -antes de la crisis de Irán- un claro detrimento para Rusia por el bajo precio del petróleo, pero ciertamente las exportaciones rusas hacia China se han duplicado desde febrero de 2022 (invasión de Ucrania), principalmente de gas, petróleo y carbón. Se estima en 372.000 millones de dólares coincidiendo con las sanciones a Moscú, toda una tabla de salvación, pero también de dependencia, máxime si se toma en cuenta que hablamos de una economía de guerra que absorbe la totalidad de la actividad económica y buena parte de los ingresos del país. Y la tercera parte de estos se destina a la compra a China de maquinaria, electrónica y automoción, aparentemente no material militar aunque es obvio el doble uso de estas importaciones esenciales para la actividad bélica rusa, no debe olvidarse que ya no tienen acceso al material Occidental por las sanciones. Ni que decir que además del material China suministra tecnología aplicada a fines militares en forma de información, observación, datos satelitales… Aún así estos días Xi Jinping declaraba sin ambages a Financial Times: “Rusia lamentará la invasión de Ucrania”.
Paralelamente a esta cumbre y como exhibición de fuerza, Rusia realiza maniobras militares en Bielorrusia con equipamiento nuclear y 64.000 efectivos, por su parte China envía un portaaviones al Pacífico Occidental (no pasar por alto que podrían producirse coincidiendo con nuevos ataques de EEUU, Israel y las monarquías árabes sobre Irán en los próximos días).
Este es el contexto en el que ambos países están interesados en ampliar el tráfico e intercambio energético y de minerales, las infraestructuras para ello serán materia esencial de negociación, pero ira acompañado del sistema de pagos, elemento clave en el que entra de lleno Estados Unidos para el que supone una amenaza directa:
A finales de 2025, China y Rusia liquidaban la casi totalidad de su comercio bilateral en rublos y yuanes. Y con ello el endeudamiento ruso en yuanes aumentando así la dependencia de Moscú a Beijing, pero sobre todo sitúa a Vladimir Putin en una posición de extraordinaria debilidad ante Xi Jinping, incluso de desconfianza ante la sospecha del resultado de las negociaciones entre este y Donald Trump días atrás, una menor necesidad energética de los recursos rusos dejan a estos en completa inferioridad, si cabe mayor.
Y si Putin necesita créditos, ¿cuál es su mayor baza negociadora?
Pues principalmente la geoestratégica; la Ruta Marítima del Norte.
El cambio climático ha generado una oportunidad para el sector exportador chino en forma de transporte global. Un desplazamiento hacia el Ártico rebajaría notablemente el tiempo y las dificultades del tránsito logístico hacia Europa y salvaría los sobrecostes e inestabilidad del mar Rojo y el Canal de Suez.
Todo esto plantea hoy dificultades en la competición con Occidente y necesidad de seguridad en el abastecimiento energético, pero la debilidad europea en este momento podría facilitarlo.
¿Y China está realmente tan bien? Pues no.
A pesar de la exhibición de poder del régimen chino y del
momento estelar provocado por ejemplo por su victoria frente a EEUU en la
delirante guerra comercial librada por Donald Trump y sus aranceles los
problemas estructurales de China continúan siendo de gravedad y tienen mala solución
(igualmente fueron tratados en su día en El Polemista).
Por recordar algunos; China ha crecido en las últimas décadas de manera
extraordinaria, pero lo ha hecho con cierto parón en la última y media en una
clara advertencia de muchas de sus debilidades, la más grave el envejecimiento
de la población y su baja natalidad.
Esta población a su vez combina actividad laboral desigual no sólo en el ámbito salarial y económico, también tecnológico y de distribución territorial, ello de traduce en baja productividad.
Militarmente el país plantea retos que tendrán que traducirse en gasto, también en movilización de sectores de la población que podrían caer en el descontento y la desmotivación, situaciones que si bien el régimen político aseguraría su no movilización ni protesta política, podría forzarle a la búsqueda de una posición agresiva hacia sus vecinos, especialmente Taiwán, un territorio que ya ha visto en Ucrania e Irán las posibilidades de colapso de súper potencias militares en su error de cálculo en sus intervenciones militares además de las posibilidades que ofrecen su control de recursos vitales para economía global como pueden ser los microchips.
La deriva militarista japonesa también obsesiona a los chinos, sin duda con lógica histórica vista la incompatibilidad del expansionismo nipón en busca de recursos con la paz regional.
Habrá que estar muy atentos a esta visita de Vladimir Putin a China, se trata de un acontecimiento trascendente que con total seguridad marcará el futuro, no sólo a corto y medio plazo, incluso en emergencias como las que padece Rusia, también en cuanto al mapa geopolítico, geoeconómico y geopolítico a largo plazo.
En sus 15 años El Polemista ha tratado cuestiones similares en numerosas ocasiones tanto por medio de reseñas y análisis de libros como en artículos míos, podrán encontrarlos en:
ÍNDICE COMPLETO DE EL POLEMISTA: http://elpolemista.blogspot.com/2023/12/indice-completo-de-el-polemista.html
Ilustración y foto de Craig Stephens en South China Morning Post.

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