Cómo perder un país de Ece Temelkuran, y, de la democracia a la autocracia.
Desde el confinamiento en Madrid por el coronavirus y asistiendo no sin cierto pesimismo a la descomunal crisis que incluye episodios de pura y dura mezquindad por parte de los países del norte de Europa con los del sur poco menos que culpándoles de la pandemia y negando futura e imprescindible ayuda para remontar tras tocar fondo. Y es que la idea de Europa como entidad unida de intereses comunes ha desaparecido por completo y si el Norte lleva a cabo su plan de imponer al Sur un rescate duro -“los hombres de negro”- la Unión Europea no sobrevivirá porque el euroescepticismo será imparable e ideológicamente transversal. Pero lo trágico es que si el Norte cumple con su obligación y deja a un lado su desprecio rozante al racismo (en el caso holandés sencillamente inaceptable) para con el Sur hay otro riesgo importante: que la extrema derecha en los países del Norte en pleno crecimiento pueda acabar forzando la ruptura de la UE. Y todo ello en un contexto de verdadero deterioro demo...